Un paso acertado
La participación en el Foro organizado por la Fundación Omar Torrijos, del Dr. Ricaute Vásquez, Subadministrador de la Autoridad del Canal y los principales gerentes de esa entidad, que tienen a su cargo los estudios del Tercer Juego de Esclusas para barcos Post-Panamax, el cual contempla la creación de embalses en la denominada cuenca occidental, la considero un paso acertado de la ACP, en la dirección apropiada. Como señaló en esa reunión Don Julio Bermúdez, la forma inconsulta y casi secreta como se aprobó la Ley que incorporó al control de la ACP los recursos hídricos en las 213,000 hectáreas de la cuenca occidental, que se extiende hasta la Provincia de Coclé, los campesinos no fueron consultados previamente. Ellos se enteraron cuando empezaron a ver llegar a sus predios gente extraña que hacían mesuras, que marcaban los árboles y que hablaban de construir tres embalses que dejarían bajo las aguas los poblados del área y de allí su decisión de defender a cualquier costo, el patrimonio, heredado de sus abuelos.
Puedo asegurar que lo mismo ocurre con el Proyecto del Tercer Juego de Esclusas. De repente aparece uno de los más altos ejecutivos de la ACP asegurando que el Tercer Juego de Esclusas para barcos Post-Panamax se va a realizar, después de haber recibido recomendación provino de una denominada Junta Asesora Internacional. A poco tiempo se anuncia que se han adjudicado los contratos para el diseño de las esclusas y que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos ha sido contratado por la ACP para continuar los estudios dentro de la cuenca occidental como parte del proyecto del Tercer Juego de Esclusas. Los ejecutivos de la ACP se contradicen en sus declaraciones y surge la desconfianza.
En este caso no son solo los campesinos los que se montan en guardia, sino todos los panameños responsables que no vamos a cometer el mismo error de los años 70 y 80 cuando no hicimos nada para detener el horroroso endeudamiento externo, que pesa como una plancha de plomo sobre la calidad de vida de la presente y futuras generaciones. Las preguntas escritas que se formularon esa noche lo confirman.
En el Foro, los ejecutivos de la ACP que hicieron las exposiciones, aseguraron a los presentes, que no existe un proyecto para la construcción del Tercer Juego de Esclusas y, en consecuencia, tampoco existe un proyecto para la construcción de represas en la cuenca occidental y que lo único que se está haciendo son estudios de alternativas para la expansión de la capacidad del Canal y ayudando a los campesinos del área para que se conserve el recurso hídrico que existe en esa cuenca. Tambien fue muy positivo el compromiso que adquirieron de convertir la experiencia de esa noche en el inicio de Foros frecuentes de la misma naturaleza a medida que las acciones en la cuenca occidental continuaban así como el estudio de las alternativas del Canal, incluyendo el tercer juego de esclusas para barcos Post Panamax. La organización de los foros futuros quedaría a cargo de la Fundación Omar Torrijos. Esos foros le permitirá a la ACP obtener aportes de muchos panameños bien calificados, sin costo alguno. Los expertos panameños son los únicos que pueden incluir en los exámenes el factor interés nacional, colocándolo por encima de cualquier otro interés fuera de nuestras fronteras.
Considero importante la afirmación del Dr. Ricaute Vásquez, refiriéndose a una intervención del General (Ret) Rubén Darío Paredes, en el sentido de que la dirección y administración de la ACP reconoce que hay un mandato claro e ineludible en el Artículo 319 de la Constitución Política de que de decidir su Junta Directiva la construcción de un tercer juego de esclusas, se requiere pasar por el filtro del Organo Legislativo y que la aprobación o rechazo del proyecto estará sometido a un referéndum nacional. Esta declaración contrasta con lo que pareció dejar entrever uno de los miembros de la Junta Directiva en un articulo publicado en uno de los diarios de la localidad. Esa disposición constitucional es el reconocimiento que por la naturaleza, el alcance y las repercusiones de largo plazo, la decisión final sobre este proyecto no puede quedar en manos de una persona, o un grupo de personas, ni siquiera la Asamblea Legislativa. La decisión la tiene que tomar el pueblo panameño pensando en la Patria, en sus hijos, nietos y las futuras generaciones.
Voy a aprovechar esta oportunidad para hacer una aclaración sobre algo que se menciono en el Foro. El Subadministrador, al referirse al tema del costo del tercer juego de esclusas, contó que había conversado con un norteamericano que había estado vinculado a los estudios de alternativas al Canal de Panamá, donde participaron representantes de Panamá, Estados Unidos y Japón, le había afirmado que el costo de $ 7,374 millones estimado por la firma japonesa Yachiyo, había sido inflado deliberadamente.
