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Una huelga contra la razón


El paro médico ha sido un ataque a la razón, pues todo el sistema de salud, no sólo los profesionales del ramo, exige una solución integral para el mejoramiento del servicio público de salud en Panamá. Bajo este criterio, resulta obvio que los reclamos del gremio exigidos con medidas de fuerza como la huelga de estos días y que afecta a miles de pacientes, no han podido ser justificadas razonablemente por la dirigencia de la COMENENAL con el fin de lograr el objetivo de conseguir el respaldo de la opinión pública para la consecución de sus demandas. Otra cosa hubiese sido si los médicos en su oportunidad se hubiesen solidarizado (y con la misma fuerza que durante 48 crueles horas los ha unido) para presionar al gobierno cuando, ya hace más de un año, estallara el problema de contaminación que afectó a miles de humildes panameños y dejó más de cien muertos. Pero ello no ocurrió así. ¿Dónde estaban? ¿Qué hicieron al respecto?

La política de considerar a los profesionales médicos los pilares del sistema de salud debe corregirse en el país, pues erosiona la democracia y el principio que la sustenta: servir al pueblo. Pero ha sido precisamente el pueblo el mayor agraviado durante este paro, ya que el que pudo pagar por la atención médica así lo hizo, pero en el sector privado. La huelga más que “presionar al gobierno” como dijeron algunos galenos, presionó a los más humildes y desamparados ciudadanos panameños. Y esto es sencillamente un ataque a la razón.

101 años de Panamá América

 
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