Un escudo entre dos águilas
Con el debido respeto a nuestros honorables legisladores, cambiar de nuestro escudo un tipo de águila por otro, es algo parecido a lo que hizo hace poco el presidente venezolano Sr. Hugo Chávez, que hizo cambios en el escudo nacional y/o bandera nacional, introduciendo un caballo blanco cuya cabeza esté "orientada" hacia la izquierda y no hacia la derecha. Los símbolos y la simbología llevan implícito conceptos, ideas, nociones, espíritu que se quiere hacer parte de algo o de un todo, como es el caso de un país, de una familia, de una empresa, de una organización, etc., se refiere más que nada a "un espíritu" o "naturaleza" que se desea insuflar o introducir, una idea.
El uso de pájaros "nobles" como es el caso del águila y sus diversas clases, suele usarse como emblema en muchos símbolos nacionales de escudos, así como el de león: el rey de la selva. Pero, escoger un águila por más vistosa, exuberante, bello plumaje que se diga tener el águila arpía el problema es el nombre de este pájaro o ave y el significado que tiene en todos los diccionarios este término: sera Arpía o harpía, con acepciones nada recomendables como distintivo para nadie.
El ave o pájaro es un cuadro, representación, figura en la Biblia del mundo espiritual. Por ejemplo, al Espíritu Santo se le representa mediante una paloma, mientras que las aves que se comen la semilla plantada junto al camino representa en la Biblia al diablo (Lucas 3:22; Lucas (8:5,12). No sé si la intención de esta iniciativa es que la República de Panamá reciba como parte de su naturaleza constitutiva y fundacional traducida en sus símbolos patrios, el espíritu arpío, lo cual no me parece justo, ya que en este país muchos nacionales consideramos como malo y deplorable toda actitud y conducta tendiente a la rapiña, el actuar usando de engaño y mentira para obtener con tales métodos prebendas y beneficios materiales personales, tal y como opera tal espíritu arpío.
edgardov6416@eveloz.com
Las sanciones están estipuladas en la Ley 1 del 3 de febrero de 1994, que establece la prohibición de eliminar estos árboles que han sido testigos silenciosos de nuestra historia.
Por su parte, en la Oficina de Ornato y Aseo de la Alcaldía de Panamá se informó que las personas que incumplen con las normas que rigen la tala de árboles se les sancionará con multas que van desde los B/. 100 hasta los B/. 5, 000, como lo establece el Decreto No. 213 del 25 de marzo de 1993.
Igualmente, según la reciente Ley 5 del 6 de agosto de 2005, las personas serán castigadas hasta con cárcel por tala indiscriminada de árboles, ya que éste es un delito ecológico.
La tala y poda dentro del distrito de Panamá, para aquellos que no cumplan con los requisitos que otorga tanto la ANAM como el municipio, queda prohibida.
Según un informe del Estado del Ambiente, Geo Panamá 2004 de la ANAM, aquí el 75% de las tierras tienen aptitud forestal, pero más de 2.5 millones de hectáreas han sido deforestadas.
Mientras que, de acuerdo al informe final de la Cobertura Boscosa y Uso del Suelo de la República de Panamá 1992-2000, la superficie boscosa se redujo de 36.95.60 kilómetros cuadrados a 33.645.91 kilómetros cuadrados.
Y hay más. De los alrededor de 78 mil kilómetros cuadrados que comprenden la superficie de la República de Panamá, sólo el 45% está cubierto de bosques.
En ese sentido, sólo el 42.4% de la provincia de Panamá es verde, eso según las estadísticas de ANAM hasta el 2000. Ocho años atrás el porcentaje era de 48.3%.
Y, según la superficie total de cada provincia se registró que la Comarca Emberá Wounaán contaba con más del 90% de su superficie ocupada por bosques, seguida de la Comarca Kuna Yala y la provincia de Darién con más del 80% y la provincia de Bocas del Toro con más del 75%.
En los últimos años, con el programa de reforestación se ha exportado unos 15 millones de dólares. La teca es la principal especie de la iniciativa.
El uso de pájaros "nobles" como es el caso del águila y sus diversas clases, suele usarse como emblema en muchos símbolos nacionales de escudos, así como el de león: el rey de la selva. Pero, escoger un águila por más vistosa, exuberante, bello plumaje que se diga tener el águila arpía el problema es el nombre de este pájaro o ave y el significado que tiene en todos los diccionarios este término: sera Arpía o harpía, con acepciones nada recomendables como distintivo para nadie.
El ave o pájaro es un cuadro, representación, figura en la Biblia del mundo espiritual. Por ejemplo, al Espíritu Santo se le representa mediante una paloma, mientras que las aves que se comen la semilla plantada junto al camino representa en la Biblia al diablo (Lucas 3:22; Lucas (8:5,12). No sé si la intención de esta iniciativa es que la República de Panamá reciba como parte de su naturaleza constitutiva y fundacional traducida en sus símbolos patrios, el espíritu arpío, lo cual no me parece justo, ya que en este país muchos nacionales consideramos como malo y deplorable toda actitud y conducta tendiente a la rapiña, el actuar usando de engaño y mentira para obtener con tales métodos prebendas y beneficios materiales personales, tal y como opera tal espíritu arpío.
edgardov6416@eveloz.com
Las sanciones están estipuladas en la Ley 1 del 3 de febrero de 1994, que establece la prohibición de eliminar estos árboles que han sido testigos silenciosos de nuestra historia.
Por su parte, en la Oficina de Ornato y Aseo de la Alcaldía de Panamá se informó que las personas que incumplen con las normas que rigen la tala de árboles se les sancionará con multas que van desde los B/. 100 hasta los B/. 5, 000, como lo establece el Decreto No. 213 del 25 de marzo de 1993.
Igualmente, según la reciente Ley 5 del 6 de agosto de 2005, las personas serán castigadas hasta con cárcel por tala indiscriminada de árboles, ya que éste es un delito ecológico.
La tala y poda dentro del distrito de Panamá, para aquellos que no cumplan con los requisitos que otorga tanto la ANAM como el municipio, queda prohibida.
Según un informe del Estado del Ambiente, Geo Panamá 2004 de la ANAM, aquí el 75% de las tierras tienen aptitud forestal, pero más de 2.5 millones de hectáreas han sido deforestadas.
Mientras que, de acuerdo al informe final de la Cobertura Boscosa y Uso del Suelo de la República de Panamá 1992-2000, la superficie boscosa se redujo de 36.95.60 kilómetros cuadrados a 33.645.91 kilómetros cuadrados.
Y hay más. De los alrededor de 78 mil kilómetros cuadrados que comprenden la superficie de la República de Panamá, sólo el 45% está cubierto de bosques.
En ese sentido, sólo el 42.4% de la provincia de Panamá es verde, eso según las estadísticas de ANAM hasta el 2000. Ocho años atrás el porcentaje era de 48.3%.
Y, según la superficie total de cada provincia se registró que la Comarca Emberá Wounaán contaba con más del 90% de su superficie ocupada por bosques, seguida de la Comarca Kuna Yala y la provincia de Darién con más del 80% y la provincia de Bocas del Toro con más del 75%.
En los últimos años, con el programa de reforestación se ha exportado unos 15 millones de dólares. La teca es la principal especie de la iniciativa.