Habiendo formado parte del consorcio Nathan - Intercarib, al cual la Comisión Tripartita le asignó el análisis financiero, los arreglos financieros y los arreglos administrativos, de la alternativa del tercer juego de esclusas cuyo, costo había sido calculado por Yachiyo, estoy en capacidad de afirmar que esa información del norteamericano no es cierta. A los del consorcio Nathan-Intercarib nos correspondió analizar los cálculos financieros y las proyecciones de tránsito para poder realizar el análisis financiero del proyecto.
He advertido cierta tendencia a descalificar los estudios de Alternativas cuyo informe final se presento en septiembre de 1993. Les puedo asegurar que en esos estudios participaron las firmas más calificadas del mundo, las cuales tuvieron que calificar y concursar para ser escogidas. Los informes preliminares de los consultores fueron sometidos a análisis por expertos de los tres países antes de su aceptación final. El costo de los estudios fue de $ 20 millones lo que fue suficiente para que las firmas consultoras realizasen un trabajo serio y a cabalidad. Afortunadamente en fecha reciente se han unido a la ACP en calidad de miembro de la Junta Directiva, el primero y de asesor, el segundo el Ing. Guillermo Quijano y el Ing. Moisés Castillo. Quijano fue el Comisionado por la Republica de Panamá en la Comisión de Estudio de Alternativas y Castillo fue miembro panameño del equipo asesor de nuestro país.
En mi opinión, los estudios que realiza la ACP debieron tener como punto de partida los de 1993, los cuales serían revisados, actualizados y complementados con los estudios adicionales que los consultores recomendaron. Lo único que no incluyó el estudio de 1993 fue la cuenca de los ríos Coclé del Norte y sus tributarios. No obstante, se estudio, sí incluyó la cuenca de los Ríos Indio y Cirí, localizados en la denominada cuenca occidental.
En el análisis del estudio financiero que estuvo a cargo del consorcio Nathan-Intercarib llamamos la atención en el sentido de que el 10% que habia utilizado Yachiyo era muy bajo para una obra de infraestructura de esa naturaleza y recomendamos usar el 25%. Sin embargo, se nos dijo que trabajásemos con el 10%.
El resultado del estudio financiero concluyo que el Tercer Juego de Esclusas para barcos hasta de 150,000 toneladas muertas, era apenas marginalmente viable desde el punto de vista financiero. Para lograr ese resultado se considero una inversión de nuestro país de $ 500 millones que provendrían de los pagos que hace la ACP al Tesoro Nacional y después de haber agotado ese aporte, los pagos al Tesoro Nacional se reducirían al 10% de los ingresos de la ACP, algo que ahora esta en conflicto con el Titulo Constitucional que garantiza un ingreso fiscal mínimo. Tambien incluía un aumento en las tarifas de peajes del 50%.
El aumento en la tarifa de peajes se haría efectivo a todos los barcos que utilizaran el Canal utilizaran las nuevas o viejas esclusas. Advertimos que esa propuesta podría enfrentar serios cuestionamientos de los usuarios que seguirían utilizando las esclusas actuales. Ellos verían ese aumento como un subsidio para que los barcos grandes utilizasen las nuevas esclusas. Además, advertimos que podríamos estar cayendo en conflicto con la disposición sobre peajes en el Tratado de Neutralidad que requiere que los peajes sean justos, equitativos y razonables. Un aumento de peajes que se traduzca en beneficio para un grupo de usuarios podría estar fuera de esos criterios.
En el transcurso del Foro el General Paredes llamó la atención en el sentido de que en los estudios sobre recursos hídricos adicionales los técnicos de la ACP se habían aferrados a alternativas en la denominada cuenca occidental propuestos por el Cuerpo de Ingenieros del Ejercito de los Estados Unidos y descartado el proyecto Trinidad con embalse y bombeo diseñado por los técnicos dentro del Canal. El Ing. Jorge de la Guardia explicó que el problema con esa alternativa era que se desconocían cuales serian los costos de las fundaciones por el tipo de formación geológica, pero pareció reconocer, como lo habia mencionado el General Paredes, que ese proyecto haría innecesarios los embalses en la cuenca occidental. El General Paredes insistió en que hay que agotar los esfuerzos por encontrar alternativas dentro de la cuenca tradicional para que no se repita la dolorosa experiencia que vivieron los miles de residentes de la cuenca actual, cuando fueron obligados a salir de las tierras porque iban a ser inundadas.
