Un reemplazo para Air Madrid
Para quienes repudiamos los monopolios y oligopolios, abiertos o encubiertos, la aparición en el mercado, desde hace pocos años, de Air Madrid, ofreciendo vuelos directos entre Panamá y la capital española, a mitad o menos del precio, que los ofrecidos por otras líneas aéreas tradicionales, fue una bendición. Gran parte del incremento del turismo en Panamá, proveniente de Europa, vino en sus aviones. Hasta su aparición, todo el mundo se quejaba que era demasiado caro volar a nuestro país, en comparación, por ejemplo, que a República Dominicana, Costa Rica, Cuba, Cartagena, Jamaica y Puerto Rico, por mencionar destinos parecidos.
La empresa volaba en aviones europeos Airbus, nuevos, silenciosos, cómodos y estables, que además -a diferencia de sus competidoras- evitaban la incómoda ruta por Miami. Su atención al pasajero era igualmente insuperable. "Escoba nueva, barre bien"; y diríamos que demasiado bien para ser cierto. A los pocos años, se deterioró el servicio y colapsó. En todos los países que constituían su ruta, miles de pasajeros quedaron varados, demandando su dinero; no hubo respuesta, hasta ahora, cuando se anuncia que la también española, Air Plus Comet, va a servir sus rutas, con la promesa de absorber gran parte del personal de su predecesora y hacerlo incluso mejor que ella en sus inicios, con aviones nuevos, buen servicio y bajo costo.
Si vieramos convertir a Panamá en centro de vuelos directos entre Europa y América Latina, a precios razonables, tendríamos el complemento ideal para el actual auge de turismo residencial e inmobiliario que tiene al país; porque es lo que nos hace falta, dado que de antemano contamos con diversas alternativas para volar a otros destinos.
La empresa volaba en aviones europeos Airbus, nuevos, silenciosos, cómodos y estables, que además -a diferencia de sus competidoras- evitaban la incómoda ruta por Miami. Su atención al pasajero era igualmente insuperable. "Escoba nueva, barre bien"; y diríamos que demasiado bien para ser cierto. A los pocos años, se deterioró el servicio y colapsó. En todos los países que constituían su ruta, miles de pasajeros quedaron varados, demandando su dinero; no hubo respuesta, hasta ahora, cuando se anuncia que la también española, Air Plus Comet, va a servir sus rutas, con la promesa de absorber gran parte del personal de su predecesora y hacerlo incluso mejor que ella en sus inicios, con aviones nuevos, buen servicio y bajo costo.
Si vieramos convertir a Panamá en centro de vuelos directos entre Europa y América Latina, a precios razonables, tendríamos el complemento ideal para el actual auge de turismo residencial e inmobiliario que tiene al país; porque es lo que nos hace falta, dado que de antemano contamos con diversas alternativas para volar a otros destinos.