Urge descentralización del municipio de Arraiján
Necesitamos comenzar a visualizar y reflexionar sobre nuestro desarrollo social, económico y político con miras a la reestructuración de la descentralización del Proyecto de Desarrollo Municipal del distrito de Arraiján. La descentralización se debe llevar a cabo mediante una reorganización de la autoridad estatal en la que llama al municipio a ejercer co-responsablemente por subsidiariedad con verdadera eficiencia, calidad y actividades del Estado, y de esta forma, el municipio de Arraiján podrá administrar recursos a nivel local para la proyección de mejores programas de desarrollo humano.
Debemos reestructurar nuestro municipio de Arraiján y a través de una autonomía local dejar de ser simplemente cobradores de impuestos, que no brindan servicios para el desarrollo de nuestras comunidades.
De esta forma nuestro municipio se verá enfocado con responsabilidad a velar y con un firme beneficio de todos nuestros sectores.
Para tales fines nuestro compromiso con el distrito, que alberga a más de 150 mil residentes y que para el año 2010 estará por encima de los 20,000 habitantes, producto de la mega emigración, se hace necesario este proceso de desarrollo municipal, pero mediante una visión socio política que pretende el reordenamiento administrativo económico y fiscal.
Nuestra propuesta es con la responsabilidad de brindar al distrito de Arraiján, con ocho corregimientos, una estructura autónoma, capaz de brindar los servicios públicos a las comunidades para así asegurar el desarrollo social, económico, político y cultural en pro de una mejor calidad de vida.
Este programa de desarrollo municipal será una de nuestras prioridades a través de la descentralización del desarrollo municipal, y así brindar respuestas al clamor de las múltiples necesidades de los servicios públicos en los ocho corregimientos que conforman el distrito de Arraiján.
La experiencia me ha enseñado que los “politiqueros” han utilizado métodos antipopulares para conveniencia de sus intereses particulares y partidistas, dejando de un lado el verdadero clamor de las masas, que ruega para que sus necesidades sean atendidas y resueltas.
“Hechos y no palabras”, es lo que esperan los hombres, mujeres, niños y niñas del populoso distrito de Arraiján, que día a día observan cómo se desvanecen sus ilusiones. Confiamos en el Señor, que será nuestro guía para este arduo peregrinar que conlleva solamente: “Hechos y no palabras”.
Debemos reestructurar nuestro municipio de Arraiján y a través de una autonomía local dejar de ser simplemente cobradores de impuestos, que no brindan servicios para el desarrollo de nuestras comunidades.
De esta forma nuestro municipio se verá enfocado con responsabilidad a velar y con un firme beneficio de todos nuestros sectores.
Para tales fines nuestro compromiso con el distrito, que alberga a más de 150 mil residentes y que para el año 2010 estará por encima de los 20,000 habitantes, producto de la mega emigración, se hace necesario este proceso de desarrollo municipal, pero mediante una visión socio política que pretende el reordenamiento administrativo económico y fiscal.
Nuestra propuesta es con la responsabilidad de brindar al distrito de Arraiján, con ocho corregimientos, una estructura autónoma, capaz de brindar los servicios públicos a las comunidades para así asegurar el desarrollo social, económico, político y cultural en pro de una mejor calidad de vida.
Este programa de desarrollo municipal será una de nuestras prioridades a través de la descentralización del desarrollo municipal, y así brindar respuestas al clamor de las múltiples necesidades de los servicios públicos en los ocho corregimientos que conforman el distrito de Arraiján.
La experiencia me ha enseñado que los “politiqueros” han utilizado métodos antipopulares para conveniencia de sus intereses particulares y partidistas, dejando de un lado el verdadero clamor de las masas, que ruega para que sus necesidades sean atendidas y resueltas.
“Hechos y no palabras”, es lo que esperan los hombres, mujeres, niños y niñas del populoso distrito de Arraiján, que día a día observan cómo se desvanecen sus ilusiones. Confiamos en el Señor, que será nuestro guía para este arduo peregrinar que conlleva solamente: “Hechos y no palabras”.