En relación al financiamiento del proyecto, en caso de realizarse, el Subadministrador afirmó que la política dentro de la Junta Directiva y la Administración de la ACP es la de que los clientes del Canal asuman la carga y el riesgo financiero del proyecto. Dijo categóricamente que los activos del Canal en ningún momento se convertirán en garantía de pago y que se trabaja sobre la premisa de que no habría aval del Gobierno.
Recomiendo que en el estudio de costo de la obra se le asigne valor a los recursos que nuestro país aportaría a la obra, tales como agua, tierras, infraestructura y que se le asigne un valor a la posición geográfica del Istmo y la topografía de nuestro territorio.
Puedo asegurar que lo mismo ocurre con el Proyecto del Tercer Juego de Esclusas. De repente aparece uno de los más altos ejecutivos de la ACP asegurando que el Tercer Juego de Esclusas para barcos Post-Panamax se va a realizar, después de haber recibido recomendación provino de una denominada Junta Asesora Internacional. A poco tiempo se anuncia que se han adjudicado los contratos para el diseño de las esclusas y que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos ha sido contratado por la ACP para continuar los estudios dentro de la cuenca occidental como parte del proyecto del Tercer Juego de Esclusas. Los ejecutivos de la ACP se contradicen en sus declaraciones y surge la desconfianza.
En este caso no son solo los campesinos los que se montan en guardia, sino todos los panameños responsables que no vamos a cometer el mismo error de los años 70 y 80 cuando no hicimos nada para detener el horroroso endeudamiento externo, que pesa como una plancha de plomo sobre la calidad de vida de la presente y futuras generaciones. Las preguntas escritas que se formularon esa noche lo confirman.
En el Foro, los ejecutivos de la ACP que hicieron las exposiciones, aseguraron a los presentes, que no existe un proyecto para la construcción del Tercer Juego de Esclusas y, en consecuencia, tampoco existe un proyecto para la construcción de represas en la cuenca occidental y que lo único que se está haciendo son estudios de alternativas para la expansión de la capacidad del Canal y ayudando a los campesinos del área para que se conserve el recurso hídrico que existe en esa cuenca. Tambien fue muy positivo el compromiso que adquirieron de convertir la experiencia de esa noche en el inicio de Foros frecuentes de la misma naturaleza a medida que las acciones en la cuenca occidental continuaban así como el estudio de las alternativas del Canal, incluyendo el tercer juego de esclusas para barcos Post Panamax. La organización de los foros futuros quedaría a cargo de la Fundación Omar Torrijos. Esos foros le permitirá a la ACP obtener aportes de muchos panameños bien calificados, sin costo alguno. Los expertos panameños son los únicos que pueden incluir en los exámenes el factor interés nacional, colocándolo por encima de cualquier otro interés fuera de nuestras fronteras.
Considero importante la afirmación del Dr. Ricaute Vásquez, refiriéndose a una intervención del General (Ret) Rubén Darío Paredes, en el sentido de que la dirección y administración de la ACP reconoce que hay un mandato claro e ineludible en el Artículo 319 de la Constitución Política de que de decidir su Junta Directiva la construcción de un tercer juego de esclusas, se requiere pasar por el filtro del Organo Legislativo y que la aprobación o rechazo del proyecto estará sometido a un referéndum nacional. Esta declaración contrasta con lo que pareció dejar entrever uno de los miembros de la Junta Directiva en un articulo publicado en uno de los diarios de la localidad. Esa disposición constitucional es el reconocimiento que por la naturaleza, el alcance y las repercusiones de largo plazo, la decisión final sobre este proyecto no puede quedar en manos de una persona, o un grupo de personas, ni siquiera la Asamblea Legislativa. La decisión la tiene que tomar el pueblo panameño pensando en la Patria, en sus hijos, nietos y las futuras generaciones.
Voy a aprovechar esta oportunidad para hacer una aclaración sobre algo que se menciono en el Foro. El Subadministrador, al referirse al tema del costo del tercer juego de esclusas, contó que había conversado con un norteamericano que había estado vinculado a los estudios de alternativas al Canal de Panamá, donde participaron representantes de Panamá, Estados Unidos y Japón, le había afirmado que el costo de $ 7,374 millones estimado por la firma japonesa Yachiyo, había sido inflado deliberadamente.
Habiendo formado parte del consorcio Nathan - Intercarib, al cual la Comisión Tripartita le asignó el análisis financiero, los arreglos financieros y los arreglos administrativos, de la alternativa del tercer juego de esclusas cuyo, costo había sido calculado por Yachiyo, estoy en capacidad de afirmar que esa información del norteamericano no es cierta. A los del consorcio Nathan-Intercarib nos correspondió analizar los cálculos financieros y las proyecciones de tránsito para poder realizar el análisis financiero del proyecto.
