Un Derecho Penal de venganza
Hay decisiones en la vida de un ser humano y la sociedad, que pueden hacer la diferencia y cambiar el rumbo hacia perspectivas positivas, que se traducen en saltos cualitativos y positivos. Otras, anclan y niegan toda posibilidad de desarrollo y por ello se tornan negativas, coartando el progreso. Para la justicia penal, postergar la entrada en vigencia del modelo libertario penal o acusatorio, fue una decisión fatal, con consecuencias terribles para la sociedad, los ciudadanos y la administración de justicia.
Como medida de emergencia o coyuntural, recién la Asamblea Nacional de Diputados, aprobó una ley que cambia el procedimiento para cuantificar la pena, cuando estamos frente a un concurso material de delitos, elevando la misma a la máxima de cincuenta años. Muy a pesar, de que esta estrategia de aumentar la sanción penal, como factor para disuadir el delito, no ha funcionado en ningún lugar, se persiste con dicha dirección, perdiéndose de vista que de acuerdo con nuestra Constitución Nacional, la pena es socialmente readaptadora y procura la humanización. Todas las leyes duras que han venido implementando en los últimos años, no han contribuido a frenar la criminalidad.
En una sociedad, como la nuestra, que tiene más de un millón de pobres y de mucho desempleo, donde la población joven resulta la más vulnerable, la cuestión policiaca y de la pena dura, no va funcionar. En el medio, se desarrolla una contra-cultura, que enfatiza la desvalorización del individuo, enajenado y proclive a la actividad delictual. Algunos de nuestros medios de comunicación social, son programadores de cerebros que son robotizados para la actividad criminal de variados tipos.
La cuestión criminal, tiene que abordarse con una estrategia integral, don de sociedad civil, iglesias, instituciones, medios de comunicación social, sindicatos, concurran a trabajar en una visión coherente en torno a tal situación. Mientras el estado adolezca de una estrategia criminológica, seguiremos de tumbo en tumbo y el problema agravándose.