Un juego demagógico
La participación de la mujer en la política es muy reducida, muy limitada en la calidad de las participantes y en número. Pareciera que en esta ocasión después de una falsa invitación por parte de los partidos políticos de brindarles a las mujeres puestos de relevancia, esto no se ha dado y la mejor prueba es que de cuatro nóminas presidenciales, solamente una tiene una mujer y en la una segunda vicepresidencia.
Hasta ahora, a niveles de alcaldía, no tenemos ninguna candidata mujer. Y si se analiza las candidaturas a legisladoras o representantes de corregimiento también se observa que no hay un número importante de mujeres.
Las mujeres nos hemos dado cuenta que la clase política panameña sigue ofreciendo los puestos como un caramelo para atraernos y ponernos en los discursos demagógicos. Un aspecto a señalar es "El entierro de las mujeres", porque efectivamente la presidenta de la República decepcionó como mujer gobernante en su papel y eso de alguna manera no ha contribuido a que los políticos brinden la oportunidad a otras mujeres.
La actual presidenta se llevó el mérito de ser la primera mujer electa, había muchas esperanzas y expectativas de lo que ella pudiese hacer como mandataria. Pero de hecho la presidenta ha incumplido una de sus promesas de campaña, cuando señaló que su gabinete iba a estar constituido 50% por mujeres y este número se redujo a un 23%.
Lo cierto es que las mujeres estamos calificadas absolutamente para actuar en la política, ya que en Panamá tenemos una cantera de mujeres profesionales valientes, valiosas y preparadas. Lo que ocurre es que cuando la mujer es inteligente no se deja engañar por el juego demagógico de los políticos y después de ver pasar los discursos a la práctica se cambia rotundamente las expectativas que se pudieron tener.
Además, es importante resaltar independientemente de cual sea el resultado ahora, lo que estamos buscando es que tantos hombres o mujeres que participen en la política tengan cualidades muy concretas para administrar los bienes estatales, queremos hombres y mujeres íntegros, responsables, con credibilidad, con trayectoria. No hombres y mujeres que al llegar al poder se incorporan al juega vivo.
Estas actividades, según la organización, se ha convertido en un lucrativo negocio de "clanes y germen de conductas mafiosas" que a su amparo han proliferado en la universidad, por lo que debe recuperar esos espacios para la institución como un mecanismo de autogestión.
"Nosotros creemos que tenemos un Consejo Académico inteligente, con un rector inteligente y nosotros somos un gremio inteligente. Sé que vamos a arreglar nuestros problemas, pero por los canales regulares", aseguró Garrido.
Precisó que con estas medidas, dependiendo de cuáles acepta el Consejo Académico, la universidad se podría ahorrar más de cinco millones de balboas anuales.
Hasta ahora, a niveles de alcaldía, no tenemos ninguna candidata mujer. Y si se analiza las candidaturas a legisladoras o representantes de corregimiento también se observa que no hay un número importante de mujeres.
Las mujeres nos hemos dado cuenta que la clase política panameña sigue ofreciendo los puestos como un caramelo para atraernos y ponernos en los discursos demagógicos. Un aspecto a señalar es "El entierro de las mujeres", porque efectivamente la presidenta de la República decepcionó como mujer gobernante en su papel y eso de alguna manera no ha contribuido a que los políticos brinden la oportunidad a otras mujeres.
La actual presidenta se llevó el mérito de ser la primera mujer electa, había muchas esperanzas y expectativas de lo que ella pudiese hacer como mandataria. Pero de hecho la presidenta ha incumplido una de sus promesas de campaña, cuando señaló que su gabinete iba a estar constituido 50% por mujeres y este número se redujo a un 23%.
Lo cierto es que las mujeres estamos calificadas absolutamente para actuar en la política, ya que en Panamá tenemos una cantera de mujeres profesionales valientes, valiosas y preparadas. Lo que ocurre es que cuando la mujer es inteligente no se deja engañar por el juego demagógico de los políticos y después de ver pasar los discursos a la práctica se cambia rotundamente las expectativas que se pudieron tener.
Además, es importante resaltar independientemente de cual sea el resultado ahora, lo que estamos buscando es que tantos hombres o mujeres que participen en la política tengan cualidades muy concretas para administrar los bienes estatales, queremos hombres y mujeres íntegros, responsables, con credibilidad, con trayectoria. No hombres y mujeres que al llegar al poder se incorporan al juega vivo.
Estas actividades, según la organización, se ha convertido en un lucrativo negocio de "clanes y germen de conductas mafiosas" que a su amparo han proliferado en la universidad, por lo que debe recuperar esos espacios para la institución como un mecanismo de autogestión.
"Nosotros creemos que tenemos un Consejo Académico inteligente, con un rector inteligente y nosotros somos un gremio inteligente. Sé que vamos a arreglar nuestros problemas, pero por los canales regulares", aseguró Garrido.
Precisó que con estas medidas, dependiendo de cuáles acepta el Consejo Académico, la universidad se podría ahorrar más de cinco millones de balboas anuales.