Unas elecciones que constituyen una lección
En Colombia se celebraron el domingo 30 de mayo unas elecciones generales para escoger al nuevo Presidente. En un país donde tradicionalmente solo acuden a las urnas algo más del 30% de los ciudadanos con derecho al sufragio, en el último domingo esta suma ascendía a casi el 50%. Estos datos demuestran que el colombiano estaba muy atento al proceso político. Muchos candidatos –siete- se disputaron el triunfo, pero los doctores Santos (católico) y Mockus (ateo) fueron señalados por varias encuestas como los de mayores opciones. Los resultados demostraron que esos encuestadores estuvieron muy equivocados al señalar un práctico empate entre los dos principales candidatos. Los resultados fueron muy distintos ya que el Dr. Santos logró cerca del 50% y el Dr. Mockus llegó a un 21%.
Muchos lectores se preguntaran qué lección nos dejó las elecciones colombianas. Son varias las mismas, pero las principales considero que fueron dos.
Primero, el Dr. Santos tuvo un mensaje muy preciso e invariable frente a las FARCS, dijo que seguirá la política del Presidente Uribe y de la moderación que este tuvo frente a las provocaciones del mandatario venezolano. El Dr. Mockus, por otro lado, fue vacilante en este tema y nunca fue preciso, ni claro en su posición. Segundo, un elemento que influyó mucho en el voto colombiano, fue la ingerencia, muy descarada, que tuvo Hugo Chávez en la campaña política. Se inmiscuyó mucho en ella, al dejar ver sus simpatías por Mockus en contra de Santos. Declaró, más de una vez que Santos era un peligro para las relaciones entre Colombia y Venezuela. Hugo Chávez tratando de desviar la atención a sus problemas internos que son muchos: gran desempleo, alto costo de la vida y cerca del 40% de inflación, la mayor del hemisferio, que agobia al país, se dedica a atacar a su vecino país. Con este engañoso argumento de que su nación tiene peligro de una invasión, que solo está en su mente, lo que justifica para él la adquisición de un cuantioso armamento; dinero que podría ser invertido en mejorar la condición de vida de los venezolanos. Su ingerencia en el proceso colombiano, no hay duda fue determinante, en el triunfo obtenido por el Dr. Santos.
La elección colombiana es reflejo de que no hay país orgulloso de su nacionalidad que permita la ingerencia de factores ajenos a ellos. Parece que a Chávez sus fracasos en México, Honduras y Perú no le sirvieron de nada. Sigue interviniendo en los asuntos internos de otros países y las democracias siguen impávidas.