Una aspiración legítima
Todos tenemos derecho a aspirar a cosas buenas. Con este pensamiento me refiero a la figura de la Ing. Balbina Herrera A., hoy candidata en propiedad a la silla presidencial por el partido gobernante para las elecciones generales del 3 de mayo de 2009. Balbina es una mujer visionaria, con méritos propios, de raíces humildes, hija del proceso revolucionario, digna representante del poder popular. Su candidatura no es improvisada; es consecuente con una carrera política exitosa en ascenso desde las filas estudiantiles, hasta su militancia partidista en el PRD. En su caminar ha ocupado los cargos públicos de Alcaldesa de San Miguelito, Legisladora de la República, Ministra de Estado, y es presidenta del colectivo perredé.
En ella cobra vigencia la frase célebre: "Aquí no estamos con la derecha, tampoco con la izquierda, de frente Panamá". La chola goza de mucha simpatía entre grupos marginados, pueblos indígenas, campesinos, trabajadores; y entre el relevo generacional de jóvenes profesionales e intelectuales en quienes descansa la responsabilidad de administrar bien la cosa pública para generar las riquezas necesarias en beneficio de los panameños. Es el balance que necesita nuestra nación juntos al sector privado para enfrentar los retos que impone el mundo globalizado y las adecuaciones e innovaciones exigidas por el siglo XXI.
Balbina no es perfecta. Sólo es una mujer con virtudes y defectos, con aciertos y fracasos, que con valentía y temores se ha constituido en la esperanza de mucha gente que clama por mejores días en nuestro país. Su aspiración presidencial es legítima; por ello esperamos que sus adversarios se comporten varonilmente y la traten como a un vaso más frágil y le den a la ciudadanía las mejores elecciones de nuestra vida republicana.
Hacia dónde camina Varela
La Fuerza Independiente que, bajo el liderazgo del Lic. Enrique A. de Obarrio, recorre el país en una clara orientación y docencia para que el voto del panameño no sea desperdiciado en más de lo mismo y que tampoco conduzca a un incierto autoritarismo, sí sabe muy bien hacia dónde camina el candidato presidencial de "Un Nuevo Camino", Ing. Juan Carlos Varela. Estamos convencidos que él conoce y transita por el camino de la democracia. Además, practica la tolerancia, el respeto y el espíritu deportivo. Su presidencia en el partido al que pertenece la ha logrado en una consulta interna, amplia y democrática, para satisfacción de copartidarios y demócratas.
Su candidatura es también el producto de una consulta a las bases del panameñismo, en la que compitió con dos de sus copartidarios, en una campaña donde se expuso su plan de acción electoral endógeno y lo desarrolló con libertad y transparencia.
Varela representa un partido que, por su trayectoria de luchas nacionalistas y proyecciones sociales, ha ganado una posición de respeto en la sociedad política. Por eso, es un colectivo con perfil definido, que ni en los momentos más difíciles las fuerzas adversas han logrado someterlo. El más fuerte en la oposición y civilista, sin la menor duda. Es una opción de respeto y confianza para el independiente; para el panameño honesto y vertical, que no comparte el colaboracionismo y arribismo que ha caracterizado a aquellos políticos y grupos que han usurpado el poder.
Los que acompañamos al Ing. Varela estamos con el candidato de la real oposición; con alguien a quien no podemos juzgar por el pasado.