Un policía para 187 panameños
¿Sabía que en Panamá hay un agente de la Policía Nacional, incluyendo a las unidades de tránsito, para velar por la seguridad de 187 panameños aproximadamente? Esto quiere decir que 10 policías deberán cuidar a mil 87 ciudadanos y 100 unidades velarán por 18 mil 700 individuos.
Sí, este es el resultado de la cantidad de agentes con que cuenta la institución que es de 15 mil unidades y la población total de panameños de 2.8 millones, según el último censo de población, sin contar a los extranjeros que por diferentes motivos residen en nuestro país.
Esta información nace luego de los constantes casos de homicidios, robos, tráfico de drogas, hurtos, delitos sexuales, entre otros, por lo que la ciudadanía general se pregunta qué está pasando. Ante la evidente falta de una seguridad efectiva, por parte de la Policía Nacional, muchos ciudadanos se han visto en la necesidad de cerrar en su totalidad sus residencias con verjas, igualmente así lo han hecho algunas escuelas, tiendas y demás establecimientos, lo que corrobora que en Panamá la seguridad es poca y en sectores apartados y de gran incidencia delictiva es prácticamente nula.
Sin embargo, llama la atención que el presidente de la República, el director de la Policía, de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Fiscal de Drogas, Procurador de la Nación, ministros y demás funcionarios de jerarquía, despliegan gran cantidad de efectivos de seguridad, comprensibles en algunos casos y en otros no. A juicio del coronel retirado Roberto Díaz Herrera, la correlación existente entre población y policías no es la mejor, pero aunque se aumenten 10 mil nuevas unidades no se garantiza una efectiva labor.
El exmilitar detalló que la formación de los nuevos policías en Panamá es deficiente, en vista de que carecen de elementos básicos para la función que desempeñarán, entre éstos, el psicológico y el tiempo de formación. "En Panamá estamos improvisando policías, que por más bultos que hagan en la calle y que tengan el mejor ánimo, no harán una buena función, más aún, si no cuentan con una buena formación física y académica", añadió.
Agregó que no se debe obviar que el hampa criolla ha crecido notablemente y ahora cuenta con elementos tecnológicos que antes no existían como teléfonos celulares, localizadores personales y computadoras.
Puntualizó que a lo anterior hay que sumarle que no se están nombrando a los mejores en la jefatura de la Policía Nacional, salvo Oswaldo Fernández, quien de todos los civiles que han estado en este mando es el que lo ha hecho de manera más aceptable.
"En este cargo se debe nombrar a personas con visión estratégica y capacidad para entender el funcionamiento y la dirección de la Policía", dijo. Sostuvo que no se debe obviar que en Panamá hay una policía desmotivada, debido a que por más preparación que tengan, no puede aspirar a un rango mayor que el de subdirector.
Por otro lado, el exdirector de la Policía Nacional, Ebrahim Asvat indicó que la institución en general carece de liderazgo, Mística y formación. Explicó que ante la falta de una inversión tecnológica se ha optado por nombrar más efectivos lo que no es la solución.
Expresó que la organización no está debidamente organizada y los miembros de ésta no cuentan con el mejor físico para desarrollar una debida función, aparte de que adolecen de vocación. Según cifras del Comité Nacional de Análisis de Estudios Criminales (CONADEC) en el año 2000 se registraron 10 mil 916 delitos y el año pasado 11 mil 702, siendo los corregimientos de Betania, Santa Ana y Calidonia, en ese orden, los tres donde más casos se suscitaron con mil 172; mil 116 y mil 56 respectivamente.
En cuanto al renglón de los delitos sexuales registrados en Panamá, se refleja que desde 1990, hasta el año pasado hay un incremento del 253 por ciento, siendo el año pasado el año en que más casos se suscitaron con mil 54.
En cuanto a los robos a mano armada según la clase de víctima CONADEC explicó que el 58.1% pertenecen a personas; el 30% a comercios; 3.0% a autos comerciales; a residencias 2.6%; bancos 0.3%; 6.0% otros.
En cuanto a los heridos por arma de fuego en la ciudad de Panamá y las periferias señaló que en el año 2000 ocurrieron mil 201 y el año pasado 908; siendo los corregimientos de El Chorrillo (296) y Curundú (220) donde más casos ocurrieron en los dos años juntos.
