Uruguay busca salida a la crisis
El ministro de Economía de Uruguay Alejandro Atchugarry presentó al Parlamento un proyecto de ley de fortalecimiento del sistema bancario para proteger a su país de las consecuencias de la crisis económica derivada de sus relaciones comerciales con Argentina, que ya fue aprobado por el Senado.
El proyecto consiste en una propuesta de reprogramación de los depósitos a plazo fijo en la banca pública, que extiende el plazo de los mismos a tres años, manteniéndolos en la misma moneda con un aumento en la tasa de interés, pago trimestral de intereses y tres amortizaciones anuales. Otra medida contemplada es que los ahorristas podrán obtener certificados de depósitos que tendrían validez para cancelación de distintos tipos de deuda y con capacidad de comercialización en el mercado de valores.
El presidente Jorge Batlle se reunió con líderes políticos para darles cuenta del plan elaborado y de las negociaciones con el FMI, que ha prometido prestar 1.500 millones de dólares en dos tramos.
Después de la experiencia argentina, Uruguay quiere suavizar los traumas sociales provocados por el "corralito" y plantea alternativas de cirugía fina que retienen los ahorros por un plazo de tres años, e intentan disminuir la decepción de quienes confiaron en la seriedad del sistema.
La llamada "reprogramación" es un eufemismo para intentar cubrir la arbitrariedad estatal de arrebatarle a los ahorristas su derecho a la libre determinación de sus depósitos. Como reacción a la medida, han estallado saqueos de tiendas y supermercados y disturbios en Montevideo y otros lugares, amenazando la estabilidad política. En medio de todo resulta plausible la iniciativa del presidente Batlle de llegar a consensos con los partidos políticos para discutir el plan de reformas bancarias y obtener una aprobación rápida en el Parlamento que permita atenuar el pánico y la repetición de los saqueos.
Uruguay tiene dos vecinos gigantescos, Argentina y Brasil, que de cuando en cuando le expresan su aprecio, pero con la fuerza del abrazo de un oso, rebajando drásticamente sus importaciones de productos uruguayos, devaluando sus monedas y adoptando medidas negativas que repercuten en su estabilidad financiera y comercial.
Numerosos ahorristas de diversas nacionalidades confiaron en el respeto a las reglas bancarias y depositaron dinero en bancos uruguayos y ahora se sienten frustrados de que el gobierno siga los pasos de su vecino argentino. En Panamá vivimos un fenómeno similar años antes de la caída de la dictadura norieguista y sabemos en carne propia lo que esto representa.
Aclaró que el responsable de SINAPROC en Chiriquí sólo dijo que no era necesario sacar a los enfermos porque las rajaduras que había tenido el hospital ya habían sido evaluadas por el doctor Oscar Rodríguez, de la Universidad Tecnológica de Panamá.
Alvarado señaló que si se presentan situaciones de desastres como un terremoto, donde el gobierno tiene que alojar a las familias, se cuenta con las escuelas, iglesias y los gimnasios; además disponen de toldas móviles valoradas en B/. 500 mil con materiales de primera y que pueden ser trasladada a cualquier provincia.
El funcionario reiteró que "estamos preparados para atender lo que podemos y listos para pedir ayuda a lo que no podemos y eso es parte de la preparación".
Esta operación involucra la participación de más de 400 personas, incluyendo las entidades que se encuentran en Colón, además de unidades que se trasladarán de la ciudad capital a un costo de B/. 6 mil que son financiados con donaciones por parte de organismos internacionales como el Centro para la Prevención de Desastres Naturales y el Programa de las Naciones Unidas.
Durante los simulacros en Colón se realizarán ejercicios para atender desastres como inundaciones, deslizamientos, terremotos, desalojo en escuelas y colegios secundarios, desplazamiento de personal de respuestas (búsqueda y rescate) a área designada, y traslado de herido a los hospitales.
A los funcionarios que participen se les dictará un seminarios taller que los capacitará y se les adiestrará en rescate en cuerdas en áreas locales, evacuaciones en el Hospital Manuel Amador Guerrero en planteles y otros. El certificado estará avalado por el SINAPROC y el Comando Sur.
Mientras que en Azuero, un temblor de 4.5 en la escala de Richter se registró a las 6:30 de la mañana de ayer, a unos 70 kilómetros del suroeste de Guararé originado en la falla de Tonosí.
El evento sísmico tuvo una profundidad de 10 kilómetros cuadrados, según informes meteorológicos del departamento de Geociencias de la Universidad de Panamá.
El temblor fue sentido con mayor intensidad en el distrito de Tonosí, Guararé y en la región del Cacarañao de Macaracas hubo mayor movimiento por la cercanía a la falla, sin causar ningún daño.
Por otro lado, en las Playas, El Rompío, Monagre y El Uverito ubicadas en las costas azuerenses se vivieron momentos de llanto, miedo y temor a un desastre, cuando a causa de fuertes vientos, acompañados de lluvia y tormenta, se tuvo que desalojar a cientos de bañistas que se encontraban en estos centros de esparcimiento.
