default

Una nueva opción electoral


El resultado de elecciones pasadas en varias naciones nos lleva a una conclusión: los pueblos están cansados de tantas frustraciones y por ello, justificadamente, buscan una nueva opción electoral.

Abundan los ejemplos. En Perú, un desconocido, Alberto Fujimori, en 1990 venció con su Partido Nuevo Cambio 90 al famoso escritor Mario Vargas Llosa y reemplaza al expresidente Alan García del APRA, cuyo dirigente fue Víctor Haya de la Torre.

En Venezuela, Hugo Chávez, después de haber intentado un golpe de estado en 1992, gana las elecciones presidenciales de 1999 con el 56% de los votos. Obtiene, a través de los votos, lo que no pudo con las armas, capitalizando el descontento en el país.

Alvaro Uribe fue elegido presidente en el 2002 como candidato independiente con el 53% de los votos. Su triunfo representó una nueva opción con el respaldo de disidentes de los partidos Liberal y Conservador. Lula da Silva en Brasil, después de tres intentos, logró la presidencia con el 61% de los votos en el 2003, representando una nueva alternativa para lograr el poder.

Tabaré Vázquez triunfó en la elección del 2004 con el 51% de los votos, rompiendo con la hegemonía bipartidista de los partidos Nacional y Colorado que dominaron la historia política del Uruguay y no supieron solucionar la problemática nacional.

Juan Evo Morales, en Bolivia, subió al poder con el 54% de los votos en su segundo intento en el 2006, terminando con el tradicionalismo partidista en su país.

En Nicaragua, en 2006, Daniel Ortega, después de tres derrotas electorales consecutivas, ganó el sillón presidencial, dando fin a la hegemonía de la derecha liberal que no resolvió las necesidades de un pueblo decepcionado con tantas promesas incumplidas.

En 2008, en Paraguay, el ex obispo Fernando Lugo, respaldado por agrupaciones de centro derecha y de izquierda, puso fin a 61 años en el poder del Partido Colorado.

El 15 de marzo de 2009, el FMLN, con Mauricio Funes, obtiene el triunfo con el mensaje "Nace la Esperanza y Viene el Cambio", finalizando en El Salvador el control de 20 años del Partido ARENA.

En nuestro entorno político, la nueva opción la representa el candidato Martinelli, quien indudablemente ganará las elecciones de mayo. Independientemente de lo que argumenten sus detractores, la mayoría de los electores depositará en su persona sus esperanzas y anhelos de resolver sus problemas. Pero lo más importante es que Martinelli es consciente de la gran responsabilidad que recaerá en sus hombros, ya que de su desempeño puede depender que en el futuro busquemos o no otra opción que nos pueda atrasar o hundir como país.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América