Cabe señalar que en este renglón en el distrito de San Miguelito ocurrieron 326 casos en el 2000 y 203 en el 2001, resultando el corregimiento Belisario Porras el que más registra en los dos años juntos con 380.
Sí, este es el resultado de la cantidad de agentes con que cuenta la institución que es de 15 mil unidades y la población total de panameños de 2.8 millones, según el último censo de población, sin contar a los extranjeros que por diferentes motivos residen en nuestro país.
Esta información nace luego de los constantes casos de homicidios, robos, tráfico de drogas, hurtos, delitos sexuales, entre otros, por lo que la ciudadanía general se pregunta qué está pasando. Ante la evidente falta de una seguridad efectiva, por parte de la Policía Nacional, muchos ciudadanos se han visto en la necesidad de cerrar en su totalidad sus residencias con verjas, igualmente así lo han hecho algunas escuelas, tiendas y demás establecimientos, lo que corrobora que en Panamá la seguridad es poca y en sectores apartados y de gran incidencia delictiva es prácticamente nula.
Sin embargo, llama la atención que el presidente de la República, el director de la Policía, de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Fiscal de Drogas, Procurador de la Nación, ministros y demás funcionarios de jerarquía, despliegan gran cantidad de efectivos de seguridad, comprensibles en algunos casos y en otros no. A juicio del coronel retirado Roberto Díaz Herrera, la correlación existente entre población y policías no es la mejor, pero aunque se aumenten 10 mil nuevas unidades no se garantiza una efectiva labor.
El exmilitar detalló que la formación de los nuevos policías en Panamá es deficiente, en vista de que carecen de elementos básicos para la función que desempeñarán, entre éstos, el psicológico y el tiempo de formación. "En Panamá estamos improvisando policías, que por más bultos que hagan en la calle y que tengan el mejor ánimo, no harán una buena función, más aún, si no cuentan con una buena formación física y académica", añadió.
Agregó que no se debe obviar que el hampa criolla ha crecido notablemente y ahora cuenta con elementos tecnológicos que antes no existían como teléfonos celulares, localizadores personales y computadoras.
Puntualizó que a lo anterior hay que sumarle que no se están nombrando a los mejores en la jefatura de la Policía Nacional, salvo Oswaldo Fernández, quien de todos los civiles que han estado en este mando es el que lo ha hecho de manera más aceptable.
"En este cargo se debe nombrar a personas con visión estratégica y capacidad para entender el funcionamiento y la dirección de la Policía", dijo. Sostuvo que no se debe obviar que en Panamá hay una policía desmotivada, debido a que por más preparación que tengan, no puede aspirar a un rango mayor que el de subdirector.
Por otro lado, el exdirector de la Policía Nacional, Ebrahim Asvat indicó que la institución en general carece de liderazgo, Mística y formación. Explicó que ante la falta de una inversión tecnológica se ha optado por nombrar más efectivos lo que no es la solución.
Expresó que la organización no está debidamente organizada y los miembros de ésta no cuentan con el mejor físico para desarrollar una debida función, aparte de que adolecen de vocación. Según cifras del Comité Nacional de Análisis de Estudios Criminales (CONADEC) en el año 2000 se registraron 10 mil 916 delitos y el año pasado 11 mil 702, siendo los corregimientos de Betania, Santa Ana y Calidonia, en ese orden, los tres donde más casos se suscitaron con mil 172; mil 116 y mil 56 respectivamente.
En cuanto al renglón de los delitos sexuales registrados en Panamá, se refleja que desde 1990, hasta el año pasado hay un incremento del 253 por ciento, siendo el año pasado el año en que más casos se suscitaron con mil 54.
En cuanto a los robos a mano armada según la clase de víctima CONADEC explicó que el 58.1% pertenecen a personas; el 30% a comercios; 3.0% a autos comerciales; a residencias 2.6%; bancos 0.3%; 6.0% otros.
En cuanto a los heridos por arma de fuego en la ciudad de Panamá y las periferias señaló que en el año 2000 ocurrieron mil 201 y el año pasado 908; siendo los corregimientos de El Chorrillo (296) y Curundú (220) donde más casos ocurrieron en los dos años juntos.
Cabe señalar que en este renglón en el distrito de San Miguelito ocurrieron 326 casos en el 2000 y 203 en el 2001, resultando el corregimiento Belisario Porras el que más registra en los dos años juntos con 380.