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Una experiencia con Omar Torrijos


Es innegable que el General Omar Torrijos fue un dictador. El mismo, aunque no le guste a algunos de sus íntimos, lo aceptó y no tuvo ningún reparo en decir en innumerables ocasiones: "Yo soy un dictador cariñoso". Torrijos tuvo grandes aciertos y también desaciertos. En una ocasión dije que deben pasar varias generaciones para que se pueda analizar, sin pasiones, por historiadores objetivos y con amplio material de consulta, la obra de Omar Torrijos, que por muchos años tuvo en sus manos los destinos del país.
Mi hermano Gabriel fue una de las personas más allegadas a Omar Torrijos, a quien consideraba su amigo. Tuvieron un estrecha relación personal. Yo, por mi parte, sin ser su amigo, lo conocí a principios de la década del ´50, cuando, creo, que era solo teniente. Yo laboraba en el Instituto de Fomento Económico y tenía una oficina conjunta con su hermano Monchi, a quien él iba con frecuencia a visitar. Con los años, él fue ascendiendo en el instituto armado y yo fui nombrado Gerente General de la Cervecería Nacional, en ese entonces, una de las principales empresas del país. Me dediqué, por supuesto, a defender a "capa y espada" los intereses de más de 1,300 accionistas y otro tanto de empleados.
En una ocasión un empresario, aunque parezca increíble, para hacerle daño a la Cervecería Nacional, le insistió al gobierno que le pusiera un impuesto nuevo a un producto de ésta. Ante la negativa de las autoridades pertinentes de atender mis puntos de vista, como un último recurso, le pedí a un buen amigo del General Torrijos que me lograra una reunión con él. Esta se dio y recuerdo que él, al saber de qué se trataba, llegó acompañado de un buen número de funcionarios y de sus más íntimos allegados. Me sentí muy solo y bastante incómodo. Sin excepción, todos le insistieron al Jefe de la Guardia Nacional en las bondades del nuevo impuesto. Torrijos, con un tabaco en la boca, se limitó a escuchar. Después que todos hablaron, me pidió que le diera mis argumentos. Traté de ser lo más locuaz, utilizando cifras y estadísticas. Creo que tuve éxito pues, al final, Torrijos sólo dijo: "Samy tiene razón", dándole más fuerza a sus palabras, apuntando hacia mí su tabaco. El impuesto nuevo solicitado por el empresario, con mucha influencia en esos días con quienes gobernaban, no se dio.
Al día siguiente de la reunión, me llamó uno de los funcionarios presentes y me dijo: "Dale las gracias a Torrijos, pues si él hubiera dicho que te cortáramos la cabeza, no dudes que lo hubiéramos hecho".
Allí, por supuesto, murió todo.
Describo lo anterior porque quiero señalar el hecho de que Torrijos tenía un sentido de equidad, entre otras cosas, superior a muchos de sus allegados. Eso lo llevó a ser parte de nuestra historia y otros siguen en el anonimato.
Panamá América trató de conocer los detalles en la OCA, pero no fue posible. Ariel Espino, director de esa oficina, quien a inicios de año dijo que se había discutido la función del muelle: solo muelle fiscal, turístico o ambas, se encontraba de viaje.
Ya la AMP contrató los servicios de un ingeniero para que elaborar los parámetros técnicos del muelle, que se vislumbra como multi propósito, es decir, para actividades de cabotaje (carga y pasajero), descarga de mariscos y otras debidamente planificadas.
La funcionaria negó que el muelle tenga un fin turístico, que obligue a cerrar los viajes a Darién y al Archipiélago de Las Perlas.
El muelle tendrá un área para estacionamientos, salones de espera para pasajeros, áreas de almacenamiento, de despacho de combustible, atención a los motores fuera de borda con rampas diseñadas para ese fin.
La AMP planificaría y ordenaría las actividades, mientras se decide el tipo de administración, pública o privada.
El arquitecto Alberto Arosemena indica que hay que tener cuidado con problemas de vialidad y estética, pues se habla de recuperar el Casco Antiguo.
A su juicio, un proyecto de esa naturaleza debe ir acorde con estos planteamientos y ser sometido a la consulta pública.
"La opinión pública es muy importante porque esa posible ubicación va a tener un impacto significativo dentro del área", alega.
El arquitecto sugiere que puede servir para que pequeñas embarcaciones "tipo taxi acuático" desde la Calzada de Amador desembarquen ahí y se integren a la Cinta Costera en el turismo.
Además, debe preservarse el paisaje, la escala y que no contradiga el entorno, la vialidad y el propósito de la Cinta Costera.
Mientras el arquitecto Álvaro González Clare, quien diseñó un modelo de la Cinta Costera, señala que la idea debe ser considerada como parte de un componente que tenga un valor comercial para desarrollar el área de la entrada de San Felipe.
Recuerda que la Cinta Costera termina en la avenida 3 de Noviembre y de allí en adelante la vialidad se conectará al Puente de Las Américas, y lo que quedaría por resolver es una entrada a San Felipe.
"Lo que tenemos que resolver donde está el Mercado del Marisco es una conexión correcta para la entrada de San Felipe".
Por lo que opina que la ubicación del nuevo muelle no es sólo instalarlo sin tener las otras consideraciones, sino que se tenga en cuenta el valor comercial y que en ese punto se inicia la entrada a San Felipe.
  • Datos de la AMP revelan que unas 187 mil 148 personas se benefician del sitio.

  • Se manejan a diario 65 toneladas de carga y 780 anuales.

  • Este año se han atendido 7 mil 413 pasajeros y 519 embarcaciones; unas 10 mil personas lo usan al año.

  • El actual muelle desaparece y los terrenos pasan al desarrollo de las actividades del Casco Antiguo.

  • Unos B/. 28 mil de ingresos, en el mejor mes, da el actual Muelle Fiscal para la AMP.

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