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Un nuevo orden jurídico financiero


El Órgano Legislativo aprobó, en tercer debate, el Proyecto de Ley No. 006 por el cual se adicionan al Código Penal los nuevos tipos penales correspondientes a los delitos financieros, además de otras disposiciones de naturaleza sustantivas y adjetivas. La inminente incorporación de esta ley al ordenamiento jurídico panameño, ha comenzado a generar una amplia gama de comentarios y juicios valorativos en los círculos judiciales, forenses, políticos, empresariales y bancario- bursátiles.
La historia nos ha enseñado, que generalmente después de graves desequilibrios y crisis en materia económico- financiera, es cuando procedemos a buscar los correctivos necesarios al amparo de las leyes. El mejor ejemplo de esto lo constituyó la bancarrota generalizada de empresas y la pérdida de ahorros del público, que caracterizaron a La Gran Depresión de 1929, que obligó al gobierno de los Estados Unidos de América a emitir, sendas disposiciones jurídicas destinadas a establecer un orden jurídico financiero, las que finalmente resultaron en la creación del Securities Act de 1933, el Securities Exchange Act de 1934 y el Glass Steagall Act. Este despliegue de normas de emergencia económica, transformaron a la democracia más liberal del mundo, en un Estado vigilante y fiscalizador de las actividades financieras de los particulares dentro de un marco sistémico.
Actualmente, a un nivel macroeconómico, los procesos de integración y globalización de los mercados, han provocado una gran interdependencia en la economía de los países y consecuentemente, nos hemos hecho más vulnerables al pánico financiero y el perjuicio patrimonial, derivado de situaciones ilícitas que se verifican fuera de nuestra frontera nacional. Por ese motivo, la penalización de las conductas que se consideran atentatorias contra la economía nacional, especialmente las referentes al mercado financiero, también tiene un sustento internacional, pues un número cada vez mayor de países han iniciado sus procesos legislativos, a fin de actualizar sus textos penales y tipificar estas conductas.
Cuando en Panamá, por el año de 1970, se crearon los hoy derogados Decretos de Gabinete No. 238 y No. 247, que dieron origen respectivamente a la Comisión Bancaria Nacional y a la Comisión Nacional de Valores, muy pocos pensaron que treinta años después, ciertas conductas dañinas de algunos agentes económicos, podrían poner en peligro la estabilidad económica de todo un país. La reciente creación del Decreto Ley No. 9 de 1998 y el Decreto Ley No. 1 de 1999, dotaron a Panamá de innovadores y modernos textos jurídicos, a la altura de un Centro Financiero Internacional de primer orden regional; sin embargo, el aumento cualitativo y cuantitativo de la delincuencia financiera y sus terribles secuelas patrimoniales, desbordan las actuales irrisorias sanciones administrativas, lo que ha desembocado en un replanteamiento del papel que debe jugar el Estado panameño en las relaciones económicas de sus conciudadanos.
Un nuevo orden penal económico está por venir y somos de la opinión que una vez promulgadas las nuevas disposiciones legales, las expectativas sociales serán mayúsculas y estarán centradas en la actuación que desarrollen los agentes de instrucción y los entes jurisdiccionales de justicia, quienes deberán contar con los debidos recursos presupuestarios, para ser destinados a la modernización tecnológica de los despachos, así como a la capacitación y actualización constante de los funcionarios judiciales. Recordemos que el poder disuasivo de la norma penal no radica en su mera existencia, sino en la capacidad del Estado de perseguir a los delincuentes, sentarlos en el banquillo de los acusados y procurar la aplicación de las penas justas que la sociedad reclama.
Las discusiones que tengamos sobre estos temas determinarán si tomamos la decisión de explorar formalmente la posibilidad de un acuerdo integral, electoral y de gobierno, con el PRD e independientes provenientes de las organizaciones de la sociedad civil, a partir de la oposición al rotundo fracaso que representa el actual Gobierno y con un programa preciso de perfeccionamiento de la democracia y de desarrollo humano efectivo, o si dilatamos más nuestra decisión, con el grave riesgo de que el partido se desgaste en la incertidumbre y termine por no jugar un papel significativo en el escenario electoral del 2004. En la primera hipótesis, el Partido Popular podría atraer un porcentaje significativo de electores que ven en la oposición la mejor oportunidad de una alternativa al actual Gobierno, pero no quiere adjudicarle un poder excesivo a un solo partido para que no se ensimisme y se sienta tentado a retroceder al autoritarismo de antaño o a los presidencialismos exagerados, insensibles e impositivos más recientes.
