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Una de hiel y otra de miel


Mi corazón siente un pesar inmenso cuando percibe lo que queda del Hospital Santo Tomás. El hospital de los pobres, de los drogadictos, de los indigentes, de las mujeres que paren y muchas veces abandonan ahí su fruto; de los enfermos que envejecen en esas salas olvidados por sus familiares, en fin un hospital hecho un desastre y un desastre de hospital. Un hospital donde es cuestionable la asepsia, un hospital con un presupuesto exiguo; un hospital lleno de promesas alargadas hacia el próximo siglo mientras El Gorgas, revertido a Panamá hace rato, llora porque se deteriora inútilmente. El Hospital Santo Tomás está en crisis general hasta en lo más básico. Carecen de equipo de resucitación cardiopulmonar, que representa la diferencia entre la vida y la muerte. Resumiendo, no tienen insumos, ni equipo adecuado, ni personal suficiente( El Panamá América, 26 de enero de 1999). ¡Cuánta insensibilidad humana, Dios de todos!
En la construcción del Corredor Sur ya se han registrado tres muertes. Además de esta tragedia hay serios problemas con esta empresa. La Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana solicitó la paralización de la obra señalando que la construcción del camino costero creará un enorme tanque séptico frente a Boca La Caja, Atlapa y Coco del Mar. Alega, también que el relleno en la bahía se convertirá en un pantano de lodo fecal (El Panamá América, 20 de enero de 1999). Un reto para la ANAM y para el MOP, pero ICA tiene tanta suerte, y sabe tanto, o el Gobierno mucho pero mucho menos, que le ha regalado varias hectáreas en Paitilla. ICA valora estos terrenos en más de 500 dólares el metro, pero muy cerca del mismo sólo valen 50 dólares el metro. ¡Qué injusticia, Dios de todos!
Yo respeto al Toro. El quiere a su gente. Ha resuelto su crucigrama de tal forma que ni horizontal ni verticalmente le faltarán espacios vacíos. Ha hecho nombramientos que van después del 2000. El poder y él irán juntos y si Martincito gana, ni hablar del peluquín.
Como todos los días, después de mi caminata matinal, leo El Panamá América. En mitad del papel voluminoso que usa La Prensa, diario que también compro, informa y educa. Hoy su lectura me causó regocijo inmenso porque tanto "El Pulso de Panamá" como en la página A-2 se habla del plan económico del candidato a la Presidencia de la República, el Ing. Alberto Vallarino, el primero en presentar a la comunidad nacional su programa de gobierno. Hay quienes dicen que Alberto habla mal de Mireya Moscoso pero no de Martincito. Esas personas no saben escuchar. El, desde que empezó su campaña y antes de ella, habla al pueblo y para el pueblo. Entre lo mucho que promete Alberto, menciona la promoción del sector agrícola con productos de exportación; el turismo; bajar el desempleo; aprovechar comercialmente el área revertida; mejores salarios para los obreros y mejores pensiones para los jubilados. Plantea la creación de una Fundación de Desarrollo Social; garantiza un manejo transparente; resolver los problemas de seguridad social y la descentralización del poder. El programa comprende mucho más pero por el espacio limitado saborearé la miel hasta aquí. ¡Suerte, Alberto! Antes de terminar, felicito a la educadora Carmen Flórez por su artículo del 25 de enero de 1999.

101 años de Panamá América

 
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