Una terrible pérdida en México
La tragedia que conmociona a México, debido al accidente aéreo donde perdiera la vida el que fuera considerado el "segundo hombre fuerte" del gobierno de Felipe Calderón, el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, mantiene desde hace días a esta nación en un estado de depresión emocional generalizada ante la inicial sospecha de que la catástrofe hubiera sido producto de un atentado, pues nunca antes en la historia moderna de México se ha vivido un período tan intenso y tan marcado por la violencia como el actual.
Hasta el momento, la versión oficial descarta que se trate de un sabotaje. No obstante, la idea persiste en la mente de los mexicanos, y fue también la primera impresión a nivel internacional, ya que en lo que va del año unas 4,200 personas han sido asesinadas en México. La nación azteca se encuentra en medio de "una guerra no declarada" entre el gobierno y los narcotraficantes, estos últimos enquistados en casi todo el país bajo el estigma de la corrupción y el crimen organizado.
Y por si fuera poco, en la aeronave donde murió Mouriño, fallecieron ocho personas más, entre ellos, José Luis Santiago Vasconcelos, el antiguo zar antidrogas durante el gobierno de Vicente Fox, y a quien los "señores de la droga" habían puesto precio a su cabeza. Vasconcelos y su familia vivían protegidos por el Ejército, pues el había dedicado 15 años de su vida a perseguir, encarcelar y deportar a los miembros de los carteles mexicanos de la droga. La del atentado es la peor hipótesis, pero no es irracional, considerando que México vive en la frontera de un caos similar al padecido por Colombia en la década del ´90.