default

Un anuncio precipitado


El anuncio de la compra de los corredores tuvo un impacto publicitario innegable, por la importancia de esas arterias en el tráfico vehicular; por lo costoso que resultan para los usuarios, pero también porque la comisión de notables que se designó para estudiar la situación fiscal los consideró poco más o menos que como una operación riesgosa. Al cabo de varias semanas de haberse conocido ese criterio, el Excelentísimo Señor, Ricardo Martinelli, presidente de la República sorprende a la ciudadanía con la compra de los corredores, por la nada irrisoria suma de 700 millones de dólares. Se ha justificado la medida señalando que, de no producirse, el país habría tenido que esperar hasta el año 2093 para recuperarlos. Pero la compra inmediata… ¿cómo beneficia al país y a los usuarios? Es algo que no está claro, porque ahora, en lugar de que las empresas involucradas esperen hasta el 2093 para recuperar su inversión y sacar su ganancia, será el usuario quien tendrá que dirigir sus pagos al Estado, sin reducción alguna en los peajes. ¿Se va aplicar esta política a otras empresas en igual situación? Algo más. ¿Qué representa para la Caja del Seguro Social destinar más de 400 millones de Balboas de sus reservas; mientras que el asegurado sigue padeciendo un servicio deficiente en medicamentos, y una atención apenas eficiente? ¿Por qué se hizo un anuncio de esa envergadura sin haber resuelto la cuestión legal con la Caja? ¿Acaso se trató de un anuncio precipitado?

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América