Un llamado a los candidatos
Hace unos días comentábamos que eran muy pocas las referencias que habíamos escuchado de los candidatos a la Presidencia de la República para mayo próximo respecto al Canal de Panamá. Interpretamos esa reserva como saludable y responsable, una proyección positiva para un mundo que, aún luego de cuatro años de administración panameña, sigue mirándonos con lupa, dada la importancia de la vía interoceánica para el comercio internacional.
Pero no duró mucho el mutismo; y, ante las revelaciones, quedamos estupefactos. Nos referimos a las respuestas dadas por los candidatos en el primer debate presidencial de hace unos días a una pregunta sobre la elección del próximo Administrador del Canal de Panamá. De las respuestas quedó claro que reina la ignorancia y hasta una aparente intención de unos candidatos de inmiscuirse en el proceso de selección del Administrador del Canal y por ende en las operaciones de la vía, en abierta violación de la Constitución, la ley y los acuerdos políticos y sociales alcanzados recientemente.
Hubo ignorancia rampante, ya que todos, salvo por uno, dieron la impresión que pensaban le correspondía al Presidente de la República escoger a la persona que ocupará ese cargo, una vez vencido el período del que actualmente lo desempeña. En virtud de la Constitución y la Ley 19 de 11 de junio de 1997 que creó la Autoridad del Canal le corresponde a la Junta Directiva seleccionar al Administrador. Es cierto que el presidente de esa Junta directiva es el ministro del Canal, pero ese "ministro" no administra la vía, lo hace un Administrador, ni impone las instrucciones provenientes del Palacio de las Garzas, ya que las decisiones se toman por mayoría.
Al responder dejaron entrever que están insatisfechos de la manera como se viene administrando el Canal y que promoverían que las cosas cambiaran de ser elegidos. Aquí no podemos más que advertir suma cautela. Ya sugerimos a los candidatos que reiteraran su compromiso de respetar el consenso nacional de mantener los asuntos del Canal lo más alejado posible de la política partidista y de sus muchos vicios.
Luego del debate cabe reiterarlo enérgicamente. El Canal viene siendo administrado en forma ejemplar, su proyección internacional es impecable, los réditos que produce al país son sin precedente y vienen en aumento, y su actuar en sus contactos directos con la población en la cuenca del Canal ha sido comedida y respetuosa de los derechos de terceros, salvaguardando el derecho superior reconocido constitucionalmente a la vía. Anticipamos que el electorado castigará a aquellos que amenacen con alterar el conveniente equilibrio logrado con la administración de la vía.
(raulleisr@hotmail.com)
Pero no duró mucho el mutismo; y, ante las revelaciones, quedamos estupefactos. Nos referimos a las respuestas dadas por los candidatos en el primer debate presidencial de hace unos días a una pregunta sobre la elección del próximo Administrador del Canal de Panamá. De las respuestas quedó claro que reina la ignorancia y hasta una aparente intención de unos candidatos de inmiscuirse en el proceso de selección del Administrador del Canal y por ende en las operaciones de la vía, en abierta violación de la Constitución, la ley y los acuerdos políticos y sociales alcanzados recientemente.
Hubo ignorancia rampante, ya que todos, salvo por uno, dieron la impresión que pensaban le correspondía al Presidente de la República escoger a la persona que ocupará ese cargo, una vez vencido el período del que actualmente lo desempeña. En virtud de la Constitución y la Ley 19 de 11 de junio de 1997 que creó la Autoridad del Canal le corresponde a la Junta Directiva seleccionar al Administrador. Es cierto que el presidente de esa Junta directiva es el ministro del Canal, pero ese "ministro" no administra la vía, lo hace un Administrador, ni impone las instrucciones provenientes del Palacio de las Garzas, ya que las decisiones se toman por mayoría.
Al responder dejaron entrever que están insatisfechos de la manera como se viene administrando el Canal y que promoverían que las cosas cambiaran de ser elegidos. Aquí no podemos más que advertir suma cautela. Ya sugerimos a los candidatos que reiteraran su compromiso de respetar el consenso nacional de mantener los asuntos del Canal lo más alejado posible de la política partidista y de sus muchos vicios.
Luego del debate cabe reiterarlo enérgicamente. El Canal viene siendo administrado en forma ejemplar, su proyección internacional es impecable, los réditos que produce al país son sin precedente y vienen en aumento, y su actuar en sus contactos directos con la población en la cuenca del Canal ha sido comedida y respetuosa de los derechos de terceros, salvaguardando el derecho superior reconocido constitucionalmente a la vía. Anticipamos que el electorado castigará a aquellos que amenacen con alterar el conveniente equilibrio logrado con la administración de la vía.
(raulleisr@hotmail.com)