Una actitud ruin
En días pasados en este diario apareció noticia sobre la Ciudad del Saber, que deja entrever dudas sobre la forma como se está administrando dicha Fundación. Según el administrador de la ARI, "la Ciudad del Saber ha estado arrendando parte de las infraestructuras que les fueron concedidas, a tal punto que se ha alejado de sus fines educativos para incursionar en el área de bienes raíces, y habrá que ver si están cumpliendo con el compromiso de ser autosuficientes en diez años y si todo el personal de planilla se justifica". La ARI está preocupada por lo que considera competencia desleal por parte de la Ciudad del Saber, "pues se afecta la colocación de bienes muebles, como las casas y edificios".
Nos ha llamado poderosamente la atención la forma como ha procedido la ARI al dilucidar este asunto, ya que sin aportar prueba alguna pone en tela de duda la forma como se está administrando la Ciudad del Saber y cuestiona si ésta podrá cumplir con su cometido de ser autosuficiente en diez años. Semejante preocupación es plausible, sólo que en la forma y momento en que se ha revelado pareciera que son intereses roñosos los que han motivado esta denuncia de la ARI, lo que nos lleva a conjeturar sobre la causa real de la motivación de la ARI y a especular si acaso el motivo de la denuncia no obedece a situaciones de índole política, como la separación del Partido Solidaridad del gobierno y la postulación del ex presidente Endara como candidato a la Presidencia de la República por dicho partido. No podemos perder de vista de que el presidente y representante legal de la Ciudad del Saber, el Dr. Juan David Morgan, es un conspicuo miembro del Partido Solidaridad. Igualmente pudiera pensarse que la causa real son terceros inversionistas interesados en los terrenos que fueron donados a la Ciudad del Saber mediante el Decreto Ley N° 6 del 10 de febrero de 1998, para el desarrollo de algún otro proyecto en que la ARI tenga primordial interés.
La cláusula 10 del Decreto Ley N° 6 del 10 de febrero de 1998 establece como causales de resolución administrativa, que la Fundación, dentro del término de 10 años, no logre un sistema económico con el desarrollo del proyecto que le permita lograr su autosuficiencia financiera o que haga uso de los bienes traspasados por el Estado o importados por la Fundación con exoneración de impuestos o gravámenes fiscales, para propósitos diferentes a los del proyecto. Para determinar lo primero habrá que esperar que transcurra el aludido término, y todo indica que la meta señalada será alcanzada dentro del señalado.
222La causal de "competencia desleal" que invoca la ARI para cuestionar las operaciones de la Ciudad del Saber, además de requerir ser explicada en forma más clara, no figura en ninguno de los apartes del Decreto Ley N° 6 ...
La causal de "competencia desleal" que invoca la ARI para cuestionar las operaciones de la Ciudad del Saber, además de requerir ser explicada en forma más explícita, no figura en ninguno de los apartes del Decreto Ley N° 6 del 10 de febrero de 1998. Esta es una figura nueva traída por los pelos por la ARI para justificar sus no muy claros propósitos.
De acuerdo con el Dr. Juan David Morgan, no sólo la Ciudad del Saber está autorizada para darle uso a esos bienes, sino que tiene la obligación de hacerlo, siempre y cuando destine el producto de los alquileres a los fines de la Ciudad del Saber. Es menester para la Ciudad del Saber el arriendo de dichas propiedades, ya que de lo contrario abandonarlas traería la pérdida de valiosísimos activos como ha ocurrido en otras áreas revertidas. Lo único que les está vedado es la enajenación de los mismos y ese no es el caso.
Las críticas formuladas por el Director de la ARI resultan confusas, puesto a que la Junta de Síndicos de la Fundación de la Ciudad del Saber participan, además del sector académico y empresarial, el Gobierno con cuatro ministros y el propio administrador de la ARI. ¿Será acaso que no asisten a las reuniones?
Creo que una de las obras de mayor significado cultural realizada por presidente alguno en Panamá, la constituye la Ciudad del Saber, obra del expresidente de la República, Dr. Ernesto Pérez Balladares y bajo la dirección del Dr. Juan David Morgan, destacado abogado miembro del foro nacional, presidente y representante legal de la Fundación Ciudad del Saber.
La Ciudad del Saber ha dado lugar a la promoción y establecimiento de numerosos centros de investigación e innovación en el campo científico, tecnológico, humanístico y cultural, procurando niveles de excelencia. Es impresionante el directorio de usuarios de la Ciudad del Saber, los servicios y actividades de diversa índole que desarrollan las instituciones allí establecidas y que sería largo enumerar aquí. Nos parece ruin el asumir actitudes politiqueras en menoscabo de un proyecto educacional de tal magnitud y que, sin duda, proporcionará a Panamá beneficios múltiples.
