Un convenio sin sustentáculo
"Gobernar una nación es la acción de guiarla o dirigirla con empeño fundamentado en la obtención de reales beneficios". Recientemente leímos noticia aparecida en el diario El Panamá América que recogía declaraciones de nuestro Canciller en las que daba a conocer que Islas Vírgenes había firmado con EU un tratado de intercambio de información tributaria, lo que la coloca en ventaja con relación a Panamá. ¿Cuáles ventajas serán esas? Ojalá el Canciller nos ilustre y exponga a qué ventajas se refiere, porque nosotros y muchos otros panameños no percibimos ninguna que no sea el constituirnos en soplones.
Es materia de elemental sentido común que cuando dos países conciertan un convenio, como es el caso que nos ocupa, además de obligaciones existen beneficios entre los suscriptores. Todavía no hemos escuchado las virtudes o ventajas que para Panamá significa la firma del Convenio para el Intercambio de Información Tributaria con Estados Unidos de Norteamérica. ¿Qué ganaremos los panameños con este intercambio de información que afectará más del 75% de los ingresos de nuestro país, que es una economía fundamentada en la prestación de servicios? ¿Cómo sustituiremos la pérdida de dólares en nuestra economía? ¿Ya habrá adoptado el Ministro de Economía y Finanzas las previsiones para cuando esto ocurra?
En la edición del 28 de enero pasado el diario El Panamá América, sección El Pulso de Panamá, se exponen admirablemente los riesgos y peligros que involucran estas negociaciones:
"Tratado. El gobierno nacional ha tenido el tino de someter a amplia discusión nacional el proyecto de tratado de intercambio de información sobre impuestos con Estados Unidos, de otro modo, habría asumido en solitario la responsabilidad histórica de destruir el más importante sector de nuestra economía, responsable de generar un tercio de toda la producción de la República y su principal fuente de obtención de dólares desde el extranjero.
Economía. Y sin dólares, sucumbimos, porque aquí no exportamos petróleo como Venezuela, ni cobre y frutas como Chile, ni ganado como Argentina, ni productos lácteos como Nueva Zelanda, ni una industria pesada como Japón. Y para colmo, usamos una moneda extranjera, que es una bendición, pero nos obliga a tener que ganarla en el extranjero. ¿Pero cómo conseguirla, si no producimos nada, excepto camarón, banano y servicios canaleros?
Infamia. Y los últimos no son insuficientes para obtener los dólares que necesitamos para importarlo todo. Nuestra balanza comercial es crónicamente deficitaria hasta el punto que cualquier país normal sucumbiría. Pero Panamá no es un país normal. Su robusto sector de servicios posibilita el milagroso equilibrio. Somos un país mágico y único, gracias a su antigua vocación de servicios al extranjero. Y eso es lo que está en juego con ese tratado infame".
¿Por qué Panamá entonces ha de someterse a las imposiciones de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, brazo financiero del Grupo de los Siete (G7)? ¿Por qué los panameños tenemos que cometer harakiri?
111...Esto no sólo va afectar a los bancos, sino a las sociedades anónimas, al registro de naves, los negocios en la Zona Libre de Colón y otras áreas".
La oposición a la firma de este convenio es casi total. La Asociación de Abogados Internacionales de Panamá ha expresado "que la firma de un tratado de intercambio de información fiscal con los Estados Unidos producirá efectos negativos deteriorando aún más nuestra endeble economía actual. También producirá graves daños a la imagen de nuestro país como lugar preocupado por la preservación de los derechos de privacidad financiera y levantará dudas sobre la seguridad jurídica, específicamente sobre qué otros compromisos o tratados de este tipo firmaremos en el futuro próximo... Es innecesario señalar que crear la desconfianza a nivel internacional sobre la seguridad jurídica existente en la República de Panamá, afectaría en forma negativa las actividades de los abogados, auditores, notarios, traductores, de la banca, el turismo, el comercio de la Zona Libre, el registro de naves, el régimen de sociedades anónimas, etc., y de manera especial a los ingresos fiscales que hoy se derivan de la prestación de estos servicios".
Por su parte la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), dijo que la negociación de un tratado de intercambio de información fiscal es preocupante porque los perjuicios contra Panamá van a "superar inmensamente" los beneficios. "Nos preocupa que, de abrirse un tratado con los Estados Unidos, se tendría que hacer lo mismo con otros países, lo que incidiría directamente en el sistema de servicios que tiene Panamá. Esto no sólo va afectar a los bancos, sino a las sociedades anónimas, al registro de naves, los negocios en la Zona Libre de Colón y otras áreas".
El presidente de la Asociación Panameña de Bancos advirtió que intercambiar información tributaria con los Estados Unidos podría afectar al centro bancario y de servicios de Panamá, sólo por el hecho de anunciarlo.
