Un llamado patriótico a los politicos
En días pasados, escribí un artículo bajo el título "Ya es tiempo de ir cambiando el tradicional sistema político en Panamá". Me referí, en ese artículo, a la necesidad de extraer de la entraña de la clase media y popular a elementos con nuevos nombres y apellidos a fin de reemplazar, de manera rotativa, a los malos y tradicionales políticos en vista de lo que muy poco han hecho por el bien de la nación, al creerse que la patria es un patrimonio o hacienda privada al servicio de sus intereses, y que el Estado es el centro de sus operaciones. En estos sectores se concentra la mayoría de la población electoral del país con elementos intelectuales, morales, profesionales e inmaculados en su conducta, por lo tanto, es tiempo de ir entresacando de sus entrañas a elementos con vocación de líderes, pero líderes auténticos, no como aquellos que se han hecho cómplices por conveniencias de los grandes intereses tradicionales del país, elementos que se empeñen en rescatar a la patria del flagelo de la corrupción a fin de cambiar el futuro y el destino de la nación. Estamos convencidos que los sectores tradicionales se han dado a la tarea, desde que nació la República, en la creación de una enorme brecha entre pobres y ricos manteniendo a la sociedad dividida social, política y económicamente. Aprovecho la ocasión para hacer un llamado patriótico a los políticos tradicionales a fin de cambiar su conducta política y personal para así obviar el concepto y la percepción ciudadana de que la actividad política y el destino de la nación están en su poder para el beneficio de sus intereses. Según el sistema político y constitucional de la nación existe el libre derecho en la creación de los partidos políticos y en la postulación de candidatos de elección popular, pero a la vez se corre el peligro de que algunos partidos nuevos y elementos con ideologías exóticas y antidemocrática se aprovechen de la frustración ciudadana hacia los políticos tradicionales y demagogos y alcancen el poder mediante el voto popular, algo parecido a lo que está pasando en algunos países hermanos que por culpa de la frustración hacia los políticos hoy mantienen a sus países y su población en un estado de incertidumbre y zozobra sobre el destino de sus pueblos. Es tarea de todo buen panameño cuidar el futuro de la patria, por ello es necesario elegir en un nuevo gobierno a elementos diferentes de la nación, candidatos honestos identificados públicamente en un patriotismo y una democracia auténtica para que después no tengamos que lamentarnos. Lo triste de esa situación, es que si ello sucediera por culpa de los políticos tradicionales y la presión de los pueblos, se irían huyendo del país con las grandes sumas de dinero del Estado, mientras los pobres se quedarían sufriendo las consecuencias de un gobierno antidemocrático.
Durante el trayecto se desató una tormenta en medio de la cual se lanzó al agua, nadó hasta alcanzar orilla y escapó.
Durante el trayecto se desató una tormenta en medio de la cual se lanzó al agua, nadó hasta alcanzar orilla y escapó.