Una indemnización sin víctimas
En las ultimas semanas hemos observado cómo se ha llevado a cabo el proceso de indemnización a los transportistas por un servicio deficiente, cual si fuera un premio por ello y cómo han recibido el pago convenido de los primeros 25,000.00, por vehículos en estado deplorable, sin que se haya realizado ningún tipo de avalúo por unidad, solo se realizan pagos de semejante cantidad, sin miramientos, a todos los dueños de las 1,800 unidades que circulan en la ciudad de Panamá.
Pero aparte de ese caso, qué sucede con las víctimas del "diablo rojo"; ¿el Estado pensará indemnizar a la gran cantidad de panameños que han fallecido o han quedado lesionado por la imprudencia o en algunos casos impericia en el manejo de esas unidades? Bueno también contar con la más famosa como las condiciones mecánicas cuando al momento de un "accidente" es común la frase "se me fueron los frenos", o cuando vemos trenes traseros de esas unidades abandonados en nuestras avenidas.
Cuando se estableció la Ley 31 de 1998 -la ley de protección a las víctimas- que en su espíritu legal buscaba que la víctima no quedara en indefensión frente al hecho punible, vemos en el artículo 30 de la citada excerta legal "para que no queden en el abandono, el estado podrá proveer asistencia médica o económica inmediata de manera, parcial, total o supletoria, a las víctimas de lesiones corporales, con menoscabo de su salud física y mental, derivada de delitos graves o cuando la persona a cargo de la víctima haya muerto o cuando la víctima haya quedado física o mentalmente incapacitada por causa del delito...".
Hemos observado cómo se ha procedido, de manera sumamente expedita, a indemnizar a los transportistas bajo parámetros bastantes confusos, sin señalarse a la ciudadanía en general cómo se está financiando esta operación, y por qué en vez de tener un sistema de transporte que la ciudad se merece, nos proponen 420 buses más que, a la postre, desconocemos de dónde vendrán, así como sus especificaciones. ¿Quiénes lo construirán? ¿Con qué calidad de materiales lo construirán? Pareciera que estamos ante la nueva solución de transporte... el diablo rojo "Light". En el mismo orden, las soluciones para los ciudadanos, para los maltratados usuarios que tienen que soportar una pléyade de problemas con estas unidades, que actúan como los convidados de piedra frente a distribución de millones de dólares a un sector que por años ha prestado un servicio que deja mucho que desear y que ha atropellado -literalmente- a los humildes panameños que salen a buscar su sustento diario frente al alto costo de la vida y que se merecen un sistema de transporte digno, eficiente, y de calidad acorde con el crecimiento de la Ciudad de Panamá en el siglo XXI.
"Los hombres tal como son, se inclinan por naturaleza a ir en pos del dinero o del poder y del poder porque vale tanto como el dinero" (Ralph Waldo Emerson).