default

Un secuestro excesivo


El pasado 4 de febrero se produjo el accidente en una válvula de la empresa Petroterminal de Panamá, S.A., que ocasionó el derrame de 5,030 galones de petróleo crudo que en ese momento se trasegaban utilizando el oleoducto transístmico de propiedad de la mencionada empresa.
Como consecuencia del derrame se ha provocado daño ambiental severo en el área de la Laguna de Chiriquí Grande, afectando a los pobladores de la zona, en su mayoría pescadores artesanales y de subsistencia.
El Primer Tribunal Marítimo de Panamá, a cargo del juez Calixto Malcolm, decretó el secuestro de cinco millones 400 mil barriles de petróleo, de propiedad de otra empresa cuya única relación con Petroterminal de Panamá, S.A es la que existe entre un cliente y quien le presta el servicio de trasiego de crudo de una costa a la otra.
Petroterminal de Panamá es una empresa de capital mixto, en la que el Estado panameño posee un número de acciones cercanas a la mitad. De allí que el secuestro del petróleo propiedad de un tercero, que no tiene nada que ver ni con el derrame, ni con el accidente, ni es responsable de lo uno ni de lo otro, se antoja bastante excesivo. Más cuando la empresa PTP no ha negado su responsabilidad en el asunto, a tal punto que ha estado negociando con los pescadores y pobladores afectados y, en todo caso, le tendrá que hacer frente a las sanciones ambientales y a las indemnizaciones civiles correspondientes, de ser el caso.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América