Una fiebre de ignorancia
Cada vez es más común ver, junto a las actividades deportivas de carácter internacional, cómo nos identificamos con los equipos favoritos. Una fiebre de entusiasmo, acompañada también de una fiebre de ignorancia. ¿En qué sentido? Con un excesivo despliegue de banderas de países participantes en el Mundial de Fútbol. Esto no estaría mal de no ser por la evidente falta de conocimiento del protocolo y el respeto a las banderas, símbolos de la nacionalidad de todos los países.
Desde la manipulación inadecuada por parte de los vendedores ambulantes hasta el abuso de los comerciantes, dueños de locales de expendio de bebidas alcohólicas, casinos y demás, sin contar con los “fabricantes” quienes deforman estos “símbolos sagrados” en otros objetos de venta.
Me tocó ver en calle 50 un vendedor que colocaba las banderas y adornos, nada más y nada menos que en el piso de la acera, ante la vista de todos; una de las mayores ofensas que se puede cometer en contra de una nación, ¡ultrajar su bandera! Pero a estos buhoneros improvisados solo les importa cuánto ganarán “honradamente” con la venta de esos trapos de colores porque me imagino que así los denominarán, por el trato que les dispensan.
Pues vallan tomando nota, damas y caballeros de que el Artículo 300 del Código Penal, castiga con 6 meses a 1 año de prisión a quien cometa tal irrespeto.
Contraviniendo además el contenido del Artículo 7º de la Ley 34 de 1949 y el Artículo 3 del Decreto 379 de 1953, que prohíbe la comercialización de estos símbolos y su exposición al público en bares, cantinas y lugares de especulación (apuestas). Solo a las legaciones diplomáticas acreditadas en nuestro país se les permite el despliegue de banderas extranjeras en suelo panameño. Pero se permite a particulares, en casos especiales, el despliegue de banderas siempre y cuando una bandera panameña se coloque en sitio de honor. Pero lamentablemente, esto no se da, simplemente porque ignoramos cómo tratar un símbolo sagrado para todo país y la usamos como capa, como disfraz, como toalla, como gorra, como parche, etc.
Todas estas cosas evidencian que estamos cultivando una cultura que está por el suelo, es la fiebre de la ignorancia, ¡no te contagies!
Trata entonces a estos símbolos con el respeto y dignidad que merecen; son parte del legado histórico de un pueblo al que tal vez, costó vidas, lágrimas y sangre, en busca de lo más anhelado por el ser humano, la libertad.