Es de esperar que el Directorio del Partido Popular sepa, con realismo integral, ser fiel a lo mejor en la herencia del PDC: no recorrer caminos trillados, sino tener el coraje de abrir brecha hacia un nuevo horizonte para nuestro pueblo y nuestro país.
(ariyan@sinfo.net)
Este era mucho más grande, "el big mama", dijo Dionicia. Una torre inmensa es parte del diseño y casi incrustadas en la propia piedra, las ramas de "mata palo", una planta típica de la región, atraviesan las paredes como parte del decorado. Sin embargo, algunos de los expedicionarios y los propios nativos consideran que precisamente sus raíces contribuyen a mantener de pie la estructura.
"Las raíces están dentro de las piedras y las amarran. En el momento que la vegetación se muere las piedras comienzan a caerse", asegura Osorio, por lo que "se necesita un trabajo de consolidación de las ruinas a través de arqueólogos, arquitectos restauradores... es toda una empresa, pero se requiere presupuesto".
Al frente del edificio se ubican los ventanales, en varias dimensiones, lo que obedece, según se cree, a un intento por reducir el impacto de entrada de los ataques o disparos.
El también historiador y profesor Alvaro Menéndez Franco, las describe como "fosos elevados para que no los pudieran atacar desde tierra. Los soldados entraban y los fosos se levantaban con cadena y había un hueco tan profundo que no era posible subir". Esto constituía su defensa. De frente tenían batería de cañones a varios niveles. En el caso de Portobelo, por ejemplo, los fuertes llegaban a ser ocupados hasta por unos 500 soldados.
El valor histórico de Darién es evidente en cada uno de los pasajes narrados por los conocedores de la historia panameña. Los doctores Patricia Pizzurno y Celestino Andrés Araúz lo subrayan en su libro " El Panamá Hispano (1501 - 1821)", donde señalan: "los españoles encontraron en Darién un lugar estratégico para realizar sus expediciones de descubrimiento y conquista, tanto en el interior de la región como en el propio Golfo de Urabá".
Menéndez Franco, por su parte, relató con sumo detalle a El Panamá América en su oficina de la Universidad de Las Américas, esa historia del Panamá del XVI que conoce al dedillo. En su narración citaba fechas y pasajes apasionantes y poco conocidos.
"Los españoles estuvieron presentes en el Pacífico desde 1508, cuando intentaron la fundación de algunos españoles, concretándose la de Santa María La Antigua del Darién, en 1510".
Es también un convencido del potencial económico de esta provincia. "Donde más oro se encuentra en toda América es en los ríos de Darién", explica. Se encontró plata en México y Perú, minerales en lo que hoy es Bolivia, piedras preciosas en Sudamérica y México, mas no oro.
Justo un año antes había surgido Nombre de Dios, en el límite de lo que hoy es Colón y San Blas. Los españoles se vieron forzados a la construcción de varios fuertes militares a lo largo de la región a raíz de las incursiones de corsarios y piratas.
El historiador considera que las estructuras estudiadas actualmente por el INAC pueden responder a una ruta tardía a la que se ven obligados los españoles porque los piratas conocían los caminos utilizados.
Los fuertes de la Isla El Encanto y sus alrededores podrían ser el punto de partida hasta el Archipiélago de Las Perlas para saltar a las costas de Coclé, pero de hecho, "son fortiles defendiendo la riqueza española". La plática de Menéndez Franco estaba repleta de episodios, que contados con la facilidad de sus palabras, nos transportaban al meollo del asunto.
Su descripción transmite el olor de la pólvora de los cañonazos de aquellos enfrentamientos por la posesión del oro y dibuja a los conquistadores poniendo el primer pie en las tierras descubiertas. Y es que en esta ruta "no se encontró oro pero sí las perlas de mayor tamaño del mundo". Para muestra, un botón.
"La perla de mayor tamaño pescada jamás fue sacada del Archipiélago de Las Perlas, en la Isla de San Miguel, que estuvo por mucho tiempo en la corona de España, llamada La Peregrina y Felipe II se la regaló a la reina de Inglaterra".
Prosiguió. "En una subasta el actor de cine Richard Burton la compró y se la regaló a su esposa Elizabeth Taylor, quien la conserva. Omar Torrijos quiso enviarme a que hablara con ella en Londres para que se la vendiera a Panamá para incorporarla al Museo del Hombre Panameño, pero él murió y yo no pude hacer nada"... Esta ruta, según dice, puede ser comparada con otra que parte desde Natá hasta el Lago Gatún, donde fueron aniquilados piratas.


