Un centro cívico para Panamá
Arquitecto
Ultimamente se ha estado comentando mucho sobre la ubicación del Centro Cívico, que de ciudad no tiene nada. Arquitectos, ingenieros, urbanistas, asociaciones cívicas (ACU, IDIKY, UCP, APADEC, SAP), etc., han alzado su voz de protesta por la extraña ocurrencia de localizar las oficinas públicas por allá, por un pajonal en Chivo Chivo, o al otro lado del canal en Howard o Joroco, y hasta en violación de dos leyes nacionales de la República: la Ley 21 del 2 de julio de 1997 y la Ley 30 de 1992.
Es de enorme importancia para la ciudad de Panamá la correcta ubicación del Centro Cívico.
Consideramos conveniente ubicar el Centro Cívico en un área deprimida de la ciudad, crearía un enorme impacto renovador que mucho lo necesita, no sólo a su alrededor, sino también en toda la ciudad. Y para ser más específico, debería realizarse en el área comprendida entre la 3 de Noviembre, la Avenida Central y la Ave. Balboa, en El Marañón. A esta área convergen las principales avenidas que llegan al centro de la urbe: La Frangipani, la Nacional, la Avenida Central, la Avenida Perú, la Avenida Justo Arosemena, la Avenida de los Mártires y su continuación la 3 de Noviembre y la Avenida Balboa. Gran parte del sector es propiedad del Estado. Y cerca de la Avenida Balboa está el edificio del MIVI. Está cerca del Casco Viejo y de la Presidencia y pronto del Ministerio de Relaciones Exteriores. Es lo suficientemente amplia para un gran parque público cerca de la Avenida Central y el edificio, o el complejo de edificios, para el Centro Cívico, moderno, alto, elegante, producto de un concurso internacional en la Avenida Balboa se convertiría en un punto de referencia y en un enorme atractivo, no sólo desde varios lugares de la ciudad sino también desde el mar. Y por supuesto, saldría más económico porque ya tiene gran parte de la infraestructura urbana instalada y con relación al transporte muy conveniente para los que allí trabajarían y vayan a utilizar sus servicios.
Esta ubicación aceleraría otras obras de importancia, como la limpieza de la Bahía de Panamá y, en el área que deja la marea seca, un gran parque público, autofinanciable, con un malecón de lujo a la orilla del mar que iría desde Paitilla a las Islas Perico, Culebra, Naos y Flamenco, que se uniría a la Calzada de Amador, que remozó la ARI con aceras, faroles, bancas, palmeras y hasta "tinaqueros musicales". No está de más indicar que estas mejoras se han convertido en el mejor paseo de la ciudad y eso es lo que ganaría la capital de ubicarse el Centro Cívico en ese preciso lugar.
Y es importante un concurso internacional por el enorme poder promocional que tendría, no sólo en relación al mismo Centro Cívico, sino también como elemento promocional para el turismo.
Un concurso internacional entre las mejores firmas de arquitectos con sus contrapartes los ingenieros, nos presentaría lo mejor del diseño contemporáneo en arquitectura.. El museo de arte en Bilbao, España, por el famoso arquitecto Frank Gheary, atrae a la ciudad a miles de turistas y ha revolucionado la economía del sector. Eso es precisamente lo que se espera cuando en Amador se construya el Acuario-Museo y en Colón el Centro Turístico, diseñados por el mismo arquitecto. Entonces hay razones para suponer que un concurso internacional para el Centro Cívico sería de gran importancia promocional.
La ciudad de Panamá, por su ubicación, está llamada a desarrollarse de manera que pueda competir y luchar por esa energía (dinero) que proporciona nivel de vida, trabajo e inversión.
Se nos presenta una magnífica oportunidad. Son doscientos cuarenta millones los que se invertirán en el Centro Cívico. No perdamos la oportunidad, perderíamos parte del futuro...¿Y usted que opina?