Una montaña que se está cayendo
María Teresa, una sobrinita de apenas tres años, llegó a verme días atrás. Se acercó a la terraza y casi en puntillas contempló mi reserva ecológica, una lomita bien empinada que colinda con algunos chalecitos de la Gloria. Mariate la miró fijamente y me dijo "esa montaña se está cayendo". Agregó que yo había perdido de vista la mariposa que ella vio volar en esa montaña y explicó que quisiera tener todas las mariposas del mundo en una jaula para que no se escaparan nunca de sus ojos. Sus palabras claras y concisas motivaron el título de mi escrito de hoy y devolvieron paz espiritual a mi ser. Analicemos la montaña a que me referiré más adelante, ¡Panamá!
En febrero de 1998 el Banco Mundial indicó que Ernesto Pérez Balladares reversó todas las medidas populares que entorpecieron el progreso económico del país, y que durante tres años logró un aumento sobre la economía del país, y que durante tres años logró un aumento sobre la economía sostenible con una reducción en la pobreza. Este mejoramiento de la economía, agrega el BM se visualiza en una expansión de los servicios sociales y un declive en el desempleo. El BM ayudó al programa del gobierno mediante varios préstamos, dos de ellos por 333 millones de dólares para financiar las reformas iniciadas y por lo tanto restaurar la credibilidad de Panamá como país digno de crédito y así aumentar las inversiones privadas. Se hizo énfasis en que con ese dinero fresco se reduciría la pobreza especialmente en las áreas rurales, y se expandiría y mejoraría la eficiencia de la infraestructura básica del país. Como banquera que fui por tantos años, yo estoy clarita en que ningún banco presta sin imponer condiciones por cumplir, y aunque los sindicatos se quejaron el Toro se vio obligado a ejecutar una estrategia para mitigar la pobreza y mantener el crecimiento de la economía.
En las reglas del juego, cuatro elementos importantes se llevaron a cabo: las reformas al Código de Trabajo que según el BM contribuiría al desempleo; y al alto costo de la canasta básica; la introducción de nuevos mecanismos para proteger a los desnutridos y a las enfermedades infecciosas; aumentar la eficiencia y equidad en los gastos sociales especialmente en la educación y la salud, y por último la modernización institucional y mejoramiento de la capacidad. Hasta aquí la montaña se mantiene empinada pero sin caerse. Su césped se mantiene verde a pesar de la corriente de El Niño y los arbustos conservan su lozanía. La montaña pareciera estar cayéndose, pero yo sostengo que fuertes rocas y sus venas mantienen la tierra sólida. Las privatizaciones han dado frutos buenos y el comportamiento del Fideicomiso ha tomado buen rumbo, según reseñas recientes, por la protectora ley que lo rige. No soy PRD, mis lectores lo saben, pero debo dar al César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios. Hay mucho que hacer todavía pero esto lo deberá continuar quien gane la Presidencia, prontito, a la vuelta de la esquina.
El BM, cuidando sus intereses y por el bien de la nación sigue observando en 1998 que la planilla estatal continúa ayudando a Panamá con un préstamo de 120 millones de dólares que lo nombra préstamo para el recobro de la economía y expresa que el impacto que se espera no se produce por el mal uso de los recursos y por fuertes programas que favorecen a los grupos de ingresos altos. Nos sacude, y esto es necesario. Critica el sistema de salud porque se inclina a curar, no a prevenir, observa que el sistema educativo es ineficiente y como un puñete de mano de piedra Durán, cuando estaba en la cúspide, el BM agrega que en las escuelas primarias no sólo la infraestructura es inadecuada sino los materiales educacionales y en proporción alarmante, la desnutrición. A pesar de toda esta censura el BM sigue ayudando a la gestión del Toro. Lo analiza como inteligente, preparado y dinámico. El BM quiere reducir esta iniquidad y propone otros programas ayudados todos con dinero. Entre ellos el más importante es aumentar el suministro de agua de 62% a 80%.
Hoy he usado en casi todo el artículo una gran ayuda a mis neurotransmisores, mi desbalance químico vuelve a su normalidad cuando escribo inspirada por el esplendor de los ojitos de Mariate y la información del BM proporcionada por el Internet.
En febrero de 1998 el Banco Mundial indicó que Ernesto Pérez Balladares reversó todas las medidas populares que entorpecieron el progreso económico del país, y que durante tres años logró un aumento sobre la economía del país, y que durante tres años logró un aumento sobre la economía sostenible con una reducción en la pobreza. Este mejoramiento de la economía, agrega el BM se visualiza en una expansión de los servicios sociales y un declive en el desempleo. El BM ayudó al programa del gobierno mediante varios préstamos, dos de ellos por 333 millones de dólares para financiar las reformas iniciadas y por lo tanto restaurar la credibilidad de Panamá como país digno de crédito y así aumentar las inversiones privadas. Se hizo énfasis en que con ese dinero fresco se reduciría la pobreza especialmente en las áreas rurales, y se expandiría y mejoraría la eficiencia de la infraestructura básica del país. Como banquera que fui por tantos años, yo estoy clarita en que ningún banco presta sin imponer condiciones por cumplir, y aunque los sindicatos se quejaron el Toro se vio obligado a ejecutar una estrategia para mitigar la pobreza y mantener el crecimiento de la economía.
En las reglas del juego, cuatro elementos importantes se llevaron a cabo: las reformas al Código de Trabajo que según el BM contribuiría al desempleo; y al alto costo de la canasta básica; la introducción de nuevos mecanismos para proteger a los desnutridos y a las enfermedades infecciosas; aumentar la eficiencia y equidad en los gastos sociales especialmente en la educación y la salud, y por último la modernización institucional y mejoramiento de la capacidad. Hasta aquí la montaña se mantiene empinada pero sin caerse. Su césped se mantiene verde a pesar de la corriente de El Niño y los arbustos conservan su lozanía. La montaña pareciera estar cayéndose, pero yo sostengo que fuertes rocas y sus venas mantienen la tierra sólida. Las privatizaciones han dado frutos buenos y el comportamiento del Fideicomiso ha tomado buen rumbo, según reseñas recientes, por la protectora ley que lo rige. No soy PRD, mis lectores lo saben, pero debo dar al César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios. Hay mucho que hacer todavía pero esto lo deberá continuar quien gane la Presidencia, prontito, a la vuelta de la esquina.
El BM, cuidando sus intereses y por el bien de la nación sigue observando en 1998 que la planilla estatal continúa ayudando a Panamá con un préstamo de 120 millones de dólares que lo nombra préstamo para el recobro de la economía y expresa que el impacto que se espera no se produce por el mal uso de los recursos y por fuertes programas que favorecen a los grupos de ingresos altos. Nos sacude, y esto es necesario. Critica el sistema de salud porque se inclina a curar, no a prevenir, observa que el sistema educativo es ineficiente y como un puñete de mano de piedra Durán, cuando estaba en la cúspide, el BM agrega que en las escuelas primarias no sólo la infraestructura es inadecuada sino los materiales educacionales y en proporción alarmante, la desnutrición. A pesar de toda esta censura el BM sigue ayudando a la gestión del Toro. Lo analiza como inteligente, preparado y dinámico. El BM quiere reducir esta iniquidad y propone otros programas ayudados todos con dinero. Entre ellos el más importante es aumentar el suministro de agua de 62% a 80%.
Hoy he usado en casi todo el artículo una gran ayuda a mis neurotransmisores, mi desbalance químico vuelve a su normalidad cuando escribo inspirada por el esplendor de los ojitos de Mariate y la información del BM proporcionada por el Internet.