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Un programa llamado "Laura"


Laura Bozzo la controversial presentadora de televisión acaba de admitir que fue la amante de Vladimiro Montesinos. Historia conocida por todos. Ella dirige un programa televisivo que no se emite en su país natal Perú debido a su figura jurídica, por tanto, lo hace internacionalmente. Tiene como cárcel el estudio donde realiza su transmisión televisiva llamada "Laura". Un país cautivo es Panamá.
Según mi parecer es un programa que ha descendido a lo más bajo de la escala social. Laura encuentra el deseo de llenarse, de inflarse, de crecer, de brillar a expensa de la miseria de otros de una forma tan patéticamente emocional y con tan poca coherencia que hace que sus invitados se sumerjan en las pasiones más desmedidas e incontrolables, creando múltiples e instantáneas manifestaciones que se conjugan con el sufrimiento, el resentimiento y el rencor. Pareciera que su objetivo primordial es el de festinar con el dolor ajeno en un ambiente cargado de vicios, contaminación social y violencia que me recuerda el infierno que Dante retrata en La Divina Comedia.
El panorama es aterrador y a medida que avanza la transmisión va llamando a cada uno de los protagonistas de su intriga. Los testimonios no varían: la niña adolescente que se deja o no manipular por los instintos sexuales e insaciables de un padrastro, amigo o familiar de la madre; la madre que dice no darse cuenta de lo que sucede; la esposa del amante de la madre, la otra hija de la esposa, la prima, el tío, en fin, un sinnúmero de personas llegan a la escena. De allí se agarran a golpes, se hieren físicamente, aparecen las palabras obscenas, hirientes, se gritan, a las finales nadie sabe a ciencia cierta quién es culpable, inocente, o, quién peca de ingenuo. Luego dos a tres guardias fornidos tratan de calmar la violencia que en ese momento se vive.
Por otro lado, la presentadora con un arreglo personal bastante sensual y seductor mira fijamente a su objetivo tornándose en una feroz tigresa que afila sus garras emitiendo frases desgarradoras, atrapando por sorpresa a sus indefensas y asustadas víctimas, presas fáciles de pasiones destructivas y usando un vocabulario ofensivo como: "¡que pase el desgraciado!"; "¡tú no sirves para nada!", "¡lárgate de mi programa"!, "¡llévenselo, eres un o una desechable!" "¡apestas, me das asco!" Los sentimientos de odio, rencor y revancha, tristes desengaños son la tónica a seguir en el episodio, y la sed de venganza e incapacidad de perdonar se hace notar entre los implicados. El público vitorea, algunos con miradas acusadoras y de odio contaminadas por el ambiente, otros piden más violencia, se regocijan como formando parte de una jauría de lobos compartiendo junto con la presentadora la miseria humana.
¿Cuál es el verdadero interés de Laura Bozzo? El dolor humano no se puede convertir en publicidad y con esta actitud, nunca se sabe cuál es el efecto más dañino, si las secuelas de la violencia que se vive en ese momento, o las secuelas mentales que dejan a su paso. ¿Creerá esta mujer que descargando sus sangrientas armas destructivas podrá sentir que está ayudando a la sociedad?
El asunto está en aliviar y apoyar, sin criticar ni calumniar las debilidades del hombre y la mujer. Es luchar por mejorar la calidad de vida de nuestros hermanos, pero sin aplastar ni hundir a nuestros semejantes. Comprendamos que cada persona tiene su propia vida, su propia aventura. Si se vive en condiciones de ignorancia infrahumana -lo triste es que muchos de ellos no conocen otra cosa que ese modo de vida- y cuando juzgamos como lo hace esta señora somos inclementes.
En lugar de festinar con el dolor humano debido a las injusticias, la pobreza, la desesperación, la ignorancia, la falta de educación y cultura, bien se puede uno dirigir a las autoridades competentes y denunciar estas aberraciones sin llegar al extremo de patentizarlas y publicitarlas como la mugre de la desidia que vierten vertiginosamente sus aguas al abismo.
Hago un llamado a la Junta de Censura, al Ministerio de Desarrollo Social y al Ente Regulador para que hagan un alto a programas televisivos como estos que lo que hacen es contaminar a nuestra sociedad con una cadena de problemas sociales que cruelmente se dilucidan a la luz pública sin valoración científica y solución alguna.
(gemiliani@cwpanama.net)

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