Un llamado a la cordura
Un obrero del SUNTRACS muerto a tiros, es hasta ahora el saldo trágico e innecesario de una irracional disputa que venía incubándose semanas atrás.
Innecesario, porque a pesar de ser fácilmente previsible que habría enfrentamientos entre los sindicatos, las autoridades del gobierno y de la policía poco o nada hicieron para evitar este fatal desenlace.
Irracional, porque como bien anotó el analista político Edwin Cabrera a través de W Radio, si lo que pretendían los dirigentes del SUNTRACS era defender los derechos de obreros injustificadamente despedidos por la Constructora Norberto Odebrecht, esa batalla se libra en el campo legal, en las instancias del Ministerio de Trabajo y no en las calles ni mucho menos en los predios de ninguna empresa.
El mismo día en que se suceden estos gravísimos hechos, durante la inscripción del ex banquero Alberto Vallarino en el Partido Panameñista, una controversia verbal entre dos antiguos miembros de las milicias panameñistas casi termina en desgracia, al desenfundar uno de ellos, a la sazón tío político del actual presidente del partido, un arma de fuego en plena vía pública y frente a las instalaciones del Tribunal Electoral.
Hacemos desde esta tribuna un vehemente llamado a la cordura, en momentos en que las pasiones de diversa índole parecieran estar desbordándose.
El asesinato a sangre fría del obrero Osvaldo Lorenzo a manos de elementos supuestamente infiltrados entre las filas de los obreros de la empresa brasileña, así como la agresión sufrida por los periodistas, entre ellos el reportero gráfico de EPASA Alejandro Méndez, requieren de investigaciones profundas, serias y que concluyan con sanciones ejemplares para los responsables, establecidas en el Código Penal con meridiana claridad.