Un Panamá engañado y confundido
Por regla genérica, aceptar que los partidos políticos y sus adeptos principales, tienden al engaño y la corrupción: es como aquello que, si no ocurre, fabuloso; pero de ocurrir, era de esperarse.
Sumando a ello los detalles de una, no intencionada, confusión generada por algunas organizaciones de la Sociedad Civil, frente a situaciones complejas de apoyo a la cabeza separada, de la Procuraduría General de la Nación, a lo interno y con externalidad. Apoyo al SUNTRACS: los “indefensos” retenidos en la cárcel, por comisión de actos vandálicos. Reitero, parecen estar impulsando algunos, innecesarios, niveles de confusión ante quienes poco entienden, dándole amplia calle a los que si saben cómo se hacen los tamales.
En determinados programas televisivos de corte participativo, siempre se le escucha a algunos ex funcionarios en diversos grados, corruptos, utilizar la oportunidad para sembrar las semillas del engaño y la confusión extensiva, constantemente, mintiéndole a los tele escuchas.
En la historia de nuestra recién rescatada democracia, nuestro actual Mandatario, es el primero en recibir semejante andanada de ataques, durante su primer año de gestión, repleto de falsedades tendientes a disminuir su credibilidad; a efectos, de que su actuar, contra la corrupción impune, adolezca y se entienda como un mero actuar político, ambiguo y engañoso. Los acusados de corrupción, están indefensos, todo es mentira. Ellos son los “angelitos” de la patria istmeña. El resto somos, los tontos útiles.
Pero es que el cambio, de lograrse en un 50%, incluyéndose la reforma integral de nuestra Carta Magna, colocará el futuro de los dos partidos, de la actual oposición en el ostracismo.
Esta reacción partidista, políticamente concatenada, era de esperarse: insultos repletos de falsedad, impulsos hacia la ingobernabilidad parcial, tácticas dilatorias, casa por cárcel; pobrecitos, les duele el tobillo o algo. Fianzas sin sostén económico comparable, la “santidad” de algunas damas de las camelias, etc. ¿Qué más planifican hacer? ¿Hasta dónde se atreverán a llegar?
Las instituciones de la Sociedad civil deben actuar con cautela preguntándose, qué tan efectivos deben ser los procesos de unidad así como las acciones conjuntas, ante la realidad de que la patria enfrenta una coyuntura histórica única, de enorme y complejas proporciones, que nos obliga a ser leales a tales propósitos, desconociendo los falsos esfuerzos de sus desmesurados detractores y sus agendas. Recordemos: la meta es más importante que la suma de sus partes.
Al gobierno le falta un poco más de 4 años y, ante el injustificado tsunami de ataques, merece sincero y dedicado apoyo; de su parte, el Presidente más cordura y formalidad.
Es difícil eliminar los actos de corrupción. A lo que si podemos aspirar es a 0 tolerancia ante la impunidad.