He advertido cierta tendencia a descalificar los estudios de Alternativas cuyo informe final se presento en septiembre de 1993. Les puedo asegurar que en esos estudios participaron las firmas más calificadas del mundo, las cuales tuvieron que calificar y concursar para ser escogidas. Los informes preliminares de los consultores fueron sometidos a análisis por expertos de los tres países antes de su aceptación final. El costo de los estudios fue de $ 20 millones lo que fue suficiente para que las firmas consultoras realizasen un trabajo serio y a cabalidad. Afortunadamente en fecha reciente se han unido a la ACP en calidad de miembro de la Junta Directiva, el primero y de asesor, el segundo el Ing. Guillermo Quijano y el Ing. Moisés Castillo. Quijano fue el Comisionado por la Republica de Panamá en la Comisión de Estudio de Alternativas y Castillo fue miembro panameño del equipo asesor de nuestro país.
En mi opinión, los estudios que realiza la ACP debieron tener como punto de partida los de 1993, los cuales serían revisados, actualizados y complementados con los estudios adicionales que los consultores recomendaron. Lo único que no incluyó el estudio de 1993 fue la cuenca de los ríos Coclé del Norte y sus tributarios. No obstante, se estudio, sí incluyó la cuenca de los Ríos Indio y Cirí, localizados en la denominada cuenca occidental.
En el análisis del estudio financiero que estuvo a cargo del consorcio Nathan-Intercarib llamamos la atención en el sentido de que el 10% que habia utilizado Yachiyo era muy bajo para una obra de infraestructura de esa naturaleza y recomendamos usar el 25%. Sin embargo, se nos dijo que trabajásemos con el 10%.
El resultado del estudio financiero concluyo que el Tercer Juego de Esclusas para barcos hasta de 150,000 toneladas muertas, era apenas marginalmente viable desde el punto de vista financiero. Para lograr ese resultado se considero una inversión de nuestro país de $ 500 millones que provendrían de los pagos que hace la ACP al Tesoro Nacional y después de haber agotado ese aporte, los pagos al Tesoro Nacional se reducirían al 10% de los ingresos de la ACP, algo que ahora esta en conflicto con el Titulo Constitucional que garantiza un ingreso fiscal mínimo. Tambien incluía un aumento en las tarifas de peajes del 50%.
El aumento en la tarifa de peajes se haría efectivo a todos los barcos que utilizaran el Canal utilizaran las nuevas o viejas esclusas. Advertimos que esa propuesta podría enfrentar serios cuestionamientos de los usuarios que seguirían utilizando las esclusas actuales. Ellos verían ese aumento como un subsidio para que los barcos grandes utilizasen las nuevas esclusas. Además, advertimos que podríamos estar cayendo en conflicto con la disposición sobre peajes en el Tratado de Neutralidad que requiere que los peajes sean justos, equitativos y razonables. Un aumento de peajes que se traduzca en beneficio para un grupo de usuarios podría estar fuera de esos criterios.
En el transcurso del Foro el General Paredes llamó la atención en el sentido de que en los estudios sobre recursos hídricos adicionales los técnicos de la ACP se habían aferrados a alternativas en la denominada cuenca occidental propuestos por el Cuerpo de Ingenieros del Ejercito de los Estados Unidos y descartado el proyecto Trinidad con embalse y bombeo diseñado por los técnicos dentro del Canal. El Ing. Jorge de la Guardia explicó que el problema con esa alternativa era que se desconocían cuales serian los costos de las fundaciones por el tipo de formación geológica, pero pareció reconocer, como lo habia mencionado el General Paredes, que ese proyecto haría innecesarios los embalses en la cuenca occidental. El General Paredes insistió en que hay que agotar los esfuerzos por encontrar alternativas dentro de la cuenca tradicional para que no se repita la dolorosa experiencia que vivieron los miles de residentes de la cuenca actual, cuando fueron obligados a salir de las tierras porque iban a ser inundadas.
En relación al financiamiento del proyecto, en caso de realizarse, el Subadministrador afirmó que la política dentro de la Junta Directiva y la Administración de la ACP es la de que los clientes del Canal asuman la carga y el riesgo financiero del proyecto. Dijo categóricamente que los activos del Canal en ningún momento se convertirán en garantía de pago y que se trabaja sobre la premisa de que no habría aval del Gobierno.
Recomiendo que en el estudio de costo de la obra se le asigne valor a los recursos que nuestro país aportaría a la obra, tales como agua, tierras, infraestructura y que se le asigne un valor a la posición geográfica del Istmo y la topografía de nuestro territorio.