El turno tocaría ahora a las cuevas que también son objeto de estudio de la institución. Después de pasar por el poblado de Punta Alegre, un sitio caracterizado por su actividad económica basada en la comercialización de mariscos, fue necesario escalar antes un cerro desde donde la vista hacia el mar es indescriptible, lo que le ha valido el título entre los moradores, de "El Mirador".
Arriba esperaban por nosotros Bernuil, Jorge, Tolín y Plinio, cuatro indígenas que habían limpiado el camino para hacerlo más transitable. Se trataba de una empinada topografía que giraba a manera de circunferencia hasta la cúspide. Una vez allá, en la cima, todo el suplicio del recorrido es olvidado.
Los senderos de piedra utilizados por los españoles aún pueden verse. Se definen calles y caminos en medio de una nutrida vida silvestre.
Mientras, en las faldas de aquel cerro, la primera cueva que visitamos permanecía repleta de murciélagos, como era de esperarse. Más adelante, en Punta Cueca, ubicamos la segunda. Allí los trabajos del INAC llevan ya varios meses. Su exploración significó el derribo de gigantescas piedras que fueron dando paso a múltiples hipótesis relativas a la existencia de importantes riquezas al fondo de la cueva.
No obstante, de lo que sí existe una teoría confirmada y, sobre todo, respetada, es "de no atentar contra la cultura indígena presente en estas áreas", según dijo Ruiloba.
El indio Plinio nos lo explicaría después. "Se enciende un tabaco cuando uno llega porque así lo pide el espíritu del español que habitó esta cueva, además se le coloca una vela verde, agua y vino", nos dijo y de inmediato agregó "tampoco se permiten chistes dentro de ella, ni beber o fumar y mucho menos relaciones sexuales".
A nuestra salida del sitio uno de los expedicionarios encendía el tabaco, tal como Plinio lo dijo. Para Menéndez Franco las cuevas tienen un "doble carácter". Son lugares naturales y militares para guardar no sólo riquezas, sino también víveres y armas.


Lo cierto es que la historia de estas tierras es aún un "gran misterio en espera de exhaustivas investigaciones". Mientras éstas concluyan, sus habitantes permanecerán en ellas como los más fieles guardianes de una época fantástica.
A pocos minutos de Playa Brava, después del pueblo de Punta Alegre, se divisa un terreno por donde los pescadores de esta región, de Garachiné y Taimatí, dicen que desciende desde la montaña, una cadena de oro. Se cuenta que en Perú se le hizo un regalo a un galeón español que llegó a Lima. La reina recibió una cadena y un ancla de oro.
El arca vino cargada con tesoros y en las costas de Patiño sufrió un ataque de piratas. Al salir mal librado, descargó la mitad del oro, el resto siguió en el galeón y éste se hundió justo en la sima de esta montaña. En noches de semana santa se le ve alumbrando.
En un morro (monte pequeño) también en las costas de Patiño, llegaron una vez unos marines norteamericanos y acordonaron el área, impidiéndole el paso a los pescadores. Trajeron helicópteros de dos hélices y se llevaron unos cañones que se dice, eran de los galeones.
Por allá por los años "70 llegó a estas costas un barco de ingleses. Algunos muchachos de entonces lo abordaron para preguntarles si querían comprar langostas. Los navegantes les mostraron un mapa y les dijeron que andaban tras tres cofres con riqueza que estaban en una cueva.
Frente al poblado de Mogocénega, en Punta La Virgen, un niño estaba pescando y sacó un pedazo de lona que se dice que cubría un millonario tesoro. Los adultos intentaron llegar al lugar para explorar, pero el pequeño se desmayó una y otra vez y los lugareños lo tomaron como una premonición y allí terminó todo. Nada más se ha sabido desde entonces.
Los indios de estas tierras hablaban inglés y francés para aliarse con los piratas y los guiaban por la espesura de la selva en contra de los españoles.

101 años de Panamá América

 
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