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Universidad... Otro cierre más


MIENTRAS algunos neoaduladores del jefe del Ejecutivo que miden las cosas en función de sus intereses personalísimos, nos tratan de vender la falsa idea de que "el estado de la nación es razonablemente bueno y que podemos sentirnos objetivamente optimistas en cuanto al futuro de nuestro país", la sociedad panameña no atina aún a enfrentar el estado de crisis que ha alcanzado su permanencia entre nosotros.
Mientras la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), dedica su más importante evento anual a los Partidos Políticos, cuyas cúpulas son responsables en un alto porcentaje de la crisis del Estado, nos traen a Felipe González, de España; Marco Vinicio Cerezo, de Guatemala, y Julio María Sanguinetti de Uruguay, para que nos aleccionen a los panameños sobre la crisis y los desafíos de los partidos.
Mientras se nos tiene pagando un exagerado precio por el combustible y la tarifa eléctrica es aumentada en más de un 10 por ciento, con los consiguientes resultados de encarecimiento del costo de vida, se insiste en imponernos la idea que debemos seguir aumentado la deuda pública.
Mientras no disminuye la morosidad judicial y el descrédito del Organo Judicial sigue en aumento, se producen "extraños" incendios en edificios que albergan miles de expedientes sensitivos de casos penales, civiles, marítimos y demás, en los que hay millones de "cosas" en juego.
Mientras la Asamblea Nacional violó desde un principio el procedimiento para la selección del Defensor del Pueblo y el Pacto MAMI retó al momento de la decisión impuesta, la Universidad de Panamá, principal centro de educación superior del país, ha sido cerrada nuevamente, a solo quince días de haber iniciado su año académico.
Pongo en conocimiento de los lectores el comunicado divulgado por el Movimiento Nueva Universidad y el cual los medios de comunicación, en su gran mayoría, han preferido censurar en respaldo a la solicitud presidencial del "no me toquen a Gustavo".
"El Movimiento Nueva Universidad (MNU), integrado por académicos, estudiantes, administrativos y egresados de la Universidad de Panamá denuncia nuevamente ante la opinión pública nacional, la antieducativa decisión de las autoridades universitarias de proceder a un nuevo cierre de la Universidad y no permitir que Panamá pueda contar con una universidad educadora y libre.
Si algo ha contribuido al desplome que vive la Universidad de Panamá, ha sido y es el hecho de estar en manos de un grupo de personas poco amantes de dar cuentas de sus actos. Por ello, todo universitario que se respeta no puede menos que rechazar la manera tan irresponsable como se viene actuando con la Universidad y, muy especialmente, cuando la misma se cierra para fortalecer la anomia y consolidar la autocracia, adulterar la academia y crear las condiciones para fortalecer las deficiencias de la Universidad de Panamá y lograr un cierre prolongado.
La decisión de cerrar por una semana la Universidad de Panamá es uno de los resultados adicionales de la aprobación -en "urgencia notoria"- que se le dio a la nueva Ley para la Universidad de Panamá.
La decisión de cierre de la Universidad viene a comprobar, una vez más, que la Universidad de Panamá ha caído en manos de quienes han olvidado por completo las enseñanzas básicas de la educación superior y buscan evitar en los universitarios el cultivo del amor puro de la verdad y de inculcar el amor de la Patria en cada uno de nosotros. Como no son representativos de todos los sectores de la Universidad de Panamá, carecen totalmente de criterios universitarios y de transparencia para el manejo de nuestra primera Casa de Estudios Superiores.
Don Octavio Méndez Pereira, primer Rector de la Universidad supo plasmar la misión de la Universidad en el acto inaugural de la misma, el 7 de octubre de 1935: "Los panameños sabemos que debemos tener nuestro lugar en la acción científica y educadora de la vida superior universitaria, por el cultivo en los ciudadanos del amor puro de la verdad, el tesón de la labor cotidiana por encontrarla, la persuasión de que el interés de la ciencia y el interéss de la Patria deben sumarse al alma de cada uno de nosotros. A la Universidad le toca demostrar que nuestra personalidad tiene raíces indiscutibles en nuestra naturaleza y en nuestra historia. Que contamos con todos los elementos necesarios para constituir un pueblo libre y consciente y para tomar nuestro puesto en la obra colectiva de la civilización".
Pretenden a travéss de su metodología autoritaria imponernos una Universidad de espaldas a la realidad nacional, sumisa y genuflexa a los intereses individuales de unos cuantos que la desprestigian con sus accionesy omisiones.
El objetivo "recogido también en la nueva Ley" no es otro que asegurar la reelección y la permanencia del actual Rector y Vicerectores, en el cargo, al igual que los Decanos y Directores de Centro Regionales de la corriente antiuniversitaria.
Por ello, el Movimiento Nueva Universidad(MNU), no puede menos que volver alertar a la opinión pública sobre las acciones de la actual administración de convertir a la Universidad en un feudo y de agudizar la grave crisis académica que vive de años, con lo que vendría a contribuir en el proceso de privatización de la educación superior.
Tal como lo había alertado el MNU en junio pasado, el nuevo cierre de la Universidad, al igual que ocurrió hace unos meses con la nueva Ley Orgánica de la Universidad de Panamá, ha sido impuesto con la complicidad de grupos estudiantiles dedicados a la violencia, y no refleja el interés de toda la sociedad panameña y está plagada de los vicios del sectarismo, del subjetivismo y, sobre todo, del clientelismo.

101 años de Panamá América

 
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