default

Usted no es inferior a nadie


El complejo de inferioridad es un sentimiento muy triste, doloroso y trágico. Muchas personas poseen buenas cualidades, grandes atributos morales, espirituales y emocionales, tienen conocimientos y experiencias muy positivas y están capacitadas para triunfar tremendamente en un campo profesional determinado, pero padecen de un profundo y terrible complejo de inferioridad. Estas personas fracasan, no por falta de cualidades, sino por una imagen tan negativa, un concepto tan pobre de sí mismos, por un pensamiento tan triste de sus capacidades y de lo que son como personas. Por lo menos el 95% de las personas sienten en sus vidas algún sentimiento de inferioridad y para millones de individuos esto es una seria barrera para alcanzar la felicidad y el éxito.

Lógicamente, todos tenemos cualidades, talentos, conocimientos y experiencias que otros no tienen. Quizás nunca podremos pintar como Picasso, cantar como Plácido Domingo o batir el récord de velocidad de 500 metros. El hecho de que uno no se desenvuelva con tanta habilidad como otros individuos que han sobresalido en deportes, el arte, la música o la ciencia no significa que uno sea menos que ellos. No es saludable compararse desfavorablemente con personas que han destacado en ciertos campos ni permitir que esto le produzca sentimientos de inseguridad ni que opaque su existencia.

La única comparación auténticamente válida es la que uno hace con su propio ser: con sus cualidades, habilidades, tendencias, metas y valores.

El Dr. Norton Williams, un célebre psiquiatra, expresó que la ansiedad del hombre moderno y sus sentimientos de inseguridad tienen origen en la carencia de fe en sí mismo y que la seguridad interior solo puede hallarse al encontrar dentro de sí esa individualidad única y distinta, la cual es afín a la idea de haber sido creado a la imagen de Dios.

A Jesucristo, el Hijo de Dios, nuestro Señor maravilloso, no le importó llevar siempre la misma túnica, el mismo manto. Jesucristo jamás bajó la cabeza ante algún tipo de poder ni se avergonzó por su origen humilde ni porque le llamaran carpintero o hijo de un carpintero, porque conocía perfectamente bien su dignidad y su valor.

Usted es una persona maravillosa, fantástica, única, original e increíble, como ninguna otra que haya existido en la faz de la tierra. Si usted se acerca al Señor y lo busca, Él puede ayudarlo a cambiar. Con Él usted vence cualquier cosa, porque con Dios, usted es... ¡Invencible!

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América