default

Un caserón que venció al tiempo


En el Casco Antiguo de San Felipe entre decenas de viejos caserones, existe uno que llama la atención, principalmente por su forma de proa de barco; se trata de la casa Boyacá.
Este viejo caserón de madera, que data de finales del siglo XIX, permanece erguido cual burla al tiempo, pues 120 años después de su construcción, aún se mantiene como mudo testigo de la historia de este país.
No obstante, la batalla ha sido dura, pues el viejo caserón está herido. La casa Boyacá en la actualidad es un vetusto inmueble que amenaza con desplomarse en cualquier momento.
La mayoría de los cuartos, ubicados en la planta baja, han tenido que ser clausurados para evitar que los llamados "piedreros" e indigentes se introduzcan en ella. El fuerte olor a madera húmeda y un marcado estado de abandono impera en el interior de la Casa.
En una inspección en su interior, El Panamá América constató que sólo quedan trozos de madera, trapos viejos y un área de baños y servicios comunales en completo estado de abandono.
Ayer, diversas autoridades gubernamentales, en compañía de representantes de la Junta de Andalucía de España procedieron a colocar la primera piedra para la restauración de la histórica casa Boyacá.
El acto asistieron el titular del Ministerio de Vivienda (MIVI), Miguel Cárdenas; la directora del Instituto Panameño de Turismo (IPAT), Liriola Pitti; Vanessa Spadafora, directora de la Oficina del Casco Antiguo, el alcalde capitalino Juan Carlos Navarro; el director de Patrimonio Histórico Carlos Fitzgerald, entre otras personalidades.
El ministro del MIVI manifestó que la restauración de la casa Boyacá, que es de madera y de dos pisos, tendrá un valor de 600,000 mil balboas. De éstos, el MIVI aportará el equivalente al costo de un edificio Salomón que es de 267,000 balboas y la Junta de Andalucía aportará 300,000 balboas.
Detalló que la obra busca promover la construcción de viviendas de interés social en el área para facilitar la adquisición a la población de bajos recursos que habita en el Casco Antiguo.
Cárdenas explicó que el proyecto de restauración de este inmueble tiene más de año y medio de estudio y se prevé que cerca de 30 familias habiten la casa, que al final tendrá 30 apartamentos independientes a un costo de 14,000 balboas cada uno.
El funcionario señaló que el proyecto está diseñado para que las familias que actualmente residen en la parte alta de la casa sean quienes tengan la primera opción de compra, para ello se han efectuado los estudios socioeconómicos pertinentes.
Acerca de lo elevado del costo de la obra, comparado con el valor de los apartamentos, dijo que esa es la cifra que arrojó el presupuesto y es lo que conlleva la restauración de la casa, pues se prevé que no se pierda su singular fachada en forma de barco.
Por su parte, la directora de la Oficina del Casco Antiguo, Vanessa Spadafora, manifestó que proyectos como el de la casa Boyacá, desarrollados en estrecha colaboración por el MIVI, el IPAT y la Junta de Andalucía, dan seguimiento a la agenda de desarrollo del Casco Antiguo.
Spadafora sostuvo que durante los últimos días la oficina que dirige ha sido blanco de ataques por parte de personas que en pleno desconocimiento de las funciones que realiza la entidad, atribuyen responsabilidades que son competencia de otros organismos, en abierta alusión a la caída del Arco Chato.
Agregó que quien recorra las calles de San Felipe puede apreciar la clara diferencia que se ha marcado entre el San Felipe de ayer y el de hoy.
"No creo que exista nadie que pueda recorrer a simple vista la labor que estamos realizando en el centro histórico con el apoyo de diversas entidades privadas, internacionales y el gobierno central", expresó.
El director de Patrimonio histórico, Carlos Fitzgerald, haciendo un poco de historia manifestó que el gran valor histórico de la casa Boyacá radica en que es uno de los ejemplos más significativos de arquitectura de madera que data de 1880 y que afortunadamente ha sobrevivido al paso del tiempo.
Fitzgerald narró que este inmueble fue edificado sobre un foso seco, que a la postre fue rellenado dando paso tanto a la construcción de la casa Boyacá como de las otras que la rodean.
Acerca del origen del nombre de la casa y de la forma, dijo que se debe a que La Boyacá era un barco de vapor de la armada colombiana de la Guerra de los Mil Días, que frecuentemente surcaba las aguas de la Bahía de Panamá y como recuerdo se bautiza la casa con ese nombre.
Con relación a la forma triangular, aseguró que la morfología del área obligó a que la casa fuera edificada de esa forma.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América