Un visionario de hace 50 años
EN días pasados leí con gran complacencia un artículo de Guillermo "Willy" Cóchez, en el cual elogiaba a su distinguido padre ya fallecido. Comentarios, los suyos, muy justos que yo comparto plenamente. Cóchez (padre) formó parte de ese formidable equipo de profesionales que Don Eduardo Healy tenía en el Chase Bank y que constituían, entre otros banqueros muy serios y competentes, al "Che" Fajardo, a don Pedro González, a Luis H. Moreno, a Enrique Real, a Rubén D. Carles y a Honorio Méndez.
El Sr. Healy, norteamericano de nacimiento, pero panameño de corazón, fue tronco de una numerosa familia muy honorable que es orgullo del país por las realizaciones de sus distinguidos descendientes. Don Eduardo Healy fue de los primeros en ver en el interior del país una fuente futura de gran desarrollo económico. En ese sentido fue indudablemente un gran visionario. Hoy el interior nos está demostrando un desarrollo constante, principalmente en las áreas agrícolas, industriales y turísticas. Con posterioridad a la década del 50, los bancos panameños que fueron formándose ampliaron las políticas de crédito iniciadas por el Sr. Healy cuando fungía como Gerente General del Chase Bank. Esos bancos han contribuido y lo siguen haciendo a la gran riqueza y al desarrollo económico que con orgullo y satisfacción podemos apreciar en esa región del país. Esos bancos, de capital panameño, fueron reemplazando poco a poco a la mayoría de los bancos extranjeros, que por razones de sus políticas internas fueron unos emigrando y otros limitando el radio de sus negocios. Hoy día, en un cambio radical de sus estrategias, muchos de ellos han regresado, fortaleciendo con ello nuestro Centro Bancario. Quién le iba a decir a don Eduardo Healy que años después de su muerte, en adición al Banco Nacional, habría en Boquete 5 bancos privados, numerosas compañías de bienes raíces y varios bufetes de abogados. Lo que se da en Boquete hoy día se da también en otras áreas, como Azuero, Coclé y Veraguas.
El 23 de noviembre de 1956, el Municipio de Panamá declaró a don Eduardo Healy "Hijo Honorario de la Ciudad" y le entregó las llaves de la capital. El señor Healy dijo en esa ocasión, entre otras cosas: "¿Dónde hay un pueblo con más dignidad natural? ... ¿Dónde hay menos odio de clase, de raza, de credo a pesar de los esfuerzos de unos amargados de crearlo? ¿Dónde se vive más tranquilo? ¿Dónde se puede decir sin miedo a represalias cada cuál lo que piensa? ¿Dónde hay un pueblo más aferrado con su libertad?" Fue un extranjero que creía en Panamá y en su gente.
Aún hoy los beneficios que destacó el Señor Healy se dan a pesar de los esfuerzos destructivos de unos pocos. Su filosofía de "darle a todos su justo valor como seres humanos" de que hablan las encíclicas papales tiene vigencia en Panamá y es el querer de la gran mayoría. Hay gran crecimiento económico, más del 7.5% del PIB, pero, lamentablemente, no hemos podido lograr una mejor distribución de la riqueza. Todavía tenemos esa aspiración de los buenos panameños inconclusa y hay que trabajar en esa dirección.
Julio Alaín: "Los conductores se desconcentran por estar viendo las vallas publicitarias y podrían ocasionar accidentes".
Miguel Ayala: "Creo que las vallas que obstaculizan los pasos peatonales no están bien. Tapan la visibilidad y se ven inseguros".
Luis Rivas: "Los anuncios quitan la visibilidad. A veces sirven para que los maleantes se oculten y luego hagan sus fechorías".
Gilberto Castillo: "Esas vallas son peligrosas, pueden distraer a los conductores y también sirven para que los ladrones se oculten. Las autoridades deben quitarlas".
Roberto Carley: "Me parece que las vallas son positivas, ya que uno ve lo que anuncian y los servicios que brindan la empresas".
Omar Sánchez: "Depende de donde se coloquen las vallas. Si no obstruye la visibilidad están bien, pero si contaminan visualmente deben removerlas.
El Sr. Healy, norteamericano de nacimiento, pero panameño de corazón, fue tronco de una numerosa familia muy honorable que es orgullo del país por las realizaciones de sus distinguidos descendientes. Don Eduardo Healy fue de los primeros en ver en el interior del país una fuente futura de gran desarrollo económico. En ese sentido fue indudablemente un gran visionario. Hoy el interior nos está demostrando un desarrollo constante, principalmente en las áreas agrícolas, industriales y turísticas. Con posterioridad a la década del 50, los bancos panameños que fueron formándose ampliaron las políticas de crédito iniciadas por el Sr. Healy cuando fungía como Gerente General del Chase Bank. Esos bancos han contribuido y lo siguen haciendo a la gran riqueza y al desarrollo económico que con orgullo y satisfacción podemos apreciar en esa región del país. Esos bancos, de capital panameño, fueron reemplazando poco a poco a la mayoría de los bancos extranjeros, que por razones de sus políticas internas fueron unos emigrando y otros limitando el radio de sus negocios. Hoy día, en un cambio radical de sus estrategias, muchos de ellos han regresado, fortaleciendo con ello nuestro Centro Bancario. Quién le iba a decir a don Eduardo Healy que años después de su muerte, en adición al Banco Nacional, habría en Boquete 5 bancos privados, numerosas compañías de bienes raíces y varios bufetes de abogados. Lo que se da en Boquete hoy día se da también en otras áreas, como Azuero, Coclé y Veraguas.
El 23 de noviembre de 1956, el Municipio de Panamá declaró a don Eduardo Healy "Hijo Honorario de la Ciudad" y le entregó las llaves de la capital. El señor Healy dijo en esa ocasión, entre otras cosas: "¿Dónde hay un pueblo con más dignidad natural? ... ¿Dónde hay menos odio de clase, de raza, de credo a pesar de los esfuerzos de unos amargados de crearlo? ¿Dónde se vive más tranquilo? ¿Dónde se puede decir sin miedo a represalias cada cuál lo que piensa? ¿Dónde hay un pueblo más aferrado con su libertad?" Fue un extranjero que creía en Panamá y en su gente.
Aún hoy los beneficios que destacó el Señor Healy se dan a pesar de los esfuerzos destructivos de unos pocos. Su filosofía de "darle a todos su justo valor como seres humanos" de que hablan las encíclicas papales tiene vigencia en Panamá y es el querer de la gran mayoría. Hay gran crecimiento económico, más del 7.5% del PIB, pero, lamentablemente, no hemos podido lograr una mejor distribución de la riqueza. Todavía tenemos esa aspiración de los buenos panameños inconclusa y hay que trabajar en esa dirección.
Julio Alaín: "Los conductores se desconcentran por estar viendo las vallas publicitarias y podrían ocasionar accidentes".
Miguel Ayala: "Creo que las vallas que obstaculizan los pasos peatonales no están bien. Tapan la visibilidad y se ven inseguros".
Luis Rivas: "Los anuncios quitan la visibilidad. A veces sirven para que los maleantes se oculten y luego hagan sus fechorías".
Gilberto Castillo: "Esas vallas son peligrosas, pueden distraer a los conductores y también sirven para que los ladrones se oculten. Las autoridades deben quitarlas".
Roberto Carley: "Me parece que las vallas son positivas, ya que uno ve lo que anuncian y los servicios que brindan la empresas".
Omar Sánchez: "Depende de donde se coloquen las vallas. Si no obstruye la visibilidad están bien, pero si contaminan visualmente deben removerlas.