El proyecto consiste en una propuesta de reprogramación de los depósitos a plazo fijo en la banca pública, que extiende el plazo de los mismos a tres años, manteniéndolos en la misma moneda con un aumento en la tasa de interés, pago trimestral de intereses y tres amortizaciones anuales. Otra medida contemplada es que los ahorristas podrán obtener certificados de depósitos que tendrían validez para cancelación de distintos tipos de deuda y con capacidad de comercialización en el mercado de valores.
El presidente Jorge Batlle se reunió con líderes políticos para darles cuenta del plan elaborado y de las negociaciones con el FMI, que ha prometido prestar 1.500 millones de dólares en dos tramos.
Después de la experiencia argentina, Uruguay quiere suavizar los traumas sociales provocados por el "corralito" y plantea alternativas de cirugía fina que retienen los ahorros por un plazo de tres años, e intentan disminuir la decepción de quienes confiaron en la seriedad del sistema.
La llamada "reprogramación" es un eufemismo para intentar cubrir la arbitrariedad estatal de arrebatarle a los ahorristas su derecho a la libre determinación de sus depósitos. Como reacción a la medida, han estallado saqueos de tiendas y supermercados y disturbios en Montevideo y otros lugares, amenazando la estabilidad política. En medio de todo resulta plausible la iniciativa del presidente Batlle de llegar a consensos con los partidos políticos para discutir el plan de reformas bancarias y obtener una aprobación rápida en el Parlamento que permita atenuar el pánico y la repetición de los saqueos.
Uruguay tiene dos vecinos gigantescos, Argentina y Brasil, que de cuando en cuando le expresan su aprecio, pero con la fuerza del abrazo de un oso, rebajando drásticamente sus importaciones de productos uruguayos, devaluando sus monedas y adoptando medidas negativas que repercuten en su estabilidad financiera y comercial.
Numerosos ahorristas de diversas nacionalidades confiaron en el respeto a las reglas bancarias y depositaron dinero en bancos uruguayos y ahora se sienten frustrados de que el gobierno siga los pasos de su vecino argentino. En Panamá vivimos un fenómeno similar años antes de la caída de la dictadura norieguista y sabemos en carne propia lo que esto representa.
Aclaró que el responsable de SINAPROC en Chiriquí sólo dijo que no era necesario sacar a los enfermos porque las rajaduras que había tenido el hospital ya habían sido evaluadas por el doctor Oscar Rodríguez, de la Universidad Tecnológica de Panamá.
Alvarado señaló que si se presentan situaciones de desastres como un terremoto, donde el gobierno tiene que alojar a las familias, se cuenta con las escuelas, iglesias y los gimnasios; además disponen de toldas móviles valoradas en B/. 500 mil con materiales de primera y que pueden ser trasladada a cualquier provincia.
El funcionario reiteró que "estamos preparados para atender lo que podemos y listos para pedir ayuda a lo que no podemos y eso es parte de la preparación".
Esta operación involucra la participación de más de 400 personas, incluyendo las entidades que se encuentran en Colón, además de unidades que se trasladarán de la ciudad capital a un costo de B/. 6 mil que son financiados con donaciones por parte de organismos internacionales como el Centro para la Prevención de Desastres Naturales y el Programa de las Naciones Unidas.
Durante los simulacros en Colón se realizarán ejercicios para atender desastres como inundaciones, deslizamientos, terremotos, desalojo en escuelas y colegios secundarios, desplazamiento de personal de respuestas (búsqueda y rescate) a área designada, y traslado de herido a los hospitales.
A los funcionarios que participen se les dictará un seminarios taller que los capacitará y se les adiestrará en rescate en cuerdas en áreas locales, evacuaciones en el Hospital Manuel Amador Guerrero en planteles y otros. El certificado estará avalado por el SINAPROC y el Comando Sur.
Mientras que en Azuero, un temblor de 4.5 en la escala de Richter se registró a las 6:30 de la mañana de ayer, a unos 70 kilómetros del suroeste de Guararé originado en la falla de Tonosí.
El evento sísmico tuvo una profundidad de 10 kilómetros cuadrados, según informes meteorológicos del departamento de Geociencias de la Universidad de Panamá.
El temblor fue sentido con mayor intensidad en el distrito de Tonosí, Guararé y en la región del Cacarañao de Macaracas hubo mayor movimiento por la cercanía a la falla, sin causar ningún daño.
Por otro lado, en las Playas, El Rompío, Monagre y El Uverito ubicadas en las costas azuerenses se vivieron momentos de llanto, miedo y temor a un desastre, cuando a causa de fuertes vientos, acompañados de lluvia y tormenta, se tuvo que desalojar a cientos de bañistas que se encontraban en estos centros de esparcimiento.