Un nuevo modelo para el IDAAN
El sábado pasado, la ciudad de Panamá, con más de un millón de habitantes, se quedó sin agua potable desde tempranas horas de la mañana hasta pasada la media noche. Aquello fue una amarga ironía para vastos sectores de la población que, hasta hacía pocos días celebraba la inauguración de la potabilizadora de Pacora y su línea de Oriente, con Tocumen, la 24 de Diciembre y Chepo entre sus centros más habitados. La alegría duró poco y no regresó siquiera con la salida del delgado flujo de la mañana del domingo siguiente. ¿Nació insuficiente la potabilizadora?
Más amarga fue la experiencia para los habitantes de Chilibre, María Henríquez, Gonzalillo, El Peñón y Las Cumbres. A las cuatro de la mañana de ayer domingo, no había regresado el agua. Para este populoso y extenso sector, que suma también a San Miguelito, se esfumó de un tajo la esperanza de que, con la entrada en operación de la potabilizadora de Pacora, pudieran contar con una mejor provisión de líquido, que ya no tendría que serle recortado para desviarlo hacia Panamá Este. ¿Qué pasa que está peor, pese a que el IDAAN produce más agua?
La respuesta nos viene del joven economista nacional Horacio Estribí. El modelo de producción y distribución del preciado líquido por el IDAAN, ha fracasado. Y, en consecuencia, aunque se termine y entre en funcionamiento la nueva ampliación de la potabilizadora de Chilibre, hoy en construcción, al poco tiempo estará igualmente copada. Podemos doblar la producción incluso y ocurrirá lo mismo al poco tiempo, sin ninguna relación con el aumento de la población o el consumo real. La clave está en el desperdicio. Y es que al ser gratis, el agua se malgasta. ¿Gratis? Sí, gratis. Porque sólo un reducido porcentaje de usuarios la paga. La inmensa mayoría lo roba o no paga. Y si lo paga, la malgasta porque no guarda relación con su costo real.
No es por tanto cierto lo dicho por la presidenta Moscoso, al inaugurar la planta de Pacora, que con ella se evitaba la privatización. No, no se evita. A la postre será necesario adoptar modelos más eficientes, con participación privada o mixta, que ahorre en gastos, produzca más y con mejor calidad. Se requiere introducirle conceptos de alta y mediana gerencia, a mas de criterios empresariales de ganancia para reinvertir en calidad, modernización y futuras expansiones. En fin, es menester un modelo eficiente, que cobre, desaliente el malgasto y subsidie a los pobres.
(patricio.mosquera@economista.com)
Más amarga fue la experiencia para los habitantes de Chilibre, María Henríquez, Gonzalillo, El Peñón y Las Cumbres. A las cuatro de la mañana de ayer domingo, no había regresado el agua. Para este populoso y extenso sector, que suma también a San Miguelito, se esfumó de un tajo la esperanza de que, con la entrada en operación de la potabilizadora de Pacora, pudieran contar con una mejor provisión de líquido, que ya no tendría que serle recortado para desviarlo hacia Panamá Este. ¿Qué pasa que está peor, pese a que el IDAAN produce más agua?
La respuesta nos viene del joven economista nacional Horacio Estribí. El modelo de producción y distribución del preciado líquido por el IDAAN, ha fracasado. Y, en consecuencia, aunque se termine y entre en funcionamiento la nueva ampliación de la potabilizadora de Chilibre, hoy en construcción, al poco tiempo estará igualmente copada. Podemos doblar la producción incluso y ocurrirá lo mismo al poco tiempo, sin ninguna relación con el aumento de la población o el consumo real. La clave está en el desperdicio. Y es que al ser gratis, el agua se malgasta. ¿Gratis? Sí, gratis. Porque sólo un reducido porcentaje de usuarios la paga. La inmensa mayoría lo roba o no paga. Y si lo paga, la malgasta porque no guarda relación con su costo real.
No es por tanto cierto lo dicho por la presidenta Moscoso, al inaugurar la planta de Pacora, que con ella se evitaba la privatización. No, no se evita. A la postre será necesario adoptar modelos más eficientes, con participación privada o mixta, que ahorre en gastos, produzca más y con mejor calidad. Se requiere introducirle conceptos de alta y mediana gerencia, a mas de criterios empresariales de ganancia para reinvertir en calidad, modernización y futuras expansiones. En fin, es menester un modelo eficiente, que cobre, desaliente el malgasto y subsidie a los pobres.
(patricio.mosquera@economista.com)