Un error por enmendar
Todos los panameños, y en especial los penonomeños, nos sentimos orgullosos cuando se anunció la designación oficial a la sede universitaria de Curundú con el nombre de Campus Universitario Harmodio Arias Madrid, de parte del rector magnífico de la Universidad de Panamá, Dr. Julio Vallarino y la comisión que organizó los actos conmemorativos al primer centenario de la Nación, toda vez que el Presidente de la República era oriundo de nuestra querida tierra zaratina.
Así mismo fue motivo de regocijo nacional, el panel realizado meses atrás por el Instituto Latinoamericano de Estudios Avanzados (ILDEA) donde, al igual que las autoridades universitarias con sus organismos correspondientes, se resaltó la brillante labor pública y privada realizada por este insigne político, abogado, economista y periodista, dentro del ciclo de conferencias dedicado a destacar a los grandes hombres de Panamá.
Sin embargo, el énfasis especial demostrado por el Dr. Harmodio Arias Madrid al ocupar el solio presidencial durante el período de 1932-1936 a favor de la cultura y la educación en nuestro país, y cuya culminación se tradujo con éxito con la fundación de la Universidad Nacional, su obra más importe, se desfigura y contradice por así decirlo, con la actitud negativa que nuestras autoridades locales han mantenido por años durante la celebración de los carnavales penonomeños, frente al monumento erigido a honrar su memoria, localizado en la Avenida Central de la comunidad "turística" de Penonomé.
Desafortunadamente, durante estas festividades carnestoléndidas, todos los años sentimos mucha pena y vergüenza al ver este monumento que fuera inaugurado en décadas pasadas en un acto especial, envuelto en medio de una música estridente, dentro de la euforia generada por el desenfreno de la fiesta, con el rostro cubierto por una tolda, y con una constante humareda entre enseres y utensilios de cocina y con toda clase de frituras, alimentos y refrescos propios de las fiestas del dios Momo.
Sin duda que el carnaval se convierte así en un acto festivo deshonroso para la memoria de este ilustre patricio penonomeño al desvirtuarse la idea con la cual los connacionales han querido reconocer los valores, principios y esfuerzos realizados por el Dr. Harmodio Arias Madrid por enrumbar a la República, con visión de verdadero estadista, por senderos de cultura y de desarrollo económico y social.
El sitial que le corresponde al Dr. Harmodio Arias Madrid como un presidente que contribuyó a la consolidación del país, no puede continuar siendo mancillado durante la celebración de los carnavales penonomeños. Si, en efecto, en un futuro cercano, la ciudad de Penonomé por su clima, la producción de artesanías, la cultura, la honradez, el espíritu altruista y de trabajo de su gente, por la cercanía a la capital y su desarrollo agrícola, se le considera como una ciudad turística, le es imperativo a sus autoridades y coterráneos hacer un esfuerzo conjunto, por encima de opiniones encontradas, trasladar con decisión las actividades del carnaval de toda esta área floreciente donde se encuentran los valores que como el Dr. Arias, hicieron historia patria en su tiempo, en el campo educativo, cultural, nacional y económico de nuestro país. Así la avenida central podría convertirse en una galería de presidentes para orgullo de los coclesanos.
Todavía estamos a tiempo para remediar este mal que estamos causando a la imagen de un pueblo que desde su creación, sus fundadores hicieron ingentes esfuerzos para hacer de él, una comunidad de respeto y consideración por los que, como el Dr. Harmodio Arias Madrid, ayudaron a construir la República teniendo como base el desarrollo de la cultura.
Esta situación anómala no puede continuar, porque lo que está en juego es la salud y la honra de la patria chica que se precia desde nuestros antepasados. Hemos esperado un tiempo oportuno después de celebrado los carnavales para la publicación de este mensaje crítico y reflexivo.
Así mismo fue motivo de regocijo nacional, el panel realizado meses atrás por el Instituto Latinoamericano de Estudios Avanzados (ILDEA) donde, al igual que las autoridades universitarias con sus organismos correspondientes, se resaltó la brillante labor pública y privada realizada por este insigne político, abogado, economista y periodista, dentro del ciclo de conferencias dedicado a destacar a los grandes hombres de Panamá.
Sin embargo, el énfasis especial demostrado por el Dr. Harmodio Arias Madrid al ocupar el solio presidencial durante el período de 1932-1936 a favor de la cultura y la educación en nuestro país, y cuya culminación se tradujo con éxito con la fundación de la Universidad Nacional, su obra más importe, se desfigura y contradice por así decirlo, con la actitud negativa que nuestras autoridades locales han mantenido por años durante la celebración de los carnavales penonomeños, frente al monumento erigido a honrar su memoria, localizado en la Avenida Central de la comunidad "turística" de Penonomé.
Desafortunadamente, durante estas festividades carnestoléndidas, todos los años sentimos mucha pena y vergüenza al ver este monumento que fuera inaugurado en décadas pasadas en un acto especial, envuelto en medio de una música estridente, dentro de la euforia generada por el desenfreno de la fiesta, con el rostro cubierto por una tolda, y con una constante humareda entre enseres y utensilios de cocina y con toda clase de frituras, alimentos y refrescos propios de las fiestas del dios Momo.
Sin duda que el carnaval se convierte así en un acto festivo deshonroso para la memoria de este ilustre patricio penonomeño al desvirtuarse la idea con la cual los connacionales han querido reconocer los valores, principios y esfuerzos realizados por el Dr. Harmodio Arias Madrid por enrumbar a la República, con visión de verdadero estadista, por senderos de cultura y de desarrollo económico y social.
El sitial que le corresponde al Dr. Harmodio Arias Madrid como un presidente que contribuyó a la consolidación del país, no puede continuar siendo mancillado durante la celebración de los carnavales penonomeños. Si, en efecto, en un futuro cercano, la ciudad de Penonomé por su clima, la producción de artesanías, la cultura, la honradez, el espíritu altruista y de trabajo de su gente, por la cercanía a la capital y su desarrollo agrícola, se le considera como una ciudad turística, le es imperativo a sus autoridades y coterráneos hacer un esfuerzo conjunto, por encima de opiniones encontradas, trasladar con decisión las actividades del carnaval de toda esta área floreciente donde se encuentran los valores que como el Dr. Arias, hicieron historia patria en su tiempo, en el campo educativo, cultural, nacional y económico de nuestro país. Así la avenida central podría convertirse en una galería de presidentes para orgullo de los coclesanos.
Todavía estamos a tiempo para remediar este mal que estamos causando a la imagen de un pueblo que desde su creación, sus fundadores hicieron ingentes esfuerzos para hacer de él, una comunidad de respeto y consideración por los que, como el Dr. Harmodio Arias Madrid, ayudaron a construir la República teniendo como base el desarrollo de la cultura.
Esta situación anómala no puede continuar, porque lo que está en juego es la salud y la honra de la patria chica que se precia desde nuestros antepasados. Hemos esperado un tiempo oportuno después de celebrado los carnavales para la publicación de este mensaje crítico y reflexivo.