Los otros 694 centros educativos no serían equipados al corto plazo y simultáneamente, sino en forma escalonada, según vaya progresando el proceso de capacitación docente que es requisito previo para el éxito de la inclusión de nueva tecnología en nuestras escuelas. De esta manera, construiremos un proyecto, como diría Emerson, sobre ideas bien firmes y por ende, para la eternidad.
Nos ha llamado poderosamente la atención la forma como ha procedido la ARI al dilucidar este asunto, ya que sin aportar prueba alguna pone en tela de duda la forma como se está administrando la Ciudad del Saber y cuestiona si ésta podrá cumplir con su cometido de ser autosuficiente en diez años. Semejante preocupación es plausible, sólo que en la forma y momento en que se ha revelado pareciera que son intereses roñosos los que han motivado esta denuncia de la ARI, lo que nos lleva a conjeturar sobre la causa real de la motivación de la ARI y a especular si acaso el motivo de la denuncia no obedece a situaciones de índole política, como la separación del Partido Solidaridad del gobierno y la postulación del ex presidente Endara como candidato a la Presidencia de la República por dicho partido. No podemos perder de vista de que el presidente y representante legal de la Ciudad del Saber, el Dr. Juan David Morgan, es un conspicuo miembro del Partido Solidaridad. Igualmente pudiera pensarse que la causa real son terceros inversionistas interesados en los terrenos que fueron donados a la Ciudad del Saber mediante el Decreto Ley N° 6 del 10 de febrero de 1998, para el desarrollo de algún otro proyecto en que la ARI tenga primordial interés.
La cláusula 10 del Decreto Ley N° 6 del 10 de febrero de 1998 establece como causales de resolución administrativa, que la Fundación, dentro del término de 10 años, no logre un sistema económico con el desarrollo del proyecto que le permita lograr su autosuficiencia financiera o que haga uso de los bienes traspasados por el Estado o importados por la Fundación con exoneración de impuestos o gravámenes fiscales, para propósitos diferentes a los del proyecto. Para determinar lo primero habrá que esperar que transcurra el aludido término, y todo indica que la meta señalada será alcanzada dentro del señalado.
222La causal de "competencia desleal" que invoca la ARI para cuestionar las operaciones de la Ciudad del Saber, además de requerir ser explicada en forma más clara, no figura en ninguno de los apartes del Decreto Ley N° 6 ...
La causal de "competencia desleal" que invoca la ARI para cuestionar las operaciones de la Ciudad del Saber, además de requerir ser explicada en forma más explícita, no figura en ninguno de los apartes del Decreto Ley N° 6 del 10 de febrero de 1998. Esta es una figura nueva traída por los pelos por la ARI para justificar sus no muy claros propósitos.
De acuerdo con el Dr. Juan David Morgan, no sólo la Ciudad del Saber está autorizada para darle uso a esos bienes, sino que tiene la obligación de hacerlo, siempre y cuando destine el producto de los alquileres a los fines de la Ciudad del Saber. Es menester para la Ciudad del Saber el arriendo de dichas propiedades, ya que de lo contrario abandonarlas traería la pérdida de valiosísimos activos como ha ocurrido en otras áreas revertidas. Lo único que les está vedado es la enajenación de los mismos y ese no es el caso.
Las críticas formuladas por el Director de la ARI resultan confusas, puesto a que la Junta de Síndicos de la Fundación de la Ciudad del Saber participan, además del sector académico y empresarial, el Gobierno con cuatro ministros y el propio administrador de la ARI. ¿Será acaso que no asisten a las reuniones?
Creo que una de las obras de mayor significado cultural realizada por presidente alguno en Panamá, la constituye la Ciudad del Saber, obra del expresidente de la República, Dr. Ernesto Pérez Balladares y bajo la dirección del Dr. Juan David Morgan, destacado abogado miembro del foro nacional, presidente y representante legal de la Fundación Ciudad del Saber.
La Ciudad del Saber ha dado lugar a la promoción y establecimiento de numerosos centros de investigación e innovación en el campo científico, tecnológico, humanístico y cultural, procurando niveles de excelencia. Es impresionante el directorio de usuarios de la Ciudad del Saber, los servicios y actividades de diversa índole que desarrollan las instituciones allí establecidas y que sería largo enumerar aquí. Nos parece ruin el asumir actitudes politiqueras en menoscabo de un proyecto educacional de tal magnitud y que, sin duda, proporcionará a Panamá beneficios múltiples.
Los otros 694 centros educativos no serían equipados al corto plazo y simultáneamente, sino en forma escalonada, según vaya progresando el proceso de capacitación docente que es requisito previo para el éxito de la inclusión de nueva tecnología en nuestras escuelas. De esta manera, construiremos un proyecto, como diría Emerson, sobre ideas bien firmes y por ende, para la eternidad.