Una avería en un motor
Las palabras del nuevo Primer Ministro francés, Villepin, recién nombrado tras el rechazo del referéndum sobre la Constitución de la Unión Europea el pasado 29 de mayo, no dejan lugar a las ambigüedades sobre cuál es la posición del Estado francés en cuanto al proceso de integración europea. El jefe de gobierno dijo esta semana que Francia "sigue comprometida con el proyecto europeo". Esta declaración es importante, porque envía un mensaje alentador a la comunidad europea e internacional, en el sentido de que el mundo podrá seguir contando con una Europa unida, y que lo ocurrido hace dos domingos no debe sobredimensionarse, pues los franceses no están en realidad haciendo maletas para irse a otra parte.
Las equivocaciones del gobierno de Chirac pueden corregirse y la ejecución de los distintos acuerdos, convenios y tratados que integran la Constitución Europea, puede hacerse más sensitiva a las necesidades y preocupaciones del pueblo francés. Una vez que se hayan hecho los correctivos, que son más de política interna y tienen muy poco que ver con el texto en discusión, se podría hacer una nueva convocatoria para que la ciudadanía francesa exprese una nueva voluntad sobre su destino como nación europea. No olvidemos que algo similar ocurrió con el Tratado Maastricht cuando se votó en Dinamarca la primera vez, en 1991, pues daneses y danesas votaron en contra en forma mayoritaria. Se suscitaron cambios políticos internos rápidamente y en menos de dos años se volvió a realizar un segundo referéndum, esta vez con un resultado aprobatorio. Superado el obstáculo de ese entonces, el camino hacia la Unión europea se profundizó. Otro tanto puede decirse de los Países Bajos, cuya vocación europea está fuera de toda discusión.
En conclusión, si atendemos las más recientes señales, el "no" francés y el holandés pueden estar muy lejos de tener el carácter de catástrofe irreparable del avión que se ha venido abajo, y pueden ser mejor interpretados como una avería en un motor, que puede ser reparado mientras la nave europea continua el vuelo hacia una integración en beneficio del desarrollo de sus pueblos.
M.C. Simplemente porque no nos pusimos de acuerdo y no se tomó en cuenta mi propuesta tal y como la sugerí.
P.A. ¿Qué piensa hacer al respecto?
M.C. Apenas la Procuradora Ana Matilde Gómez llegó el cargo me le acerqué para notificarle de esta situación. Me adelantó que ella favorecía toda la reforma integral del Código Penal y que de seguro se tomarían los correctivos. Espero que la próxima vez me dejen hablar y no porque Maruquel Castroverde quiere, sino porque es necesario.
P.A. ¿Cómo llegó a esta dependencia judicial?
M.C. Esta sección se llamó Fiscalía Especial de Ancón y atendíamos delitos sexuales y otros.
Cuando toda esa área territorial pasó a Panamá, a esta dependencia se le cambió la nomenclatura a Décimo Quinta. Pero, para entonces ya existían dos fiscalías con especialidad de delitos sexuales.
Lo cierto es que le pedí al procurador anterior que elevara esta sección para también atender delitos sexuales, y así se hizo.
P.A. Hoy se celebra el Día Muncial contra el Trabajo Infantil. ¿Cuál es su mayor preocupación sobre los menores, si estamos claros en que los niños trabajan empujados por la pobreza?
M.C. Todo aquel que tiene trabajando para él a un menor, tiene la obligación de garantizarle educación, salud y protección.
No se puede permitir que el padre de la criatura esté echado en la casa, cruzado de brazos, mientras el niño está expuesto a múltiples riesgos en la calle.
Las equivocaciones del gobierno de Chirac pueden corregirse y la ejecución de los distintos acuerdos, convenios y tratados que integran la Constitución Europea, puede hacerse más sensitiva a las necesidades y preocupaciones del pueblo francés. Una vez que se hayan hecho los correctivos, que son más de política interna y tienen muy poco que ver con el texto en discusión, se podría hacer una nueva convocatoria para que la ciudadanía francesa exprese una nueva voluntad sobre su destino como nación europea. No olvidemos que algo similar ocurrió con el Tratado Maastricht cuando se votó en Dinamarca la primera vez, en 1991, pues daneses y danesas votaron en contra en forma mayoritaria. Se suscitaron cambios políticos internos rápidamente y en menos de dos años se volvió a realizar un segundo referéndum, esta vez con un resultado aprobatorio. Superado el obstáculo de ese entonces, el camino hacia la Unión europea se profundizó. Otro tanto puede decirse de los Países Bajos, cuya vocación europea está fuera de toda discusión.
En conclusión, si atendemos las más recientes señales, el "no" francés y el holandés pueden estar muy lejos de tener el carácter de catástrofe irreparable del avión que se ha venido abajo, y pueden ser mejor interpretados como una avería en un motor, que puede ser reparado mientras la nave europea continua el vuelo hacia una integración en beneficio del desarrollo de sus pueblos.
M.C. Simplemente porque no nos pusimos de acuerdo y no se tomó en cuenta mi propuesta tal y como la sugerí.
P.A. ¿Qué piensa hacer al respecto?
M.C. Apenas la Procuradora Ana Matilde Gómez llegó el cargo me le acerqué para notificarle de esta situación. Me adelantó que ella favorecía toda la reforma integral del Código Penal y que de seguro se tomarían los correctivos. Espero que la próxima vez me dejen hablar y no porque Maruquel Castroverde quiere, sino porque es necesario.
P.A. ¿Cómo llegó a esta dependencia judicial?
M.C. Esta sección se llamó Fiscalía Especial de Ancón y atendíamos delitos sexuales y otros.
Cuando toda esa área territorial pasó a Panamá, a esta dependencia se le cambió la nomenclatura a Décimo Quinta. Pero, para entonces ya existían dos fiscalías con especialidad de delitos sexuales.
Lo cierto es que le pedí al procurador anterior que elevara esta sección para también atender delitos sexuales, y así se hizo.
P.A. Hoy se celebra el Día Muncial contra el Trabajo Infantil. ¿Cuál es su mayor preocupación sobre los menores, si estamos claros en que los niños trabajan empujados por la pobreza?
M.C. Todo aquel que tiene trabajando para él a un menor, tiene la obligación de garantizarle educación, salud y protección.
No se puede permitir que el padre de la criatura esté echado en la casa, cruzado de brazos, mientras el niño está expuesto a múltiples riesgos en la calle.