Un pacto ético electoral
La experiencia que vive el Partido Panameñista en estos momentos es, en muchos aspectos, necesaria para el perfeccionamiento del sistema democrático. El Panameñismo con sus más de 70 años de historia es el partido más longevo de Panamá, por lo que ha dejado marcas profundas en la construcción del país. Pero además, el Panameñismo es el principal partido de oposición, razón por la cual su modernización y democratización es fundamental para que haya un efectivo contrapeso al partido en Gobierno, el PRD. El éxito de este proceso electoral interno es, por tanto, no sólo de interés para todos los panameñistas, sino de beneficio para el país entero.
La mayor preocupación que me han manifestado mis copartidarios panameñistas ha sido el peligro que, luego de culminado el proceso electoral interno, el Partido no se mantenga unido. Comparto esa inquietud con esa mayoría de miembros del colectivo que esperan que el vencedor de estos comicios internos sea lo suficientemente humilde como para incorporar a los vencidos en la labor partidaria y que los vencidos sean razonables como para aceptar el resultado de la elección y apoyar la labor de quien resulte electo como Presidente del Partido para el período 2006-2011.
Consciente de ello, he propuesto al Presidente Provisional del Partido, Marco Ameglio, y a los otros copartidarios que han manifestado interés en aspirar a la Presidencia del Partido, que en conjunto suscribamos un Pacto Etico Electoral, en el cual nos comprometamos a una campaña de altura, sin ofensas que abran heridas difíciles de cerrar, y que además, asumamos el compromiso público de respetar el resultado de la voluntad de la mayoría de los convencionales en la Convencíón Nacional del próximo 30 de julio. Ese compromiso enviaría un mensaje positivo a nuestras bases y al país, que está ansioso de recibir ejemplos de madurez y tolerancia por parte de nuestra clase política.
No se trata de que todos nos unamos en una candidatura única, pues la competencia es necesaria y saludable en democracia. De hecho, la existencia de cuatro candidatos en la actual contienda interna ha hecho que el Partido se mantenga activo y que prácticamente todos los días, haya reuniones y actividades en todas partes del país. Pero sí es importante que enviemos mensajes claros e inequívocos de que compartimos un mismo interés: un Partido Panameñista fuerte y unido, que encabece una alianza opositora que triunfe en las elecciones del 2009. Y en lo personal, no se me ocurre mejor manera de enviar ese mensaje, que con la suscripción conjunta de un Pacto Etico Electoral.
Como un mensaje de madurez y transparencia democráticas, tomé la determinación de solicitar licencia del cargo de II Vicepresidente del Partido, dado que estoy aspirando a presidir el Partido. En la propuesta de Estatutos que ayudé a redactar para la Convención del 16 de enero de 2005, se incluía un artículo que obligaba a todos los directivos del Partido que aspirasen a participar en una elección interna a separarse del cargo seis meses antes de dicha elección. Lamentablemente, dicha propuesta no se incluyó en el Estatuto que fue finalmente aprobado. Pero creo que es lo mejor para nuestro Partido.
Si pretendemos institucionalizar nuestros Partidos y modernizarlos, creo que parte de ese proceso es fortalecer la institucionalidad de los mismos y un paso en esa dirección es un Presidente de Partido que sea árbitro en las elecciones internas y no juez y parte. Ese mensaje ha sido bien recibido por las bases panameñistas y espero que sea escuchado por todos los que hoy aspiramos a presidir el Panameñismo en una de las etapas más difíciles, pero a la vez más interesantes, de su rica y larga historia.
Fábrega dijo que la única dificultad que han presentado, es que los terrenos que están a disposición del estadio son muy rocosos, por lo que tendrán que dinamitarlos para llevar a cabo la obra.
La mayor preocupación que me han manifestado mis copartidarios panameñistas ha sido el peligro que, luego de culminado el proceso electoral interno, el Partido no se mantenga unido. Comparto esa inquietud con esa mayoría de miembros del colectivo que esperan que el vencedor de estos comicios internos sea lo suficientemente humilde como para incorporar a los vencidos en la labor partidaria y que los vencidos sean razonables como para aceptar el resultado de la elección y apoyar la labor de quien resulte electo como Presidente del Partido para el período 2006-2011.
Consciente de ello, he propuesto al Presidente Provisional del Partido, Marco Ameglio, y a los otros copartidarios que han manifestado interés en aspirar a la Presidencia del Partido, que en conjunto suscribamos un Pacto Etico Electoral, en el cual nos comprometamos a una campaña de altura, sin ofensas que abran heridas difíciles de cerrar, y que además, asumamos el compromiso público de respetar el resultado de la voluntad de la mayoría de los convencionales en la Convencíón Nacional del próximo 30 de julio. Ese compromiso enviaría un mensaje positivo a nuestras bases y al país, que está ansioso de recibir ejemplos de madurez y tolerancia por parte de nuestra clase política.
No se trata de que todos nos unamos en una candidatura única, pues la competencia es necesaria y saludable en democracia. De hecho, la existencia de cuatro candidatos en la actual contienda interna ha hecho que el Partido se mantenga activo y que prácticamente todos los días, haya reuniones y actividades en todas partes del país. Pero sí es importante que enviemos mensajes claros e inequívocos de que compartimos un mismo interés: un Partido Panameñista fuerte y unido, que encabece una alianza opositora que triunfe en las elecciones del 2009. Y en lo personal, no se me ocurre mejor manera de enviar ese mensaje, que con la suscripción conjunta de un Pacto Etico Electoral.
Como un mensaje de madurez y transparencia democráticas, tomé la determinación de solicitar licencia del cargo de II Vicepresidente del Partido, dado que estoy aspirando a presidir el Partido. En la propuesta de Estatutos que ayudé a redactar para la Convención del 16 de enero de 2005, se incluía un artículo que obligaba a todos los directivos del Partido que aspirasen a participar en una elección interna a separarse del cargo seis meses antes de dicha elección. Lamentablemente, dicha propuesta no se incluyó en el Estatuto que fue finalmente aprobado. Pero creo que es lo mejor para nuestro Partido.
Si pretendemos institucionalizar nuestros Partidos y modernizarlos, creo que parte de ese proceso es fortalecer la institucionalidad de los mismos y un paso en esa dirección es un Presidente de Partido que sea árbitro en las elecciones internas y no juez y parte. Ese mensaje ha sido bien recibido por las bases panameñistas y espero que sea escuchado por todos los que hoy aspiramos a presidir el Panameñismo en una de las etapas más difíciles, pero a la vez más interesantes, de su rica y larga historia.
Fábrega dijo que la única dificultad que han presentado, es que los terrenos que están a disposición del estadio son muy rocosos, por lo que tendrán que dinamitarlos para llevar a cabo la obra.
A un costo de 100 mil balboas se han hecho remodelaciones en el Estadio Nacional Rod Carew, como el mantenimiento de las infraestructuras, además de la compra de implementos para el coliseo.
El coliseo deportivo fue construido a un costo superior a los 15 millones de balboa.