Unidad y liderazgo compartido
El PRD, en su génesis, fue obra de la convergencia de las fuerzas políticas y sociales que hicieron posible el proceso revolucionario de liberación nacional que culminó la tarea de descolonización y de recuperación del Canal emprendida, prácticamente, desde el nacimiento de la República y continuada por todas las generaciones del pueblo panameño. En consecuencia, al partido fundado por Omar Torrijos se adhirieron diversas corrientes ideológicas, desde demócratas revolucionarios hasta burgueses de centroderecha. La tarea que unía a todos era cumplir el legado de la generación del 70 expresada en la proclama patriótica "un solo territorio y una sola bandera", asumir paulatinamente la administración del Canal y continuar desarrollando las faenas de modernización del Estado, en el nuevo marco democrático y pluralista.
De allí el carácter de frente político del PRD, esto es, un partido donde participan diversas expresiones sociales. Hecho que explica también por qué se constituyen en las propias estructuras organizativas del PRD, los denominados frentes sectoriales, verbigracia, frente empresarial, de trabajadores, de jóvenes, de mujeres y otros.
El PRD es un colectivo socialdemócrata y pertenece a la Internacional Socialista, sin embargo, igual como ocurrió en otras partes del mundo con la caída del socialismo real en Europa en 1989, los sucesivos gobiernos pos invasión en Panamá, abrazaron no sólo la globalización y el libre mercado que son realidades objetivas, sino también la ideología del fundamentalismo de mercado, capitalismo salvaje o neoliberalismo.
Pero, además, a partir del 2004 se introduce en el partido de Antonio Yepes una nociva práctica política heredada del gamonalismo liberal: El clientelismo político. Maña que "cosifica" e instrumentaliza a los prosélitos y convierte al partido en una empresa electorera desprovista de ideología, principios, programa y, sobre todo, de la tradición de democracia participativa del torrijismo.
De manera que, con la actual crisis económica global lo que agoniza no es el libre mercado, sino la ideología del neoliberalismo y, en el plano político local, específicamente del PRD, el clientelismo político.
En síntesis, en medio de la coyuntura electoral y la posibilidad real de que el populismo de derecha -ideología encarnada en uno de los candidatos presidenciales- predomine en la República; la abanderada presidencial de PRD, los miembros del CEN del partido de Gerardo González y todas las corrientes políticas, tienen la grave responsabilidad de trabajar y proclamar, de una vez por todas, la unidad y liderazgo compartido que debe prevalecer en todas las acciones del partido "más grande y más democrático" que ha parido la República. ¡Así de sencilla es la cosa!