default

Un esfuerzo por erradicar la discriminación y lograr la equiparación de oportunidades


Fue con la aprobación en 1999 de la Convención Interamericana para la eliminación de odas las formas de discriminación contra las personas con discapacidad que empezamos a tomar conciencia de la vulnerabilidad a la que las mismas están sometidas.

Dentro de pocos días se cumplirán dos años de la proclamación de la Convención sobre los Derechos de Personas con Discapacidad, la cual entró en vigencia el 3 de mayo del presente año. El tema escogido para este año es "Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad: Dignidad y justicia para todos".

Por eso, este 3 de diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad, se convierte en un momento de reflexión sobre esta condición que afecta a un sector de nuestra ciudadanía, ya que la condición de discapacidad es uno de los derechos del ser humano que debemos proteger y garantizar para que los seres humanos que la padecen tengan mejores oportunidades en materias como salud, educación y equidad para enfrentar los retos que se le presentan a diario.

Las personas con discapacidad, además de convivir con sus propias limitaciones, deben luchar contra la exclusión social y la discriminación laboral, lo que se torna en un evidente acto de injusticia.

Este tipo de marginación traza un camino que casi siempre conduce a la pobreza, lo cual aumenta la dimensión de la discapacidad e incrementa la vulnerabilidad ante problemas como las enfermedades y la desnutrición, y les plantea condiciones de vida y trabajo poco seguras.

El tema de la discapacidad ha recibido especial atención en nuestro país. Además de ratificar las convenciones internacionales sobre el tema, hemos desarrollado un marco legal que contribuye a garantizar que las personas con discapacidad logren una mejor integración social, así como un desarrollo individual pleno y el completo ejercicio de sus derechos.

La Primera Encuesta Nacional de Discapacidad (PENDIS 2005-2006) estima que unos 370,053 panameños padecen algún tipo de discapacidad. En otras palabras, la Tasa de Prevalencia de la Discapacidad en nuestro país es, en realidad, del 11.3%.

Nos atrevemos a afirmar que esta es una cifra parcial, pues estamos seguros que muchos casos de personas con discapacidad no se reflejan en las estadísticas, producto de la estigmatización social que sufren estos individuos y sus familiares o del velo de invisibilidad que les ha impuesto la sociedad, y a que la recopilación de datos confiables resulta un desafío, dada la complejidad del tema y la diversa gama de discapacidades.

Esa realidad nos obliga a esforzarnos por lograr una verdadera equiparación de oportunidades y erradicar la actitud discriminante contra las personas que tienen algún tipo de capacidad diferente, pues una condición así no siempre es un obstáculo para que la persona logre un desarrollo individual que le permita desenvolverse.

Los obstáculos son impuestos por nuestros conceptos culturales, prejuicios y actitudes; por lo que, con la campaña de educación y sensibilización que hemos iniciado desde la Defensoría del Pueblo, nos esforzamos por modificar la percepción errada que tenemos sobre las posibilidades para alcanzar la plenitud vital que tiene una persona con discapacidad.

Esperamos que Panamá se aproxime más a las buenas prácticas en derechos humanos de los países con mayor desarrollo, en los cuales las personas con alguna condición de discapacidad tienen mayor igualdad de oportunidades y se les reconoce como personas con diferencia funcional, poseedoras de capacidades productivas que contribuyen al mejoramiento de la sociedad.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América