Usuarios enlatados en el transporte colectivo
A pesar de la exigencia de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), de que los autobuses no deben llevar exceso de pasajeros, esta mala práctica continúa, evidenciando que a esta entidad los conductores de los denominados "diablos rojos", no le hacen caso.
El no llevar pasajeros en los estribos fue uno de los requisitos que pidió la ATTT para aprobar el aumento del pasaje de 15 a 25 centésimos, se cumplió las primeras semanas, no obstante, esta irregularidad aún persiste.
Una de las peticiones de la ATTT fue que en el pasillo de todos los buses se pintara una franja de color amarillo, la cual debía estar detrás del asiento del conductor, esta señal indicaba que los pasajeros debían estar detrás de ella, sin embargo, esta norma no se cumple.
No hay ruta en donde esta práctica no suceda. Lo preocupante es que ocurre frente a los agentes del tránsito, y éstos no se inmutan en imponer las sanciones pertinentes.
El peligro de transportar pasajeros en exceso es real, pues una colisión de un autobús en estas condiciones, arrojaría resultados fatales, tomando en cuenta la manera de conducir de la mayoría de los transportistas y el mal estado mecánico de la mayoría de las unidades.
Cabe señalar que recientemente el presidente del Sindicato de Conductores del Transporte Colectivo (SICOTRAC), Tomás Argüelles, reconoció que en Panamá hay buses que tienen más de 20 años y siguen rodando diariamente.
Por su parte, el director de la ATTT, Pablo Quintero Luna manifestó que sistema de transporte en Panamá no sirve, es arcaico y obsoleto. Sin embargo, es ese mismo sistema el encargado de transportar diariamente a miles de personas.
Los conductores de buses aseguran que esta es la única forma de sacar la cuenta del propietario de bus y que les quede "una pequeña" ganancia.
Claudio Gutiérrez manifestó que es consciente que al llevar pasajeros en exceso, viola el acuerdo que tienen con la ATTT. "Pero si no lo hago trabajaría solo para el dueño del bus", reiteró.
Al preguntársele por el aumento del pasaje, dijo que los 25 centésimos sólo beneficiaron a los propietarios de los buses, ya que aseguró que le aumentaron la cuenta y para los palancas el problema se ha mantenido.
"Al aumentarnos la cuenta, nos queda la misma ganancia que cuando el pasaje costaba 15 centavos…así no se puede", replicó.
Sostuvo que se ven en la necesidad de llevar pasajero de más, para ver si en vez de que le queden 10 o 15 balboas diarios, la ganancia llegue a B/. 20.00.
"Pero nosotros no somos los únicos culpables, ya que los pasajeros ven el bus que viene lleno y se montan. Nadie los obliga a subirse al bus", señaló.
Por otro lado, están las versiones de los usuarios, quienes aseguran que los conductores de buses son irresponsables, ya que a la mayoría lo que menos les importa es el usuario, pues sólo están por sacar la cuenta.
José Rojas, indicó que el problema no radica sólo en los pasajeros que llevan de pie, sino que aparte de transportar más personas de los debidos, hay que soportar el escándalo producido por los equipos de sonido, lo que ponen a todo volumen, sin olvidar las famosas regatas que frecuentemente producen.
"Yo me pregunto, cuándo será el día en que las autoridades se decidan acabar con el problema del transporte colectivo en Panamá, siempre dicen que van a hacer algo y al final no hacen nada, porque el dilema se mantiene" dijo.
Precisó que el día que las autoridades se propongan acaban con el desorden del transporte en Panamá, sobre todo, en los sectores colectivo y selectivo lo hacen. "Pero pareciera que le tiene miedo", añadió.
Por su lado, la señora Rebeca de Ramos, acotó que otro problema de llevar pasajeros de más, es que cuando las personas que están al fondo del bus piden la parada, los conductores los dejan en la siguiente y como si fuera poco, se molestan porque demoran para bajar. "Manejan como locos, se les olvida que llevan personas y no animales", expresó.
Puntualizó que solo en un país como Panamá se le otorga un aumento al pasaje cuando el servicio que se presta es pésimo. "Con esa medida lo que hicieron es premiar a este sector que cuenta con la desaprobación de la mayoría de los usuarios", añadió.
De la ATTT manifestaron que el sector del transporte colectivo hacen lo que le da la gana, se le señala lo que deben hacer y no cumplen.
