Un joven profesional
"HAY TODO un mundo en nuestro interior, además del universo externo. Es necesario que nos animemos a conquistarlo. Vale la pena arriesgarse en el camino hacia nuestra leyenda personal, ya que el premio es la concreción de nuestros sueños. Sólo se trata de perder el temor".
Quizás muchos de nuestros lectores se preguntarán, ¿quién es Martín Santander? Se trata de un joven a quien felicitamos por cumplir un año más de vida y por haber recibido la maestría en Administración de Negocios en la Universidad de Michigan, Estados Unidos.
Es un joven que ha sabido enfrentarse a las complejidades de la presente época tan llena de obstáculos y peligros y sigue adelante con perseverancia y con firmes anhelos de triunfar en la vida.
Y es que desde muy niño, empezó a demostrar características especiales que contribuirían a la formación de su personalidad.
Durante los estudios primarios y secundarios, siempre demostró responsabilidad, buena conducta, inteligencia y deseos de mantenerse entre los primeros de su escuela y colegio; fue un magnífico deportista y en muchos torneos lo vimos triunfar y obtener trofeos que representan para él un gran estímulo.
Durante el verano, Martín se dedicaba a cortar hierba de las casas vecinas a su residencia. Su madre, Reina María, además de la buena orientación que le ofrecía, lo estimulaba al trabajo como un medio de que comprendiera lo difícil que resulta triunfar cuando se tienen sueños.
En una ocasión, Martín Santander con 17 años de edad dispuso trabajar (pico y pala) en una construcción al lado de hombres maduros que admiraban el valor y decisión de este joven de enfrentarse a un trabajo tan fuerte y agotador. Sin embargo, siguió adelante y estas experiencias vividas en su juventud, le han servido, sobre manera, para alcanzar las metas que se ha propuesto alcanzar.
Martín Santander ha viajado por muchos países de Europa en intercambios de estudiantes y hace pocos meses lo hizo representando a la General Motor.
Martín Santander siente un orgullo profundo decir que es panameño, porque su mamá es panameña, egresada del Instituto Nacional, pero por motivo de estudio y formación viajó a Estados Unidos hace 35 años. Ella no ha olvidado a su patria y siempre está al día de lo que ocurre en Panamá, ya que es una asidua lectora de este diario a través del Internet. Viaja a Panamá con frecuencia y tiene confianza en que los panameños, muy pronto, darán solución a los tantos problemas que están afectando su progreso y desarrollo.
Queremos decirle a Martín Santander que ha comenzado a caminar por la senda que ha de llevarlo a la realización de sus aspiraciones.
El camino es largo y lleno de obstáculos y de sacrificios. Todo depende de su perseverancia, espíritu de lucha, de sus anhelos de superación, responsabilidad a toda prueba.
En ese camino a veces hay fracasos y tenemos que ser valientes y capaces para caer y volver a levantarnos, porque es allí en donde está el verdadero triunfo.
Entre los planes futuros que tiene Martín está el de venir a Panamá para contribuir, como buen panameño, a su progreso y engrandecimiento.
Quizás muchos de nuestros lectores se preguntarán, ¿quién es Martín Santander? Se trata de un joven a quien felicitamos por cumplir un año más de vida y por haber recibido la maestría en Administración de Negocios en la Universidad de Michigan, Estados Unidos.
Es un joven que ha sabido enfrentarse a las complejidades de la presente época tan llena de obstáculos y peligros y sigue adelante con perseverancia y con firmes anhelos de triunfar en la vida.
Y es que desde muy niño, empezó a demostrar características especiales que contribuirían a la formación de su personalidad.
Durante los estudios primarios y secundarios, siempre demostró responsabilidad, buena conducta, inteligencia y deseos de mantenerse entre los primeros de su escuela y colegio; fue un magnífico deportista y en muchos torneos lo vimos triunfar y obtener trofeos que representan para él un gran estímulo.
Durante el verano, Martín se dedicaba a cortar hierba de las casas vecinas a su residencia. Su madre, Reina María, además de la buena orientación que le ofrecía, lo estimulaba al trabajo como un medio de que comprendiera lo difícil que resulta triunfar cuando se tienen sueños.
En una ocasión, Martín Santander con 17 años de edad dispuso trabajar (pico y pala) en una construcción al lado de hombres maduros que admiraban el valor y decisión de este joven de enfrentarse a un trabajo tan fuerte y agotador. Sin embargo, siguió adelante y estas experiencias vividas en su juventud, le han servido, sobre manera, para alcanzar las metas que se ha propuesto alcanzar.
Martín Santander ha viajado por muchos países de Europa en intercambios de estudiantes y hace pocos meses lo hizo representando a la General Motor.
Martín Santander siente un orgullo profundo decir que es panameño, porque su mamá es panameña, egresada del Instituto Nacional, pero por motivo de estudio y formación viajó a Estados Unidos hace 35 años. Ella no ha olvidado a su patria y siempre está al día de lo que ocurre en Panamá, ya que es una asidua lectora de este diario a través del Internet. Viaja a Panamá con frecuencia y tiene confianza en que los panameños, muy pronto, darán solución a los tantos problemas que están afectando su progreso y desarrollo.
Queremos decirle a Martín Santander que ha comenzado a caminar por la senda que ha de llevarlo a la realización de sus aspiraciones.
El camino es largo y lleno de obstáculos y de sacrificios. Todo depende de su perseverancia, espíritu de lucha, de sus anhelos de superación, responsabilidad a toda prueba.
En ese camino a veces hay fracasos y tenemos que ser valientes y capaces para caer y volver a levantarnos, porque es allí en donde está el verdadero triunfo.
Entre los planes futuros que tiene Martín está el de venir a Panamá para contribuir, como buen panameño, a su progreso y engrandecimiento.