Un monumento a la desidia
Las turbinas y transformadores de una vieja planta eléctrica que ayer dieron electricidad a la ciudad hoy son guarida de piedreros, depósito de basura, foco de contaminación y amenaza de un incendio.
Ubicada entre Calle 8 y 9ª, a pocos metros del Palacio Presidencial, en el Casco Viejo de San Felipe, la abandonada planta es un monumento a la desidia coincidieron en señalar autoridades y vecinos del barrio.
La planta eléctrica era propiedad de la antigua Fuerza y Luz y la misma generó electricidad hasta 1980 a los sectores de San Felipe, El Chorrillo y Santa Ana a través de turbinas que eran movidas por medio de agua que se acumulaba en una noria.
Hoy día, sus retorcidos viejos y turbinas no generan electricidad sino olores nauseabundos y toneladas de basura, que afean los monumentos y sitios históricos de San Felipe.
"Esto es un hotel de piedreros y personas de mal vivir", comentaron los vecinos.
Los moradores están alarmados porque las máquinas y transformadores desprenden una sustancia que es sumamente inflamable que representa un peligro de un posible fuego por la "piedra" que fuman los drogadictos en el sitio.
Advirtieron que alrededor de la planta hay cientos de casas de maderas que serían fácilmente consumidas por un fuego.
Además, al lado de la planta funcionan unos transformadores que actualmente generan electricidad a la Presidencia de la República, pero que si están dentro de un alambrado.
También contaron que las chatarras eléctricas no sirven únicamente cueva de piedreros ya que han visto ingresar en las instalaciones a estudiantes para cometer "orgías".
En la noria de la planta han muerto muchos jóvenes ahogados y otros piedreros han resultado electrocutados y quemados por querer robarse los metales y alambres de los transformadores.
Ante tal situación, la Junta Comunal de San Felipe y la Alcaldía de Panamá realizaron un operativo de limpieza del lugar y bloquearon las entradas para evitar el ingreso de piedreros y otras personas a la vieja planta.
A pesar del operativo y el cierre de las entradas a la planta, los piedreros se las ingenian y siguen ingresando al lugar a fumar sus drogas a robarse los materiales y a lanzar basura.
La corregidora de San Felipe, Hermelinda Peralta, denunció que le ha sido difícil ubicar quien es la empresa responsable de la finca donde está ubicada la planta.
Señaló que ha enviado cartas a las empresas eléctricas, Edemet Edechi, y Elektra Noreste quienes les han contestado que ellos no son los propietarios de esa planta ni de los terrenos donde está ubicada.
Peralta explicó que la empresa Edemet Edechi confirmó que es propietaria de una parte de la finca( donde están los transformadores que generan electricidad a la Presidencia) a la cual la empresa le da mantenimiento permanentemente y la mantiene cerrada.
La corregidora reveló que iniciará una investigación para determinar cual de las empresas en las que se dividió el IRHE después de su privatización es la propietaria de la vieja planta para proceder a aplicarle una sanción debido a la basura y focos de infestación del mosquito Aedes aegypti que existen en el lugar.
Manifestó que extraoficialmente le han comentado que la empresa ETESA, que administra las acciones del Estado del antiguo IRHE, es la responsable de los terrenos por lo que procederá a enviarle una nota a sus directivos.
La planta afea el barrio porque está cerca de sitios históricos como la Presidencia de la República, sus olores nauseabundos tiene enfermos a los vecinos del barrio y a los funcionarios de la Junta Comunal que está a pocos metros del lugar.
De acuerdo con la corregidora en la planta aún hay corriente viva en algunos aparatos porque varios piedreros han resultados quemados y electrocutados en el área por tratar de robarse los materiales.
La corregidora aseguró que el problema de la vieja planta se resuelve con una acción en conjunto entre la empresa responsable de los terrenos, las autoridades del corregimiento, la Alcaldía de Panamá y Patrimonio Histórico del INAC, que también debe velar por el embellecimiento del barrio.
BOMBEROS
Aunque nunca han realizado una inspección de la mencionada planta, la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos de Panamá tiene una opinión contraria a la de los moradores y autoridades del barrio de San Felipe con respecto a la posibilidad de que se genere un incendio.
El Capitán Eustorgio Márquez de la Oficina de Seguridad aseguró que la planta "no representa riesgo de un incendio porque hay no hay corriente viva".
Márquez destacó que es "casi imposible" que en el lugar haya un fuego provocado porque los transformadores y turbinas de la planta no funcionan desde hace muchos años.
A pesar de la opinión técnica de los bomberos, los vecinos de San Felipe seguirán con el temor de que los "piedreros" podrían hacer estallar la planta eléctrica y poner en peligros sus vidas y la de todos lo que laboran en la Presidencia de la República.
