Valore su mente
Su mente es el centro vital del desarrollo y del progreso de su personalidad, por eso usted tiene que hacerle la guerra a los pensamientos negativos y acostumbrarse a pensar positivamente e influir en su cuerpo y en su espíritu. Elimine los pensamientos de culpa y agresividad. No tenga actitudes negativas. Valore la mente que Dios le dio.
Siéntese en una silla, relaje su cuerpo y sus músculos. Piense que su mente ha sido agitada por pensamientos negativos y le han provocado una tormenta. Imagínese que llega Jesús y calma la tempestad. Allí está Jesús calmando su mal genio, sus nervios y sus pensamientos negativos. Imagine al Señor calmando el lago de su propia mente. Aquí no hablamos de visión, sino de imaginación y fe en que Jesús lo está haciendo. Sienta su mente en paz, como un lago sereno. Sonría y respire hondo. Desaparecen los pensamientos negativos.
Cierre sus ojos e imagínese un hermoso paisaje; olvídese de todo y métase dentro de este paisaje. Repita ahora lentamente las palabras: calma, paz, tranquilidad, serenidad. Repita esto interiormente con la seguridad de que está recibiendo la ayuda de Dios. Repita varias veces el Salmo 23: "El Señor es mi pastor: nada me falta; en verdes praderas Él me hace reposar". Luego dígase: No estoy solo, no estoy solo.. Su mente ha quedado limpia, sana, como un lago transparente. No hay suciedad, desaparece la tempestad. Haga esto varias veces al día.
Haga una lista de los pensamientos negativos más fuertes que usted tiene y así se dará cuenta del origen de ellos: miedos, temores, inseguridades, defectos del prójimo, los males que le han hecho y el porqué de su ira y su cólera.
Ahora analice lo que le ha hecho cultivar estos pensamientos negativos. Piense el tiempo precioso que usted ha perdido. La vida pasa y está dejando de vivir momentos maravillosos por estar cultivando pensamientos negativos.
Propóngase cambiar de actitud. Ante un pensamiento negativo sustitúyalo por un pensamiento positivo.
¿Se siente indigno, despreciado por Dios por sus pecados? Cambie. Dios lo ama. Dígase: Dios está conmigo, me perdona y yo me perdono. Si tiene rencores contra alguien dígase: Yo lo comprendo, yo lo amo, yo lo perdono. Esto es reemplazar los pensamientos negativos por pensamientos positivos.
Ore al Señor con amor y usted irá aprendiendo a convertir su mente en un lugar sagrado lleno de paz y armonía. Usted debe desterrar todo lo malo que venga a su mente. Hágase un lavado mental llenándose de pensamientos positivos. Ha habido personas que se han suicidado por cultivar pensamientos negativos. Queremos que usted sane y no se olvide, ¡Con Dios, usted es invencible!
Por un lado, los amigos de lo ajeno rompen las cajillas de las monedas o hurtan el aparato.
Y otra situación que afecta el servicio es cuando los ciudadanos, de forma premeditada, introducen objetos al teléfono con el propósito de atorar las monedas para luego extraerlas.
Algunas de las recomendaciones por parte de la empresa telefónica es que los usuarios denuncien el vandalismo a la línea caliente d 882-2966 ó 882-2967, o reportar el ilícito directamente a la Policía Nacional.
De acuerdo con la empresa, generalmente el usuario se disgusta cuando percibe que el teléfono está en mal estado, desconociendo que ese aparato fue dañado intencionalmente por personas irresponsables.