Un nuevo Panamá
Hoy iniciamos una nueva etapa de nuestro querido y grande Panamá. Luego terminado el proceso electoral viene el momento más importantes para todos los sectores que formamos este país.
Debemos analizar y poder realizar los balances y las estrategia que permitan definir los nuevos rumbos que tomará esta nación en los próximos cinco años de gobierno, que será encabezado por Ricardo Martinelli quien, junto con la alianza de partidos de oposición que, con sus votos, lo llevó a ser el presidente de la República con más de 300 mil votos arriba de la alianza encabezada por el PRD.
El PRD demostró ser y mantenerse como la estructura política más grande del país, y con las virtudes y errores de algunos de sus miembros, sigue siendo un partido en el que más de medio millón de votantes confió en la papeleta tricolor, y fue el más votado.
El momento es preciso para realizar los diferentes aspectos políticos y sacar conclusiones sobre las reestructuración del PRD en los frentes de masas y no de buscar quién tuvo la culpa y quiénes son los responsables de la derrota de este partido político. Los dirigentes ya fueron elegidos en un congreso nacional, por lo tanto, es el momento precisó para que el representante legal y político, que es nuestro Secretario General, Martín Torrijos, tome la dirección del mismo, considerando que la campaña electoral ya terminó y así poder reorganizarnos con el compromiso del verdadero relevo generacional, comprometidos en garantizar una oposición con madurez y pensando en este país y no en los intereses personales, ni en las ambiciones de algunos miembros del partido.
Los grandes dirigentes crecen en los momentos difíciles de su organización, realizando las verdaderas estrategias para que sus membrecías se sientas orgullosamente PRD. Vamos al fortalecimiento de nuestras estructura y digamos que este partido no está en venta ni en alquiler, porque Omar Torrijos nos enseñó a estar preparados con las luces cortas y largas. Ver hacia el futuro con esas luces largas será el verdadero triunfo con un PRD fuerte y combativo, porque no es momento de llorar, sino simplemente recoger la bandera y seguir adelante.