Ya es hora que nuestros gobernantes se preocupen por el país y no corran como niños falderos a obedecer los mandatos de países con intereses económicos distintos a los nuestros, a pesar de sus amenazas. Ojalá que el Gobierno Nacional, haciendo uso de su soberanía, corrobore públicamente la condición de Centro de Servicios Internacionales de Panamá y que no acepta ninguna imposición de la OCDE que pretenda poner en duda esta situación.
Es materia de elemental sentido común que cuando dos países conciertan un convenio, como es el caso que nos ocupa, además de obligaciones existen beneficios entre los suscriptores. Todavía no hemos escuchado las virtudes o ventajas que para Panamá significa la firma del Convenio para el Intercambio de Información Tributaria con Estados Unidos de Norteamérica. ¿Qué ganaremos los panameños con este intercambio de información que afectará más del 75% de los ingresos de nuestro país, que es una economía fundamentada en la prestación de servicios? ¿Cómo sustituiremos la pérdida de dólares en nuestra economía? ¿Ya habrá adoptado el Ministro de Economía y Finanzas las previsiones para cuando esto ocurra?
En la edición del 28 de enero pasado el diario El Panamá América, sección El Pulso de Panamá, se exponen admirablemente los riesgos y peligros que involucran estas negociaciones:
"Tratado. El gobierno nacional ha tenido el tino de someter a amplia discusión nacional el proyecto de tratado de intercambio de información sobre impuestos con Estados Unidos, de otro modo, habría asumido en solitario la responsabilidad histórica de destruir el más importante sector de nuestra economía, responsable de generar un tercio de toda la producción de la República y su principal fuente de obtención de dólares desde el extranjero.
Economía. Y sin dólares, sucumbimos, porque aquí no exportamos petróleo como Venezuela, ni cobre y frutas como Chile, ni ganado como Argentina, ni productos lácteos como Nueva Zelanda, ni una industria pesada como Japón. Y para colmo, usamos una moneda extranjera, que es una bendición, pero nos obliga a tener que ganarla en el extranjero. ¿Pero cómo conseguirla, si no producimos nada, excepto camarón, banano y servicios canaleros?
Infamia. Y los últimos no son insuficientes para obtener los dólares que necesitamos para importarlo todo. Nuestra balanza comercial es crónicamente deficitaria hasta el punto que cualquier país normal sucumbiría. Pero Panamá no es un país normal. Su robusto sector de servicios posibilita el milagroso equilibrio. Somos un país mágico y único, gracias a su antigua vocación de servicios al extranjero. Y eso es lo que está en juego con ese tratado infame".
¿Por qué Panamá entonces ha de someterse a las imposiciones de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, brazo financiero del Grupo de los Siete (G7)? ¿Por qué los panameños tenemos que cometer harakiri?
111...Esto no sólo va afectar a los bancos, sino a las sociedades anónimas, al registro de naves, los negocios en la Zona Libre de Colón y otras áreas".
La oposición a la firma de este convenio es casi total. La Asociación de Abogados Internacionales de Panamá ha expresado "que la firma de un tratado de intercambio de información fiscal con los Estados Unidos producirá efectos negativos deteriorando aún más nuestra endeble economía actual. También producirá graves daños a la imagen de nuestro país como lugar preocupado por la preservación de los derechos de privacidad financiera y levantará dudas sobre la seguridad jurídica, específicamente sobre qué otros compromisos o tratados de este tipo firmaremos en el futuro próximo... Es innecesario señalar que crear la desconfianza a nivel internacional sobre la seguridad jurídica existente en la República de Panamá, afectaría en forma negativa las actividades de los abogados, auditores, notarios, traductores, de la banca, el turismo, el comercio de la Zona Libre, el registro de naves, el régimen de sociedades anónimas, etc., y de manera especial a los ingresos fiscales que hoy se derivan de la prestación de estos servicios".
Por su parte la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), dijo que la negociación de un tratado de intercambio de información fiscal es preocupante porque los perjuicios contra Panamá van a "superar inmensamente" los beneficios. "Nos preocupa que, de abrirse un tratado con los Estados Unidos, se tendría que hacer lo mismo con otros países, lo que incidiría directamente en el sistema de servicios que tiene Panamá. Esto no sólo va afectar a los bancos, sino a las sociedades anónimas, al registro de naves, los negocios en la Zona Libre de Colón y otras áreas".
El presidente de la Asociación Panameña de Bancos advirtió que intercambiar información tributaria con los Estados Unidos podría afectar al centro bancario y de servicios de Panamá, sólo por el hecho de anunciarlo.
Ya es hora que nuestros gobernantes se preocupen por el país y no corran como niños falderos a obedecer los mandatos de países con intereses económicos distintos a los nuestros, a pesar de sus amenazas. Ojalá que el Gobierno Nacional, haciendo uso de su soberanía, corrobore públicamente la condición de Centro de Servicios Internacionales de Panamá y que no acepta ninguna imposición de la OCDE que pretenda poner en duda esta situación.