Un no, es lo mejor…
En mi clase de Relaciones de Panamá con los Estados Unidos, el profesor nos hablaba del imperialismo inglés, heredado por su vástago, los Estados Unidos y cómo se ofrecía a proteger y ayudar a cambio de costosos privilegios; cómo su tónica siempre ha sido endeudar a naciones pobres en compañía de la oligarquía de esos Estados para convertirlos en sus siervos y él (EE.UU.) se erige soberano en esos territorios. Traté de hacer una analogía de esas situaciones con la nuestra como nación y veía a los norteamericanos pactando con la oligarquía; la oligarquía cediendo a todas las peticiones del gigante imperialista a cambio de grandiosas fortunas, sin importar la dignidad, ni satisfacer o paliar las urgentes necesidades de sus propios pueblos.
Después de comprobar que no podemos creer en nuestros gobernantes otra vez, pues no se cansan de mentirnos mostrando así que no tienen sensibilidad social y sólo quieren lucrar con el pueblo panameño, no confío en ellos, porque siendo nuestro Presidente la primera autoridad del Estado, no ha querido hacerle justicia a su padre, cuando es conocido por todos que no murió accidentalmente. Escuché a un radioescucha diciendo referente a este tema: "hay que perdonar". No digo lo contrario; se debe perdonar a todos, incluso al que no se arrepiente, pero aunque se arrepienta debe pagar su delito, sino ¿en qué radica la justicia? Entonces si perdonar es no cobrar el delito al culpable, entonces liberemos a todos los presos, porque pidan o no perdón serán liberados; que no haya más cárceles, Órgano Judicial, juzgados, ni PTJ y los dineros utilizados para fines como ejercer la justicia, que se desvíen a programas socio económicos. ¿En verdad usarían los dineros para dichos programas? ¡pero si nunca hay presupuesto! No confío en ellos porque siendo Winston Spadafora una de las máximas autoridades de la justicia en Panamá, no ha hecho nada por hacerle justicia a su hermano, quien también fue asesinado; ¿cómo puedo creer que este pueblo les importa a nuestros gobernantes, no puedo creer que les importa la pobreza, el desempleo, la inseguridad, ni los salarios mínimos, si no les ha importado las tragedias de su propia sangre? Ni les da vergüenza devengar 35 veces el salario mínimo y creer que como a ellos les sobra a nosotros también. Cosa terrible el amor al dinero que hecha fuera el amor. Diré No a la ampliación, porque los costos son mayores a lo pregonado y tiene que ser así para que el gigante imperialista se sienta atraído por seguir como dueño y señor, sin importarle las violaciones a pactos, convenios y tratados internacionales.
Los valores que le enseña María son la honradez, el respeto a los demás y la sencillez, ya que las mejores personas son quienes siguen la luz del bien.
Durante los 12 años que ha estado en las calles, en medio de los vehículos ha aprendido que nada debe detenerla, ni siquiera la lluvia. Cuando cae uno de esos fuertes aguaceros, ella simplemente abre sus paraguas y sigue adelante.
Para María Bazán lo más importante es tener salud, y fuerzas, después de eso, lo que resta es ganarse el sustento diario sin hacer algo ilegal y sin causarle perjuicio a los demás.
Hace unos años, María vendía pan en el mismo sitio y figuras de la política nacional como el ex presidente Guillermo Endara, le compraban.
Asimismo, Guillermo Ford y el ex mandatario Ernesto Pérez Balladares, no dejan de saludarla, lo que la llena de orgullo.
Después de comprobar que no podemos creer en nuestros gobernantes otra vez, pues no se cansan de mentirnos mostrando así que no tienen sensibilidad social y sólo quieren lucrar con el pueblo panameño, no confío en ellos, porque siendo nuestro Presidente la primera autoridad del Estado, no ha querido hacerle justicia a su padre, cuando es conocido por todos que no murió accidentalmente. Escuché a un radioescucha diciendo referente a este tema: "hay que perdonar". No digo lo contrario; se debe perdonar a todos, incluso al que no se arrepiente, pero aunque se arrepienta debe pagar su delito, sino ¿en qué radica la justicia? Entonces si perdonar es no cobrar el delito al culpable, entonces liberemos a todos los presos, porque pidan o no perdón serán liberados; que no haya más cárceles, Órgano Judicial, juzgados, ni PTJ y los dineros utilizados para fines como ejercer la justicia, que se desvíen a programas socio económicos. ¿En verdad usarían los dineros para dichos programas? ¡pero si nunca hay presupuesto! No confío en ellos porque siendo Winston Spadafora una de las máximas autoridades de la justicia en Panamá, no ha hecho nada por hacerle justicia a su hermano, quien también fue asesinado; ¿cómo puedo creer que este pueblo les importa a nuestros gobernantes, no puedo creer que les importa la pobreza, el desempleo, la inseguridad, ni los salarios mínimos, si no les ha importado las tragedias de su propia sangre? Ni les da vergüenza devengar 35 veces el salario mínimo y creer que como a ellos les sobra a nosotros también. Cosa terrible el amor al dinero que hecha fuera el amor. Diré No a la ampliación, porque los costos son mayores a lo pregonado y tiene que ser así para que el gigante imperialista se sienta atraído por seguir como dueño y señor, sin importarle las violaciones a pactos, convenios y tratados internacionales.
Los valores que le enseña María son la honradez, el respeto a los demás y la sencillez, ya que las mejores personas son quienes siguen la luz del bien.
Durante los 12 años que ha estado en las calles, en medio de los vehículos ha aprendido que nada debe detenerla, ni siquiera la lluvia. Cuando cae uno de esos fuertes aguaceros, ella simplemente abre sus paraguas y sigue adelante.
Para María Bazán lo más importante es tener salud, y fuerzas, después de eso, lo que resta es ganarse el sustento diario sin hacer algo ilegal y sin causarle perjuicio a los demás.
Hace unos años, María vendía pan en el mismo sitio y figuras de la política nacional como el ex presidente Guillermo Endara, le compraban.
Asimismo, Guillermo Ford y el ex mandatario Ernesto Pérez Balladares, no dejan de saludarla, lo que la llena de orgullo.