Un precedente funesto e inmoral, demandas a Mayín y Antonio Bernal
Si las demandas en contra de Mayín Correa y Miguel Antonio Bernal son de tipo político, ello quedaría como un precedente funesto e inmoral para la historia política de la nación. Resulta un poco raro y fuera de razón sacar a relucir un caso extemporáneo, ya resuelto por otros órganos de justicia, como es el caso de las demandas para impedir las postulaciones para la alcaldía de Panamá a la señora Mayín Correa y el Dr. Miguel Antonio Bernal. Si las diligencias jurídicas y electorales en contra de esos dos aspirantes a la Alcaldía, se llevan a efecto por intereses políticos, quedaría como un funesto e inmoral precedente jurídico, electoral y político en la historia de la nación. Ello viene ofreciendo ante la imagen pública querer impedir esas candidaturas para favorecer al candidato oficial para la Alcaldía de Panamá contraviniendo el derecho constitucional y democrático al electorado del distrito de Panamá a elegir su candidato de preferencia.
No obstante el que pareciera estar violando la ley y los reglamentos electorales, es el mismo Fiscal del Tribunal al estar identificándose y participando directamente en un caso que le compete a otros políticamente. Su función es ventilar y no demandar y solicitar la anulación de candidatura alguna, porque ello se presta al concepto que existe una inclinada parcialización a los intereses del gobierno.
De ser así, se corrobora la desconfianza de un sector de la sociedad, de que dicho funcionario sólo servirá de un agente al servicio de los intereses políticos del gobierno y de sus allegados contradiciendo la filosofía del Tribunal Electoral como garante de la transparencia en los asuntos electorales. Por otro lado la misma suerte viene corriendo el Dr. Miguel Antonio Bernal al ser objeto de algunas demandas extemporáneas con el fin de impedirle su postulación por considerarla de una fuerza peligrosa para la candidatura oficial de la alcaldía de Panamá. Es evidente que esas maniobras jurídicas y políticas extemporáneas, son con el único propósito de dejar el camino expedito al candidato de preferencia gubernamental como en los tiempos de la dictadura militar y de los gobiernos deshonestos del pasado.
No obstante el que pareciera estar violando la ley y los reglamentos electorales, es el mismo Fiscal del Tribunal al estar identificándose y participando directamente en un caso que le compete a otros políticamente. Su función es ventilar y no demandar y solicitar la anulación de candidatura alguna, porque ello se presta al concepto que existe una inclinada parcialización a los intereses del gobierno.
De ser así, se corrobora la desconfianza de un sector de la sociedad, de que dicho funcionario sólo servirá de un agente al servicio de los intereses políticos del gobierno y de sus allegados contradiciendo la filosofía del Tribunal Electoral como garante de la transparencia en los asuntos electorales. Por otro lado la misma suerte viene corriendo el Dr. Miguel Antonio Bernal al ser objeto de algunas demandas extemporáneas con el fin de impedirle su postulación por considerarla de una fuerza peligrosa para la candidatura oficial de la alcaldía de Panamá. Es evidente que esas maniobras jurídicas y políticas extemporáneas, son con el único propósito de dejar el camino expedito al candidato de preferencia gubernamental como en los tiempos de la dictadura militar y de los gobiernos deshonestos del pasado.