Un tercio de la ganancia neta anual
Con gran satisfacción he leído el comunicado al país hecho por la Compañía Estrella Azul ante la huelga decretada por el Sindicato de la empresa. Y digo satisfacción, porque veo que entre las peticiones del Sindicato, además de las comunes en una convención colectiva (aumento de salarios, prestaciones sociales, etc.) hay una en especial que es la de solicitar el 35% de las ganancias neta anual (léase, después de todos los gastos) que debe ser una constante en todas las Convenciones Colectivas que negocien los sindicatos de las empresas.
En el mundo se habla de que cada día la brecha entre ricos y pobres se amplía enormemente, o sea que casi no existe justicia social. En el caso de Panamá, aquí la leche, casi en forma unilateral, se aumentó. El tercio, que antes costaba 25 centavos, ahora está en 35 centavos; y el helado que antes costaba 85 centavos, ahora cuesta un dólar, a pesar que bajó la gasolina y todavía no se había negociado la Convención Colectiva.
Yo me pregunto, si la ganancia neta anual es de 100 millones, por ejemplo, y los accionistas (que casi siempre son unos pocos) cobran 65 millones y se les entrega a los trabajadores 35 millones para ser repartidos en partes iguales entre todos ellos, ¿quedaría la compañía en la ruina? ¿O habría un mejor clima de trabajo? Se alega que la compañía tiene que hacer erogaciones (inversiones) para asegurar su sostenibilidad, entonces ¿para qué están los bancos?
El 6 de febrero de 2007 publiqué un artículo que trataba el tema ("Una sugerencia para lograr justicia social"), por lo que veo que al fin se camina por el buen sendero. No estoy contra la empresa privada, porque allí hay grandes cerebros para el progreso del país, pero como decía el General Torrios: “Para repartir las riquezas, primero hay que crearlas"; y "Ni con la izquierda ni con la derecha, con Panamá".