Ubicada entre Calle 8 y 9ª, a pocos metros del Palacio Presidencial, en el Casco Viejo de San Felipe, la abandonada planta es un monumento a la desidia coincidieron en señalar autoridades y vecinos del barrio.
La planta eléctrica era propiedad de la antigua Fuerza y Luz y la misma generó electricidad hasta 1980 a los sectores de San Felipe, El Chorrillo y Santa Ana a través de turbinas que eran movidas por medio de agua que se acumulaba en una noria.
Hoy día, sus retorcidos viejos y turbinas no generan electricidad sino olores nauseabundos y toneladas de basura, que afean los monumentos y sitios históricos de San Felipe.
"Esto es un hotel de piedreros y personas de mal vivir", comentaron los vecinos.
Los moradores están alarmados porque las máquinas y transformadores desprenden una sustancia que es sumamente inflamable que representa un peligro de un posible fuego por la "piedra" que fuman los drogadictos en el sitio.
Advirtieron que alrededor de la planta hay cientos de casas de maderas que serían fácilmente consumidas por un fuego.
Además, al lado de la planta funcionan unos transformadores que actualmente generan electricidad a la Presidencia de la República, pero que si están dentro de un alambrado.
También contaron que las chatarras eléctricas no sirven únicamente cueva de piedreros ya que han visto ingresar en las instalaciones a estudiantes para cometer "orgías".
En la noria de la planta han muerto muchos jóvenes ahogados y otros piedreros han resultado electrocutados y quemados por querer robarse los metales y alambres de los transformadores.
Ante tal situación, la Junta Comunal de San Felipe y la Alcaldía de Panamá realizaron un operativo de limpieza del lugar y bloquearon las entradas para evitar el ingreso de piedreros y otras personas a la vieja planta.
A pesar del operativo y el cierre de las entradas a la planta, los piedreros se las ingenian y siguen ingresando al lugar a fumar sus drogas a robarse los materiales y a lanzar basura.
La corregidora de San Felipe, Hermelinda Peralta, denunció que le ha sido difícil ubicar quien es la empresa responsable de la finca donde está ubicada la planta.
Señaló que ha enviado cartas a las empresas eléctricas, Edemet Edechi, y Elektra Noreste quienes les han contestado que ellos no son los propietarios de esa planta ni de los terrenos donde está ubicada.
Peralta explicó que la empresa Edemet Edechi confirmó que es propietaria de una parte de la finca( donde están los transformadores que generan electricidad a la Presidencia) a la cual la empresa le da mantenimiento permanentemente y la mantiene cerrada.
La corregidora reveló que iniciará una investigación para determinar cual de las empresas en las que se dividió el IRHE después de su privatización es la propietaria de la vieja planta para proceder a aplicarle una sanción debido a la basura y focos de infestación del mosquito Aedes aegypti que existen en el lugar.
Manifestó que extraoficialmente le han comentado que la empresa ETESA, que administra las acciones del Estado del antiguo IRHE, es la responsable de los terrenos por lo que procederá a enviarle una nota a sus directivos.
La planta afea el barrio porque está cerca de sitios históricos como la Presidencia de la República, sus olores nauseabundos tiene enfermos a los vecinos del barrio y a los funcionarios de la Junta Comunal que está a pocos metros del lugar.
De acuerdo con la corregidora en la planta aún hay corriente viva en algunos aparatos porque varios piedreros han resultados quemados y electrocutados en el área por tratar de robarse los materiales.
La corregidora aseguró que el problema de la vieja planta se resuelve con una acción en conjunto entre la empresa responsable de los terrenos, las autoridades del corregimiento, la Alcaldía de Panamá y Patrimonio Histórico del INAC, que también debe velar por el embellecimiento del barrio.
BOMBEROS
Aunque nunca han realizado una inspección de la mencionada planta, la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos de Panamá tiene una opinión contraria a la de los moradores y autoridades del barrio de San Felipe con respecto a la posibilidad de que se genere un incendio.
El Capitán Eustorgio Márquez de la Oficina de Seguridad aseguró que la planta "no representa riesgo de un incendio porque hay no hay corriente viva".
Márquez destacó que es "casi imposible" que en el lugar haya un fuego provocado porque los transformadores y turbinas de la planta no funcionan desde hace muchos años.
A pesar de la opinión técnica de los bomberos, los vecinos de San Felipe seguirán con el temor de que los "piedreros" podrían hacer estallar la planta eléctrica y poner en peligros sus vidas y la de todos lo que laboran en la Presidencia de la República.