Una real conciencia
Muchas son las declaraciones que diversas autoridades y ciudadanos del país, han vertido por las inundaciones en la capital y el interior del país, producto de las fuertes precipitaciones pluviales. Pero, ¿qué hay detrás de todo esto? Lo cierto es que esta situación es una cruz que han tenido que cargar todos los gobiernos, y hasta el momento ninguno la ha podido solucionar. Se preguntarán por qué. En mi opinión, y sin ser una experta, el ciudadano común, puede ayudar al gobierno a solucionar el problema. ¿Cómo? Pues muy fácil. Tomando una real conciencia que este problema nos involucra y afecta a todos directa o indirectamente, por lo que nos concierne a todos su solución.
Cuando usted arroja cualquier desperdicio a las quebradas, cauce de los ríos, alcantarillados o tragantes, va a formar parte de la cuadrilla de "ensuciadores" que pululan diariamente por el país y que sin ninguna vergüenza ejecutan una labor de altos costos para la nación. El no tener ningún tipo de reparo al lanzar objetos como neveras, llantas, lavadoras y otros enseres a los ríos y quebradas, es un indicativo del poco respeto que se tiene por la salud, la vida y las leyes. Es hora de empezar no sólo a conocerlas, sino también a respetarlas. Existen multas para las personas que arrojan basura y otros desperdicios, ocasionando las lamentables inundaciones e infringiendo la ley, tal cual lo señala el Decreto No. 2025 de 1 de diciembre de 1995, que en su artículo sexto señala: Queda prohibido lo siguiente: a. Arrojar basura o desperdicios de cualquier clase a la calle, aceras, quebradas o canales de desagüe o playas. b. Depositar desperdicios o basuras en recipientes inadecuados y colocarlas en lugares no destinados para su fácil recolección. c. Quemar basuras, desperdicios o herbazales u otros objetos dentro del distrito. d. Abandonar automóviles, recipientes viejos, colchones o animales muertos y otros objetos en las aceras, calles o lotes baldíos.
Las personas naturales o jurídicas que infrinjan las disposiciones de este decreto serán sancionadas con multas de diez a quinientos balboas o arresto equivalente.
Cuando usted arroja cualquier desperdicio a las quebradas, cauce de los ríos, alcantarillados o tragantes, va a formar parte de la cuadrilla de "ensuciadores" que pululan diariamente por el país y que sin ninguna vergüenza ejecutan una labor de altos costos para la nación. El no tener ningún tipo de reparo al lanzar objetos como neveras, llantas, lavadoras y otros enseres a los ríos y quebradas, es un indicativo del poco respeto que se tiene por la salud, la vida y las leyes. Es hora de empezar no sólo a conocerlas, sino también a respetarlas. Existen multas para las personas que arrojan basura y otros desperdicios, ocasionando las lamentables inundaciones e infringiendo la ley, tal cual lo señala el Decreto No. 2025 de 1 de diciembre de 1995, que en su artículo sexto señala: Queda prohibido lo siguiente: a. Arrojar basura o desperdicios de cualquier clase a la calle, aceras, quebradas o canales de desagüe o playas. b. Depositar desperdicios o basuras en recipientes inadecuados y colocarlas en lugares no destinados para su fácil recolección. c. Quemar basuras, desperdicios o herbazales u otros objetos dentro del distrito. d. Abandonar automóviles, recipientes viejos, colchones o animales muertos y otros objetos en las aceras, calles o lotes baldíos.
Las personas naturales o jurídicas que infrinjan las disposiciones de este decreto serán sancionadas con multas de diez a quinientos balboas o arresto equivalente.