default

Un enfoque serio contra la violencia


Todo el mundo parece escandalizado, pero el pronunciamiento del Arzobispo José Dimas Cedeño, ha dado el tono cualitativo que debe tener la preocupación del país por los horrorosos crímenes que se vienen cometiendo hace ya varios años, pero que en los últimos días se han presentado de manera más dramática.
Y no vamos a entrar en el detalle de las causas sociales, económicas, políticas, sicológicas y culturales del problema. Citar parece más un ejercicio demagógico y evasivo que un intento por enfrentar con puntualidad el problema. Y no es que demeritemos esos enfoques, sino que la urgencia de los excesos propone postergarlos, aunque sea por unos días. Por el momento los problemas planteados son: los responsables y los mecanismos que utilizan.
Recientemente, y con razón, el ministro de Gobierno y Justicia, Héctor Alemán, ha señalado al narcotráfico como la mano tras la cortina siniestra. Lo que muchos dicen en baja voz, el premier lo puntualizó en los medios, en un subrayado sustancial de causa y efectos.
Ciertamente, es el narcotráfico el responsable de los pases de cuenta, por las rivalidades entre "competidores". No afectan sólo a los involucrados, sino a familias enteras, y sus mensajes a rivales, "tumbadores", autoridades, gente decente y a las propias autoridades, exhiben tal arrogancia que parecieran ensayar una intimidación nacional. A eso no se le puede responder con interpretaciones teóricas, ni con la argumentación irresponsable de quienes, a título de defenderlos derechos humanos, se convierten en cómplices de estos asesinatos y esta latente amenaza a la sociedad.
Hay que comenzar por legislar, para enviar mensajes claros y precisos a estos asesinos. Allí tendrían los legisladores y magistrados una excelente tarea. ¿Incrementar las penas? Podría ser, pero como ejemplo sería bueno que se preguntaran por qué en Singapur no hay problemas de tráficos ni de drogas. Quienes han ido dan cuenta de un gran rótulo en su aeropuerto que más o menos dice: "Si trae drogas, devuélvase. Aquí la sanción por tráfico es la pena de muerte". Es hora de ponerles la cara seria a estos criminales.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América