default

Un país dormido


A raíz de los últimos acontecimientos y confrontaciones con respecto a la Caja de Seguro Social (CSS), consideramos que verdaderamente Panamá está dormido frente a tantos problemas que aquejan a la población nacional, sin que las personales que pueden tomar decisiones hagan algo al respecto, y más bien el resto de los panameños queda como mero espectador tratando de soportar cada vez más las arbitrariedades y abusos que se cometen en contra de sus derechos, así como indiferente a la violencia inoperante en cualquier esfera; o simplemente, la gente preocupada se dedica a asistir a programas de debates televisivos o radiales o a emitir su opinión por un medio escrito, quedando, muchas veces, las ideas en saco roto.
Por ello, a pesar de las atinadas opiniones emitidas por Berna Calvit, Guillermo Sánchez Borbón, Juan David Morgan, I. Roberto Eisenman, Carlos Iván Zúñiga en La Prensa; o Miguel Antonio Bernal, José Raúl Mulino en El Panamá América, entre otros, no son suficientes para despertar la conciencia nacional.
Y pese a lo anterior, venimos presenciando últimamente que algunos programas de debate televisivo sobre los problemas nacionales que se transmiten están cayendo más en los insultos que en una discusión objetiva y seria, que ilustre a la ciudadanía sobre ciertos temas. En éstos participan panelistas que muchas veces no tienen experiencia en la materia y creen que lo saben todo.
Este país dormido pareciera que no sabe a quién recurrir para reclamar sus derechos, pues tenemos que en los últimos días se está dando la práctica comercial de no recibir en algunos negocios billetes de dinero manchados de color rojo, siendo totalmente ilegal, tal como es la práctica ya remota de no recibir denominaciones de B/.50.00 y B/.100.00. Y así nos jactamos de ser un centro financiero y bancario internacional.
¿Qué imagen da este país al mundo en un año donde celebramos nuestro centenario de vida republicana? Tal parece que nos interesa más el Miss Universo, los carnavales, la “chinguia” y la cerveza, que preocuparnos verdaderamente por problemas cada vez más acentuados, como el desempleo (con todas las repercusiones sociales que ello trae), la delincuencia, la seguridad jurídica, entre otros.
Consideramos que la mayoría de la población tiene ya muchos problemas personales y familiares, entre otros, para estar preocupada por los dilemas nacionales; sin embargo, esto no es óbice para que algunos sectores de la sociedad reclamen el respeto de los derechos de todos y se desempeñen como fiscalizadores de la Administración Pública.
Ante tantas situaciones, opino que la población debe despertar de su letargo, exigiendo la introducción de una quinta papeleta en las elecciones generales del 2 de mayo de 2004, a fin de que se establezca una Asamblea Constituyente que redacte una nueva Carta Magna, totalmente moderna, que contenga la consolidación de las instituciones democráticas, entre las cuales se destaquen requisitos más estrictos y transparentes para algunos cargos de alta jerarquía; el establecimiento de la acción de habeas data a nivel constitucional; la eliminación de los suplentes de legisladores y un vicepresidente de la República que hacen muy costoso al erario público; la creación de un Tribunal Constitucional, entre otros cambios sustanciales.
(nanchy@hotmail.com)
La sabiduría que contienen los libros es ilimitada, solamente debemos decidirnos por tomarle y dedicarle un poco de nuestro tiempo todos los días y los resultados serán inmediatos.
El ser humano no alcanza el éxito por mucho dinero que tenga o por mucho poder que logre, si su mente no es capaz de razonar con libertad por sus propias ideas y convicciones.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América