El Panamá América trató de comunicarse con la Dirección de Operaciones de Tránsito de la Policía Nacional, para escuchar su versión sobre el particular, pero dijeron que el autorizado para dar declaración era el comisionado Roberto Joudry, al que no se pudo localizar.
El no llevar pasajeros en los estribos fue uno de los requisitos que pidió la ATTT para aprobar el aumento del pasaje de 15 a 25 centésimos, se cumplió las primeras semanas, no obstante, esta irregularidad aún persiste.
Una de las peticiones de la ATTT fue que en el pasillo de todos los buses se pintara una franja de color amarillo, la cual debía estar detrás del asiento del conductor, esta señal indicaba que los pasajeros debían estar detrás de ella, sin embargo, esta norma no se cumple.
No hay ruta en donde esta práctica no suceda. Lo preocupante es que ocurre frente a los agentes del tránsito, y éstos no se inmutan en imponer las sanciones pertinentes.
El peligro de transportar pasajeros en exceso es real, pues una colisión de un autobús en estas condiciones, arrojaría resultados fatales, tomando en cuenta la manera de conducir de la mayoría de los transportistas y el mal estado mecánico de la mayoría de las unidades.
Cabe señalar que recientemente el presidente del Sindicato de Conductores del Transporte Colectivo (SICOTRAC), Tomás Argüelles, reconoció que en Panamá hay buses que tienen más de 20 años y siguen rodando diariamente.
Por su parte, el director de la ATTT, Pablo Quintero Luna manifestó que sistema de transporte en Panamá no sirve, es arcaico y obsoleto. Sin embargo, es ese mismo sistema el encargado de transportar diariamente a miles de personas.
Los conductores de buses aseguran que esta es la única forma de sacar la cuenta del propietario de bus y que les quede "una pequeña" ganancia.
Claudio Gutiérrez manifestó que es consciente que al llevar pasajeros en exceso, viola el acuerdo que tienen con la ATTT. "Pero si no lo hago trabajaría solo para el dueño del bus", reiteró.
Al preguntársele por el aumento del pasaje, dijo que los 25 centésimos sólo beneficiaron a los propietarios de los buses, ya que aseguró que le aumentaron la cuenta y para los palancas el problema se ha mantenido.
"Al aumentarnos la cuenta, nos queda la misma ganancia que cuando el pasaje costaba 15 centavos…así no se puede", replicó.
Sostuvo que se ven en la necesidad de llevar pasajero de más, para ver si en vez de que le queden 10 o 15 balboas diarios, la ganancia llegue a B/. 20.00.
"Pero nosotros no somos los únicos culpables, ya que los pasajeros ven el bus que viene lleno y se montan. Nadie los obliga a subirse al bus", señaló.
Por otro lado, están las versiones de los usuarios, quienes aseguran que los conductores de buses son irresponsables, ya que a la mayoría lo que menos les importa es el usuario, pues sólo están por sacar la cuenta.
José Rojas, indicó que el problema no radica sólo en los pasajeros que llevan de pie, sino que aparte de transportar más personas de los debidos, hay que soportar el escándalo producido por los equipos de sonido, lo que ponen a todo volumen, sin olvidar las famosas regatas que frecuentemente producen.
"Yo me pregunto, cuándo será el día en que las autoridades se decidan acabar con el problema del transporte colectivo en Panamá, siempre dicen que van a hacer algo y al final no hacen nada, porque el dilema se mantiene" dijo.
Precisó que el día que las autoridades se propongan acaban con el desorden del transporte en Panamá, sobre todo, en los sectores colectivo y selectivo lo hacen. "Pero pareciera que le tiene miedo", añadió.
Por su lado, la señora Rebeca de Ramos, acotó que otro problema de llevar pasajeros de más, es que cuando las personas que están al fondo del bus piden la parada, los conductores los dejan en la siguiente y como si fuera poco, se molestan porque demoran para bajar. "Manejan como locos, se les olvida que llevan personas y no animales", expresó.
Puntualizó que solo en un país como Panamá se le otorga un aumento al pasaje cuando el servicio que se presta es pésimo. "Con esa medida lo que hicieron es premiar a este sector que cuenta con la desaprobación de la mayoría de los usuarios", añadió.
De la ATTT manifestaron que el sector del transporte colectivo hacen lo que le da la gana, se le señala lo que deben hacer y no cumplen.
El Panamá América trató de comunicarse con la Dirección de Operaciones de Tránsito de la Policía Nacional, para escuchar su versión sobre el particular, pero dijeron que el autorizado para dar declaración era el comisionado Roberto Joudry, al que no se pudo localizar.